Tragedia que marcó la playa de La Audiencia hace 69 años


El triste caso del ataque mortal de un tiburón a la maestra Ema Aguilera

El 30 de julio de 1953 -ya hace casi 79 años-, sucedió en Manzanillo un hecho que sorprendió a los porteños por lo inusual y trágico, y que, tanto tiempo después, sigue grabado en el recuerdo.

LA AUDIENCIA, UNA PLAYA CON HISTORIA

En aquella ocasión, la maestra Ema Aguilera Prado, hija de los ameritados maestros colimenses Víctor Aguilera y Natalia Prado, se encontraba en nuestro puerto al frente de una excursión con sus alumnos de una escuela primaria de la ciudad de Colima.

También se encontraban presentes junto a ella algunas de sus amistades en el puerto, que la apreciaban, y se sentían muy contentas de que estuviera visitándonos, como el caso de las jóvenes Asencio, famosas por su belleza física, que las hizo destacar en varios certámenes para reina de las Fiestas de Mayo, como Sonia, quien fue reina de la Feria de Colima.

Se encontraba bañándose, pues, tranquila y felizmente en la playa de la ensenada conocida como La Audiencia, que lleva ese nombre porque fue el sitio de la Audiencia que dio el Virrey de la Nueva España Antonio de Mendoza a los españoles, criollos e indígenas que vivían en nuestra región en esa playa, con la presencia del Ayuntamiento de Colima y principales personalidades de la Provincia, lo cual acaeció en noviembre de 1542. La estancia del Virrey se prolongó hasta el mes de diciembre de ese año, pero desde esa fecha se le quedó a aquella ensenada el nombre de La Audiencia.

CASO AISLADO, QUE MARCÓ POR AÑOS UNA PLAYA

Pues en sus aguas se bañaba alegremente la Maestra Aguilera Prado, cuando de súbito un tiburón tintorera la atacó de forma encarnizada, cercenándole un brazo. La maestra, ya herida, buscó refugio en la orilla, y a pesar de lograr llegar a ella, ahí mismo el cetáceo la volvió a embestir, desgarrándole el tórax a dentelladas, lo que le causó la muerte unos pocos minutos después, pues las heridas fueron de mucha gravedad.

Esto causó terror, ya que los turistas dejaron de venir por un tiempo a Manzanillo, y los propios porteños dejaron de visitar esta playa, La Audiencia, e incluso otras, por temor de que el animal cebado anduviera rondando nuestras playas. Sin embargo, el ataque nunca volvió a repetirse y paulatinamente, el turismo y los propios porteños, convencidos de que fue un caso atípico, volvieron a llenar nuestras playas. No se tiene registrado un suceso semejante en la historia de nuestras costas.

Precisamente La Audiencia es una de las mejores playas para bañarse, razón por la que inversionistas tan importantes como Atenor Patiño, boliviano que en su tiempo fuera el hombre más rico del mundo, por sus negocios mineros alrededor del mundo, se interesaron por ella. Este lugar es el asentamiento del antiguo Puerto de Salagua, que dio origen a lo que hoy es Manzanillo.

DOS BAHÍAS Y DIFERENTES PLAYAS

Las playas de Manzanillo son de las mejores que tiene el Pacífico mexicano, ya que no son de aguas abiertas, sino están en ensenadas que, a su vez, están dentro de dos grandes bahías, la de Santiago y la de Manzanillo, por lo que también la corriente es muy amigable con los bañistas, a excepción de unos pocos puntos que no son recomendables para la natación; pero en ningún momento por la presencia de escualos o depredadores marinos.

Sin embargo, hay lugares muy famosos en la misma región que tienen playas de mar abierto, muy peligrosas para practicar la natación, por lo que es común que tengan presencia de salvavidas. Es el caso de los balnearios de los municipios de Armería y Tecomán, incluyendo los famosísimos de Cuyutlán, Boca de Pascuales o El Paraíso, entre otras.

Como dije líneas atrás, aquí, en Manzanillo, cada playa está dentro de una ensenada propia, con su propio paisaje, vegetación y cualidades especiales; mientras que, en aquellos lugares, como sería el caso específico de Puerto Vallarta, en el vecino estado de Jalisco, estamos hablando de una misma playa larga, que se extiende por kilómetros, a la que le ponen diferentes nombres por secciones; pero que, en realidad, es siempre la misma.

¿Por qué, entonces, si tenemos playas seguras y diversas, muchas veces otros destinos nos comen el mandado, ofreciendo playas peligrosas de mar abierto? Esto es porque tienen una mejor infraestructura en cuanto a los servicios, son más limpias y hacen una mayor y mejor publicidad. De otra manera, no podría competir contra nosotros. Si mejoráramos la infraestructura playera, tuviéramos los balnearios más limpios e hiciéramos mejor publicidad de nuestro destino que es único y especial, estaríamos posicionados en un mejor lugar en cuanto a la oferta de destinos de playa que ofrece nuestro país.

El caso de la Maestra Ema es uno muy triste y desafortunado, que de ninguna manera marca alguna pauta o marca alguna tendencia, ya que es un hecho totalmente aislado, que esperemos no vuelva a repetirse.