100 años de luchadores y arenas en Manzanillo


*TNT y Babe Face, los 2 más grandes luchadores colimenses que ha habido *Edad dorada de la lucha en Manzanillo en los 70 y 80 en Arena El Crucero con promociones de El Papas *Incluso el Santo y André El Gigante vinieron a luchar a Manzanillo alguna vez

La Lucha Libre se dice que llegó a nuestro país como deporte-espectáculo allá por tiempos de la Intervención Francesa. En Manzanillo, fue en las primeras décadas del pasado siglo cuando se empezaron a dar funciones de una manera más formal y consolidada, pues, anteriormente, había funciones de lucha itinerantes, con una troupe de gladiadores provenientes del centro del país, a manera de las carpas artísticas, que por dondequiera que llegaban causaban furor, luchando en donde se pudiera, si no se contaba con un ring oficial.

FUNCIONES DE LUCHA LIBRE EN CARPAS

Estas funciones eran ofrecidas en carpas como las artísticas o cirqueras, porque no había espacios especiales habilitados para este fin, como es una arena de box y lucha. Algunos de los primeros luchadores que hubo en nuestro país, fueron policías de la Ciudad de México, que fueron reclutados para el pancracio por el promotor luchístico Enrique Lutheroth, siguiendo el furor que había causado en la Ciudad de México la visita del luchador enmascarado Masked Marvel (La Maravilla Enmascarada), a quien se debe que en México un alto porcentaje de los practicantes de esta disciplina sean enmascarados.

LAS PRIMERAS ARENAS DEL PUERTO

Entre los trabajadores del puerto, estibadores, había uno que había entrenado lucha, que tenía un cuerpo con músculos muy desarrollados, quien había aprendido el deporte espectáculo, y dentro de los ensogados se hacía llamar “El Águila Roja”, el cual estableció una pequeñita arena en las bodegas de Careaga. Poco después, se abrió otra frente al jardín, “La 20-30”, y hubo alguna más frente a la carpintería de El Colorado. Una de las más populares fue una plaza de toros de madera que se instaló en Las Palmitas, antes de que existiera la Unidad Padre Hidalgo, en lo que era la orilla de la laguna, y este fue el lugar donde se hicieron los mejores eventos de la época pionera de la lucha libre en Manzanillo.

El promotor ahí era el señor Gómez, enviado de Don Elías Simón, el promotor más influyente, entonces con la arena Canadá Dry, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. En esta arena aparecieron los mejores luchadores de la época dorada de éste espectáculo en el país, como El Santo, Black Guzmán, Black Shadow, El Médico Asesino (Cesáreo Manrique), El Enfermero, Blue Demon, El Bello Califa, Lalo El Exótico, El Carnicero Butcher, El Bulldog (Camilo Pérez), El Lobo Negro, Tonina Jackson, Wolf Ruvinski (originario de Letonia) y Huracán Ramírez (el original). En esta primera etapa, el mejor luchador local (casi el único destacado) fue “El Águila Roja”, quien sobresalió incluso fuera de la región, yendo a combatir a otras plazas del país por varios años, y alcanzando cierto renombre fuera del puerto. También había funciones de lucha libre y de boxeo en una arenita improvisada que se montaba de vez en cuando en el amplio terreno baldío que existía en donde después se construyera el mercado 5 de mayo. Ahí se ponían toda clase de carpas para espectáculos, y grandes artistas nacionales también cantaron y actuaron.

LA ARENA DEL CRUCERO

Sin embargo, la época dorada de la lucha libre en Manzanillo, con una arena de buenas dimensiones llenándose a tope casi en cada evento, se vivió en los años 80 y 70. Se dio en la Arena de El Crucero, que en sus últimos años cambió su nombre al de Jorge “El Colimote” Gutiérrez, para hacer un merecido homenaje a uno de los mejores boxeadores –sino es que el mejor-, que ha dado nuestro municipio en su historia. Un gran terreno, propiedad de Don Alfredo Cruz Torres, fue rentado por los promotores que marcaron historia en éste campo en nuestra ciudad, como lo fueron Don Héctor Barba “El Papas”, y Doña Emilia Alatorre “La Papas”. En esos tiempos, se conjuntó que se trajeron grandes luchadores nacionales, entre ellos el Santo; destacados exponentes del pancracio de la región (Colima, Tecomán, y Guadalajara); con el surgimiento de una gran camada de luchadores locales, manzanillenses, gracias a la aparición del mejor entrenador porteño, Pancho El Fierrero. Entre esos exponentes podemos citar a Tamakún (Wenceslao Cisneros Amaya), Los Hammurabi, Chucho Aguayo y Misterio Blanco. Los Mulatos de Tecomán, también fueron muy populares.

