¿Plataforma Logística? Pregúntenle a la Aduana

Manzanillo y Lázaro Cárdenas, con potencial de jugar un rol de puertos hub

Artículo de Osiel Cruz*

Hacer de México una plataforma logística global es uno de los objetivos que, desde el discurso oficial, se pretende hacer como parte de una palanca para el desarrollo económico y la generación de empleo. Se dice que, se pretende aprovechar la ubicación estratégica que tenemos en un punto geográfico que es cruce de caminos, y con el plan de infraestructura de transporte y comunicaciones, servir al comercio de otros países para alcanzar los principales mercados globales gracias a la red de acuerdos comerciales que tenemos firmados.

Pero esta iniciativa que se predica, en la práctica no se aplica, al menos en lo que respecta a la gestión de las autoridades de Aduanas en los puertos del Pacífico, donde se tiene potencial de que Manzanillo y Lázaro Cárdenas puedan jugar un rol de puertos hub entre rutas provenientes de Asia y rutas norte-sur para conectar con Centro y Sudamérica.

Y es que a pesar de que varias líneas navieras han pretendido darle esta vocación a nuestros puertos, nuestras autoridades de Aduanas no parecen estar alineadas en la estrategia de hacer realidad la famosa plataforma logística.

Ocurre que en vez de incentivar y promover que nuestras terminales portuarias puedan vender servicios de logística y de incorporación de valor a las mercancías en tránsito, se han excedido en sus facultades de autoridad para aplicar las leyes de persecución y castigo del contrabando y la piratería, extraterritorialmente.

No han sido pocos los contenedores en tránsito que han decomisado con el ardid de que han recibido una alerta de que contienen mercancía pirata o ilícita. Dichos contenedores, aunque no tienen su origen o destino final en México, son tratados como si fueran a ser introducidos a nuestro país y se les aplica todo el rigor de la ley.

Las afectaciones financieras y logísticas, han tenido una repercusión negativa en los flujos comerciales, de tal forma en que empresas importadoras de Centro y Sudamérica, ya no quieren hacer uso de los puertos mexicanos para su transbordo, y las líneas navieras han llevado ese negocio a Panamá o Colombia, quitándole a las empresas nacionales esa oportunidad de vender sus servicios logísticos.

La suerte de muchos de esos contenedores ha sido la pérdida de la mercancía por parte de una autoridad que ejerce su papel extraterritorialmente, pues el importador queda indefenso muchas veces, ante la imposibilidad económica de demandar una corrección a esa determinación en otro país que no es el suyo.

El contenedor, que es la herramienta de las líneas navieras para hacer los fletes, queda decomisado varios meses, causando también una afectación a la empresa. Después, cuando esa mercancía se llega a liberar si se trata de un error, la naviera tiene que terminar el flete y ocurre que al importador ya no le interesa por ser mercancía de una temporada ya pasada, y entonces el contenedor sigue sin poder liberarse, trastocando el diseño logístico de la operación marítima.

Con una Aduana que no está alineada a los designios del plan del gobierno federal, se antoja imposible la ilusa idea de que podamos convertir a México en una plataforma logística como lo pregonan las más altas autoridades. Antes, habrá que pedirle su venia a la Aduana, por allí debían haber empezado.

*Director General de la Revista T21.

Comentarios

comentarios

Se el primero en comentar en "¿Plataforma Logística? Pregúntenle a la Aduana"

Deja un comentario

Tu correo electronico no sera publicado.


*