Homilía

VAYAN Y PREDIQUEN

Antonio Flores Galicia

Es necesario que tiremos tanta preocupación por “lo mío, lo que yo quiero, lo que me gusta, lo que me conviene”. Si quiero ser auténtico seguidor de Cristo, debo tener presente por que formó el grupo de apóstoles y siempre anduvo con ellos durante tres años, enseñándoles lo que debían saber y cómo debían vivir; porque les iba a dejar responsables de buscar seguidores y personas que conocieran y vivieran su doctrina: “Vayan y prediquen”, “yo estaré con ustedes”, “enseñen a toda la gente”. Y así vivieron y actuaron los Apóstoles, los Padres de la Iglesia, los Doctores de la Iglesia: Fundaron la Iglesia.

Por eso los evangelizadores deben ser servidores de la verdad. Se les encomendó palabra de verdad, que les da libertad y paz: Verdad de Dios, verdad acerca del hombre, del destino del hombre, del mundo. De esta verdad, no son dueños los que andan predicando, como actúan personas de diferentes sectas que andan por las calles predicando, luego informan a los que les pagan, lo que hicieron: Son depositarios, herederos, servidores; son para entregar la verdad revelada, que forma parte de Dios. Y recordemos, escribí que no me refiero a sacerdotes, sino a toda persona que predica el evangelio de Cristo.

Los predicadores o personas que formaron grupos de oración, de ayuda a las familias, a los niños, a los jóvenes, etc., deben tener presente que son grupos para ayudar, para predicar, para hacer y ayudar a muchos que no han aceptado a Cristo o que ya lo aceptaron y recibieron diferentes sacramentos. Mucho cuidado.

Hasta tonto me ha dicho, muchas veces, por no aceptar sus eventos que me darían dinero, por no aceptar que disque tienen el Diablo, que los están ayudando los hechiceros, las brujas o los adivinos. Cuidado: ¿Quién es Cristo, qué doctrina nos dejó? Cristo no necesita nada de nosotros, somos nosotros los que necesitamos de Él.

Debemos transmitir la verdad: No venderla ni disminuirla; no querer agradar ni causar asombro; no buscar originalidad ni aparentar; no rechazar ni dejarla de estudiar; no dejarla de buscar, por pereza, comodidad o miedo; no dejar de estudiar y preguntar a los doctos; no reparar en sacrificios o decir que no entienden las gentes.

Recordemos: Mucho ayuda lo que han escrito y mandado a las diócesis, seminarios y parroquias, los superiores de la Iglesia. Muchas veces se piensa más en las obligaciones y gustos que en lo que Cristo nos dijo. Cuando hice el estudio de una parroquia, el párroco me dijo: “Mándenme a otra parroquia, porque aquí dan poco dinero”. Le contesté: “Ponte a trabajar”. Hay sacerdotes que hacen lo que deben hacer el sacristán y muchos trabajadores. Lo importante es estragar a Cristo y al pueblo lo más posible.

Muchas preguntas: ¿La mayoría de los párrocos no puede dar las pláticas presacramentales? Lo que he descubierto de grupos que dan evangelización. Cuidado con “las trampas de la fe”: Un monaguillo de 10 años, ¿podrá ser responsable de la preparación presacramental? Cuidado con la influencia social de los colaboradores, los laicos que hasta realizan misas, matrimonios, exequias, bendiciones, etc. Hay laicos responsables de la predicación en todo un decanato. Y, ¿el dinero? Mejor vayamos adelante. Cuidado con lo del dinero. Vayamos adelante. Hay que dominar grupos, líderes, elegidos, enviados.

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