Por esa arena, donde también hubo grandes veladas boxísticas, pasaron en gira El Santo, El Matemático, Rayo de Jalisco y otros. Se dice que el mejor luchador que ha dado México ha sido Rolando Vera, pero a nivel local, destacaron el ya citado “Águila Roja”, en los albores de la práctica del deporte, y Babe Face (conocido en su etapa inicial como El Bombero Fuentes, quien batalló al lado de los grandes independientes, como El Solitario, Fishman, Dos Caras, Perro Aguayo, Tinieblas, Canek, Mil Máscaras, e incluso llegó a subirse al ring con la leyenda de la lucha mundial, André El Gigante). Por cierto, ha existido siempre la leyenda urbana, el rumor, de que este gladiador francés, André El Gigante, quien medía más de 2:30 de estatura, porque padecía gigantismo o acromegalia, alguna vez llegó a luchar en nuestro puerto, en una de sus muchas largas visitas al país. Este hombre, ya fallecido en su natal Francia hace algunos años, protagonizó una de los más grandes encuentros mediáticos en la historia del deporte, en el Madison Square Garden de Nueva York, al enfrentarse por el título mundial de los pesos pesados de la WWF (hoy WWE) al también legendario Hulk Hogan. Cobraba mucho por presentarse en cualquier lugar, ya que era una gran atracción estar cerca de este gigante, con cara de ogro, quien era capaz de enfrentarse solo a 3 o 4 rivales, y que sólo pudo ser levantado para recibir un azotón 4 veces en su vida, según se ha registrado en video. Pues, hay  quienes aseguran haber estado en una función en la Arena de El Crucero donde se presentó el gigante. Lo cierto es que, aunque no hay registro oficial de su visita, yo recuerdo ya desde niño haber oído esta historia, reporte confirmado por varios amantes del deporte de los costalazos.

TNT y Babe Face los dos más grandes luchadores locales que trascendieron al ámbito nacional e internacional.

TNT, BABE FACE Y EL MONJE BLANCO, GRANDES LUCHADORES LOCALES

Otros grandes luchadores avecindados aquí y que trascendieron a nivel nacional fueron El Monje Blanco y TNT. Éste último, se presentaba vestido con ropa peluda, largas melenas, barbas y bigotes, que acrecentaban su gran estatura, siendo uno de los luchadores nacionales más altos, junto a Mil Máscaras y Tinieblas, y enredada al cuello siempre una terrorífica víbora, que asustaba a los presentes. Se codeó con lo más grande de la lucha, y tanta fue su fama, que se presentó numerosas veces en Japón, en peleas estelares, además de ser portada de revistas niponas. Babe Face, también se presentó en varias ocasiones a luchar en las tierras del sol naciente, aunque con menor repercusión. Algunos luchadores locales no se entrenaron aquí con Pancho El Fierrero, sino con el Maestro Antonio Cruz, en Guadalajara, siendo en esta ciudad donde también se compraban los equipos, como mallas, botines y máscaras, así como también en la Ciudad de México, en una tienda especializada que se localiza por San Juan de Letrán.

FIN DE UNA ÉPOCA

Con la muerte de “El Papas”, su esposa Emilia siguió la tradición unos años; pero luego, la asistencia a la arena decayó sensiblemente, y finalmente, el escenario de tantas batallas boxísticas y luchísticas cerró, para dar paso a un estacionamiento y lavado de autos en el barrio de El Túnel. Actualmente, casi no hay luchadores locales, a excepción de unos pocos, que dan espectáculos en las colonias, mientras que los grandes eventos, son traídos por empresas nacionales, como la AAA, presentándose en el Auditorio Manuel Bonilla Valle. Pero lucha local en grande, como antaño, ya no hay. Tal vez, ante tanto héroe enmascarado que nos ha llegado importado desde los Estados Unidos, se ha perdido la ilusión que antaño había hacia estos hombres de goma, que volaban desde la tercera cuerda como si tuvieran súper poderes; y aunque estos son de carne y hueso, no pueden competir con la fama y publicidad de los personajes enmascarados de los cómics, que solamente viven en la imaginación.