“¿MAM en realidad cometió malversación de recursos?”

“Comete mayor injusticia el que castiga a un inocente que el que deja en libertad a 100 culpables”

Artículo de Isaías Mondragón Andrade

Analizando los acontecimientos políticos en torno al ex Gobernador de Colima, Mario Anguiano Moreno, me encuentro que el Órgano Superior de Auditoria y Fiscalización Gubernamental (OSAFIG) descubrió que el ex mandatario cometió varios delitos cuando estuvo al frente del Gobierno del Estado, siendo lo que más me llama la atención el hecho de convertir a los órganos periodísticos en una especie de acusadores, a pesar de que no es función de un órgano informativo el constituirse en una especie de Sanedrín Judaico el cual no permitía que alguien ejerciera la profesión de defensor del acusado, a tal grado que corría riesgo cualesquier ciudadano que pretendiera defender al acusado de convertirse en perseguido, porque ante el Sanedrín Judaico solo podía hablar el acusador, pero nunca se le permitía a alguien ejercitar alguna defensa.

Por otra parte Justiniano en el Digesto enseñaba: “El que ejerce su derecho no puede ser acusado de violar así un interés ajeno”. Si bien es cierto, por regla general yo puedo ejercitar mi derecho a denunciar a alguien. Aunque para mí el goce sea inferior a la desventaja producida para otros. Esta prohibición Justinianea de actos realizados por alguien en la esfera de sus facultades jurídicas, solo podía ejercitarla pero sin el ánimo de perjudicar, sino más bien de encontrar la verdad que se busca.

Estas citas han dado origen a la máxima de malitiis non est indulgendum, es decir; no debemos ser tolerantes con los que ejercen su derecho con intención maliciosa.

Todos los ciudadanos tenemos derecho a gozar de una defensa adecuada, y el Tribunal de Alzada tiene la obligación de suplir la deficiencia de la queja cuando es el Acusado el que comparece ante la Segunda Instancia, como decían los Romanos: “Si el que acusa no prueba la verdad de sus imputaciones, el reo será absuelto aún en el caso de que nada hubiere alegado en su defensa”.

Periodismo Acusador

Me he dado cuenta que todos los periodistas exponen sus puntos de vista, sin reparar de que todo lo que se dice en contra del ex Gobernador Mario Anguiano Moreno podría ser falso, tomando en consideración que ni el Ministerio Publico ni el H. Congreso del Estado son depositarios de la verdad absoluta, ya que de ahí emana la injusticia, porque no existe ninguna ciencia que nos permita conocer los secretos recónditos de los demás hombres, por esta causa los maestros de la ciencia jurídica han establecido: “Comete mayor injusticia el que castiga a un inocente que el que deja en libertad a 100 culpables”.

El que esto escribe solo conoce al ex gobernador a través de los medios de comunicación, pero nunca he cruzado alguna conversación con el ex titular del Poder Ejecutivo, pero en honor a la verdad no me parece justo que los órganos informativos se conviertan en una especie de acusadores sin concederle al mandatario el beneficio de la duda a la que tiene derecho cualesquier Ciudadano.

Decía Marco Tulio Cicerón: “Para encontrar la verdad probable hay que analizar el pro y el contra de todas las opiniones”. Tomando en cuenta que ningún hombre es depositario de la verdad absoluta, para llegar a la convicción de que estamos absolutamente convencidos de que el ex mandatario Mario Anguiano Moreno cometió el delito que se le atribuye.

Decían los Latinos: “forte, forsan, forsitan, fortarsse, fortuito”, que se traduce como: tal vez, acaso, quizás, por casualidad y fortuitamente, aunque estos acontecimientos fortuitos que se desconocen en cierta forma, quizás esté regido por el propio destino, pero se escapa a nuestra inteligencia que no es capaz de conocer el futuro que nos aguarda.

Acontecimientos desfavorables

Hemos sido testigos de algunos acontecimientos desfavorables como aquello que recientemente le sucedió a Saddam Hussein quien fue víctima de algunos acontecimientos desfavorables que pusieron fin a su reinado, mismo que anteriormente vivía en la opulencia y gozaba de todos los bienes que le podría proporcionar la humana república, inclusive se dice, que hasta en la taza donde defecaba era de oro macizo, para posteriormente tener la desgracia de vivir en una cueva hasta que lo condenaron a morir en la horca.

En cambio, Fidel Castro a pesar de que posiblemente cometió el peor de los delitos al haber perseguido a sus propios partidarios, no obstante al morir le recibió honras fúnebres casi faraónicas y gozó tipo de congratulaciones habidas y por haber.

Estos acontecimientos son los que me hacen reflexionar y la causa por la cual este humilde periodista defiende al ex Gobernador Mario Anguiano Moreno, no por algún motivo personal, sino más bien porque antes de ser el ex Mandatario que es hoy en día, es un ciudadano, mismo que como tal merece que se le respeten sus derechos humanos consagrados en nuestra Carta Magna.

De igual forma no me parece justo que los órganos informativos tomen una actitud del Sanadrín Judaico, porque no permiten que en sus mismas páginas salga algún defensor que por lo menos ponga en tela de duda todo lo que se dice en contra del ex Gobernador Mario Anguiano Moreno.

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