“Un presidente debe ser justo y responsable”

La sociedad ya está al tope de esperar algo extraordinario en cada cambio de sexenio

Artículo de Blanca Calzada

Decir que a Colima y al gobernador Ignacio Peralta les va a “ir muy bien” en caso de que Antonio Meade gane la Presidencia de la República, porque es amigo y pertenece al mismo grupo político del Ejecutivo Estatal, es avalar la manera discrecional como se reparten los recursos de la nación.

El gobierno no debe ser selectivo en el momento de otorgar recursos a las entidades federativas, ni por simpatía ni por compromisos personales, sino que debe hacerlo con un sentido justo y responsable.

Al Estado de Colima desde siempre le ha tenido ir bien, desde siempre tuvo que haber sido construido como una entidad con progreso, armonía social y como un ejemplo de un nivel elevado de vida, porque tiene una población que no llega actualmente ni a los 750 mil habitantes y porque tiene una gran riqueza de recursos humanos y materiales que sus gobernantes no han sabido administrar, porque no hay mayor freno al desarrollo integral que el estímulo de la corrupción que se alimenta de la impunidad.

Qué bien que Antonio Meade, seguro candidato del PRI, sea del mismo grupo político del gobernador de Colima, Ignacio Peralta, pero qué malo para la democracia que se diga con certeza que él, el estado y el gobernador serán favorecidos por correspondencia a una amistad, porque eso en nada ayuda en la construcción de un México justo, porque esas prácticas provocan más desigualdad e inconformidad, y porque debilitan más la precaria democracia en la que vivimos.

Colima no requiere ayuda extraordinaria para ser un estado ejemplar… requiere honestidad, una visión universal, hacer cumplir las leyes y una sensibilidad social que acerque a los tecnócratas y los políticos más a la solución de los problemas sociales que a las estadísticas.

Las formas de hacer política tienen que cambiar, no se puede seguir con la tendencia de que el gobierno -a cualquier nivel- se tiene que acomodar a los intereses de grupo, al amiguismo o de creer que los recursos de nación son de interés privado.

El horno ya no está para bollos. La sociedad ya está al tope de esperar en cada cambio de sexenio, que algo extraordinario suceda, porque han pasado generaciones y generaciones con decepciones, que dejan un sentido de frustración de que somos unos perdedores y fracasados por la incapacidad de construir un México ejemplar que trascienda, que nos honre y nos dé el progreso que por ser poseedores de vastos recursos naturales y humanos, nos corresponde.

Un buen gobernante tiene el poder legado por la sociedad para cumplir cabalmente con el juramento que hace al asumir oficialmente su responsabilidad, de cumplir y hacer cumplir con puntualidad el mandato de las leyes. No requiere de apoyos extras para erigirse como un político que cumple con su vocación de servicio.

Desde las campañas políticas se puede visualizar quién podría ser un buen gobernante. No hay que perder de vista al que empiece por respetar los gastos de campaña, al que hable con la verdad, al que no difame al oponente y al que no exagere sus habilidades para llevar por buen rumbo el destino de México.

Comentarios

comentarios

Se el primero en comentar en "“Un presidente debe ser justo y responsable”"

Deja un comentario

Tu correo electronico no sera publicado.


*