Industrial y turística, dos vocaciones floreciendo en un solo municipio
A medida que se acerca la Semana Santa hay cosas que los porteños podemos hacer para que los turistas la pasen bien en Manzanillo. Muchos vendrán y se hospedarán con familiares y es trabajo de quien los va a hospedar darles consejos e indicaciones que les brinden una buena estancia en nuestro municipio.
CANALES CIUDADANOS DE INFORMACIÓN CORRECTA
No nada más los que hospedan visitantes en sus casas pueden contribuir a que los próximos turistas se sientan a gusto en nuestro puerto, hablando geográficamente, ya que por naturaleza la ciudad es un puerto y no refiriéndonos a una terminal de carga y descarga de buques. Todos podemos poner nuestro granito de sal y de arena, dos elementos muy característicos y abundantes de nuestro municipio.
Aunque es verdad que hoy en día se utiliza el GPS para ubicarse, no faltarán aquellos vacacionistas que nos pregunten por alguna calle, por la ubicación de algún atractivo turístico, como el Iguanario o las Fuentes Danzarinas, el Mercado 5 de Mayo, el de comidas Francisco I. Madero (Los Agachados) o los Cerros de la Cruz, de Las Antenas o El Vigía, por citar algunos ejemplos.
Inclusive, no faltarán los que lleguen a preguntar en dónde venden ciertos productos locales, como tejuino, tuba o nuestro tradicional pozole seco e inclusive, dónde se puede comprar nuestra famosa sal de la laguna de Cuyutlán o unos buenos cocos preparados. Al respecto, amablemente hay que dar una información correcta.
PRESTADORES DE SERVICIOS Y FUNCIONARIOS TURÍSTICOS
Los hoteleros y restauranteros por su parte, pueden informar sobre las zonas más adecuadas para bañarse en el mar, aunque su zona de playa no sea la más indicada o recomendable. No hay que dejarle todo el trabajo a los guardavidas y si podemos informarle a algún turista que las banderas rojas en las playas indican que esa zona no es apta para bañarse y no que son racks o clavijeros para colgar sus ropas, toallas y todas sus pertenencias y por tanto, se tienen que respetar.
Hay que hacerles saber que después de comer no se puede uno introducir al mar, por aquello de los calambres y más en esta temporada en que el agua de mar sin duda estará muy fría; al menos, la experiencia así lo dicta año con año. Tampoco introducirse con bebidas alcohólicas al mar, ni bajo los influjos de ella. De preferencia, tampoco hay que adentrarse al océano con comida o botanitas, para así evitar ensuciar el Mar con los envoltorios y demás embalajes desechables.
Otro factor que hay que tomar en cuenta es que, en las semanas Santa y Pascua, muy probablemente tendremos en algunos balnearios playeros presencia indeseable de malaguas, como las conocemos en Manzanillo, también conocidas como aguas malas o medusas, propias de la temporada que, quienes somos de Manzanillo, sabemos por experiencia que son de lo más común en estos meses de marzo y abril.
Por cierto, hago un llamado a Protección Civil para que tengan en cuenta tanto el agua fría del mar como la presencia de las malaguas en su lista de recomendaciones y prevención.

Se acerca primer gran periodo vacacional del año en Manzanillo y se espera que haya una buena afluencia de turistas.
VISITANTES NACIONALES Y EXTRANJEROS, TODOS VALIOSOS
Hay que tratar al turista como exactamente quisiéramos que nos trataran cuando nosotros vamos a otros destinos vacacionistas del país. Esto lo traigo a colación porque he escuchado a algunos porteños menospreciar la temporada santa, que porque los que nos visitan son nacionales y por tanto, la derrama económica que se genera es en moneda nacional y no en divisas extranjeras, como el dólar americano.
Al respecto, creo que el dinero, ya sea en libras esterlinas, dólar canadiense, dólar americano, yen japonés, euro del Viejo Continente y el renminbi, que es la moneda oficial china actualmente (por si creía que era el yuan), y aunque aún no es tan frecuente en su circulación, hay que tomar en cuenta que todos los analistas y expertos en economía coinciden en que es la moneda del futuro, así como entre los idiomas el mandarín, que ya es el más hablado del mundo, pero aún poco fuera de sus fronteras y también está el won de Corea del Sur, país del que cada vez hay más turistas, porque es una economía emergente.
Así que, como sea, la bendición es la bendición, en cualquier presentación de divisa y apariencia. Hay que respetar al connacional, quien nos vendrá a visitar.
2 VOCACIONES, 2 BAHÍAS; UN PUERTO ESPECIAL
Un bendición que hay que valorar es que Manzanillo, a pesar que tiene una vocación portuaria e industrial muy marcada, también contamos con la vocación turística, privilegio que algunos destinos, como Salina Cruz, por citar un ejemplo, no lo tienen, pues normalmente no son compatibles ambas vocaciones entre sí.
El hecho de contar con dos grandes bahías casi gemelas, ha provocado precisamente que se favorezca a esos dos ramos, pues cada ensenada local cuenta con su propia marcada vocación, y esto ¡Qué maravilla! ¡De verdad que somos privilegiados de Dios! Además, eso queríamos, ¿no? Tener turismo y olvidar el pasado estéril económicamente hablando que el Covid-19 dejó en Manzanillo y en general, en todo nuestro estado.
Así que, no reneguemos de los turistas que nos vendrán a visitar; no vaya a ser que por tratarlos mal, escojan otro destino turístico ajeno al nuestro, y la mejor publicidad que podemos hacer es la que se haga de boca en boca. Si la lengua se utiliza para andar haciendo chismes y fake news, mejor hay que utilizarla para hablar bien de Manzanillo, como antaño se hizo con el Iguanario, que fue la manera más eficaz de lograr un atractivo turístico como el que ahora tenemos.
VALORANDO LAS BENDICIONES QUE TENEMOS EN MANZANILLO
No hay que renegar de las bendiciones que Dios nos dé, aun cuando sean turistas nacionales ¿o es qué queremos volver a la época del coronavirus de hace dos años?
Valore a los que vengan a visitarnos y conocernos y por favor, no hable mal del Centro Histórico, porque todos somos Manzanillo y las bendiciones que el turismo deje en la zona dorada, también las deben tener los del corazón de Manzanillo y viceversa.
Ojalá que en un futuro no muy lejano nuestra ciudad cuente con tren de pasajeros Manzanillo-Guadalajara, para tener ahora sí que cubierta toda la conectividad, y también algún día que Manzanillo también cuenta con un home-port; o sea, una estación para abordar barcos de pasajeros de los llamados cruceros. De esta manera, podríamos presumir que a Manzanillo se puede llegar por todos los medios de transporte.