“Ámate mujer”, por Rocío Martínez Preciado

Escuchando al corazón

Columna de Rocío Martínez Preciado*

Ella se llama Marina, tiene 45 años, se está curando de un cáncer de mama; una mañana me habla del hospital la doctora Juritzi y me dice: Hay una señora que se le operó un seno, está sola, hay que bañarla y la daremos de alta. Se le habló a su esposo y dijo que ¡No la conocía!; debido a lo anterior, fui al hospital, pedí apoyo a un amigo para llevarla a su casa, era en una ciudad cercana donde una hermana de Marina cuidaría de ella.

Aún recuerdo los ojos de Marina, una mujer lastimada no solo por el cáncer, sino también por el rechazo de su esposo; nos hablan para avisarnos que en el mes de octubre debemos ponernos un listón rosa, porque es el mes de detección oportuna y lo importante de hacerlo. También, como presidenta del Grupo Reto Irapuato, donde se trabaja para que se les dé un sostén emotivo para ellas, pienso que para amarse, cuidarse y valorarse no existe día, mes o año especial, ¡Ámate, mujer!, no esperes a que nadie lo haga para ti, tú eres valiosa, eres una guerrera, eres fuente de vida y siempre sé fuente de vida para ti.

No una, sino muchas veces esperamos a que el novio, el esposo, los hijos, la familia, nos amen, y perdemos el tiempo esperando a que eso suceda como deseamos; ¡Ámate, mujer!

Abre tus ojos al despertar y dile al Sol: ¡Mira, yo brillaré como tú! Disfruta tu baño, la figura que el espejo refleja, no pongas peros, ni estás gorda, flaca o fea; estás bella, porque Dios y la Virgen María te hicieron, es tu madre, llevas en ti un amor profundo, sublime; no esperes que nadie te ame. ¡Ámate, mujer!

Sé el faro que alumbre y dirija a tus hijos, sé el Sol que ilumine sonrisas en ti, sé la lluvia que hace crecer los frutos en la tierra, sé tú misma; Marina, te quitaron un pecho, pero nunca te robaran la riqueza y fortaleza que existe en tu corazón de guerrera. No permitas que nada ni nadie te afecte sin tu consentimiento.

Un día tuve un regalo de Dios; en el Día Internacional de la Mujer en 2016 me galardonaron con una bella medalla por mi labor; recuerdo que al llegar la noche, me sentí sola, no tenía el compañero, el esposo para compartir mis emociones y alegría por ese premio; de repente, ya acostada, observé mis manos y una con otra las entrelacé y dije: ¡Me tengo a mí misma!, poniéndolas unidas bajo mi rostro y me dormí.

¡Mujer, ámate!, cuídate por ti y para ti, protege tu cuerpo de cualquier enfermedad que quiera lastimarte, haz tus estudios de detección oportuna, no hasta que te lo digan, sino porque tú lo deseas y lo quieres porque te amas.

Cuando entendamos las palabras ¡Ama a tu prójimo como a ti mismo!, primero amarnos y al hacerlo, serás un arcoiris que sonríe aunque haya tormentas. ¡Ámate, mujer! Eres amor, solo abrázate a ti misma. Dios te bendiga y Dios por delante.

*Presidenta de Los Planes de Alonso; Cel.: 4626058359, correo: rociomartinezpreciado@hotmail.com

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