Danza autóctona y oración para salvar Laguna del Valle

Prevalece desesperación por que en próximas semanas se convierta en pantano

Carlos Valdez Ramírez

En la última asamblea de la Asociación Ciudadana Manzanillense (Aciman) en un gesto desesperado por no haber respuesta de las autoridades federales para rescatar la Laguna del Valle de las Garzas que está a punto de sucumbir, la asociada profesora María Armida Rosales Castillo, dio lectura a una oración que dice así:

“Señor mi Dios y mi padre amado, venimos ante ti los integrantes de esta prestigiada agrupación para que intervengas a la sanación de la Laguna de Valle de las Garzas. Te pedimos, que sea renovada con bastante agua. Ayúdanos, escúchanos. ¡Gracias! ¡Gracias! Te agradecemos por tu intervención. Amen.

Compromiso olvidado

Rodrigo Plácido Santos, relató que así como Armida, se escuchó a una decena de asociados que suplicaron la intervención de las autoridades para que el espacio lacustre sea rehabilitado y se cumpla con el acuerdo que la Administración Portuaria Integral (API) de Manzanillo suscribió hace más de 10 años, donde se comprometía a seguirle dando vida.

En su turno, la contadora Alicia Arreola, informó a sus compañeros que los fines de semana hacen rituales en el mirador de la propia laguna para encender fuego al universo, con danzas autóctonas a efecto de que recobre su vida y vuelva a ser el paraíso de pelícano canadienses, flamingos y garzas, que es el origen del nombre de la laguna.

Otro de las voces fue la de Daniel Mendoza Flores, importante activista de esta agrupación, así como la profesora Susana González Rodríguez y Héctor Lara Monteón. Por su parte el doctor José Luis Solano Mendoza leyó un reportaje del periódico El Noticiero de Manzanillo que hace alusión al tema.

Flora y fauna devastadas

La danza y el canto son una manera muy especial de pedirle a Dios, a través de danzas ceremoniales muy específicas que van dirigidas directamente a la fuerza divina. Es una forma de amar a Manzanillo, su entorno, su naturaleza, sus activos climáticos en donde la fauna y la flora se están afectando, porque los cocodrilos no encuentran ya alimento y su hábitat se está terminando, teniendo que recurrir a las olas marinas con el peligro consecuente para los turistas.

La laguna de Las Garzas es el hábitat natural de una decena de cocodrilos, pero al irse secando, han emigrado a las playas marítimas donde durante los últimos 6 meses han sido rescatados dos, uno en Las Brisas y otro de gran tamaño en Miramar.

Además, existe una riqueza de fauna y flora que lamentablemente irán emigrando a terrenos circunvecinos ante la falta del preciado líquido para su subsistencia.

Comentarios

comentarios