Alternativa individual y económica dio nuevas opciones a pacientes
Hace 32 años el Dr. José Manuel Munguía Ramos, recientemente fallecido, llegó a Manzanillo cargado de sueños y con deseos de aportar a nuestra ciudad una nueva forma de tratamiento médico que diera nuevas opciones económicas, tras diez años de experiencia en diferentes espacios en Guadalajara y la ciudad de Colima, fundando así la Farmacia Homeopática Santa Clara, primera de su tipo en Manzanillo.
Al principio, pocos sabían de qué se trataba la homeopatía, pero con recomendaciones de boca en boca, gracias a los buenos resultados que los pacientes obtenidos en cuanto a su salud, hoy está totalmente posicionado, con mucha historia y arraigo entre los porteños, en una bella farmacia tipo antiguo, con mobiliario y acabados de madera y grandes mostradores de vidrio y madera, en la cuesta de la Carrillo Puerto, a dos cuadras del jardín Álvaro Obregón.

Doctor José Manuel Munguía Ramos.
El Dr. Munguía nació en la ciudad de Colima y a principios de los años 70 se mudó a la ciudad de Guadalajara, donde estudió en la Universidad del Altiplano, ya desaparecida, donde se tituló y en 1989 decidió venir a probar suerte al puerto de Manzanillo, donde tuvo noticias que no había opciones en cuanto a la medicina homeopática, y fue así como invirtió sus ahorros en abrir la farmacia Santa Clara, arriesgando su capital en aras de cumplir sus sueños y aspiraciones.
Desde el principio preparó a su esposa, Bertha Orozco Alonso, en los conocimientos de la homeopatía, para que fuera su complemento y le ayudara en la atención de una clientela que cada vez iba creciendo más y más conforme pasaban los años, ya que, como nos dice Bertha Alonso, los medicamentos que ofrecen no se dan de manera general, como en el caso de la medicina alópata, sino que todo es personalizado, ya que cada persona trae síntomas diferentes, causas diferentes y requiere una orientación individual. De acuerdo al diagnóstico que se les hace, es que se les asignan los medicamentos que deberán tomar, con el beneficio que estos no tienen efectos colaterales o secundarios.
La señora Orozco, quien está al frente de esta farmacia señala también como otro de los principales beneficios de los medicamentos que ofrecen el que son mucho más económicos que los que se manejan en la medicina alópata, es por eso que un importante segmento de los pacientes que acuden con asiduidad a requerir su atención, son personas de escasos recursos de la ciudad y de comunidades rurales de nuestro municipio.
Señaló por último que al Dr. Munguía nunca le gustaron los homenajes ni los premios, pero que tras una trayectoria de tantos años en beneficio de los manzanillenses, es bueno que se reconozca su legado, manifestado en la salud de tantos y en la Farmacia Homeopática Santa Clara que continúa brindando su servicio a todos los pacientes que diariamente acuden a atenderse ahí de sus padecimientos, y que han hallado en este sitio alivio a lo que les aquejaba, en ocasiones por mucho tiempo.
Aunque hay muchas veces que no confían o descalifican esta forma de atender a los enfermos, la prueba del tiempo y en los resultados a muchas personas que han acudido por muchos años a este centro difusor de la salud, confirman y avalan la labor hecha por el Dr. Munguía. La homeopatía nació en 1796, siendo el padre de esta medicina alternativa a la tradicional Samuel Hehnemann, la cual tuvo un renacimiento importante en los años setenta del siglo pasado con las aportaciones del investigador griego George Vithoulkas. A nuestro país llegó en el año de 1830.
Es un modelo médico clínico-terapéutico que utiliza sustancias obtenidas de vegetales, animales y minerales en concentraciones muy pequeñas diluidas en agua y alcohol. Entre sus ventajas están el equilibrar el metabolismo junto con ejercicio y una buena alimentación, además de fortalecer al cuerpo para que se cure a sí mismo, además de ampliar el modelo de oferta de servicios y la cobertura de la población, de implementación sencilla y de bajo costo y no requiere de equipo y material sofisticado. Por otra parte, no ocasiona riesgos derivados de los efectos secundarios o tóxicos de las sustancias utilizadas.