Factor alimentos, potencial arma de guerra


El factor alimentos está jugando un papel de peso en las nuevas circunstancias  provocadas por la invasión de Ucrania, por ser un país muy productivo en la producción de trigo, prácticamente  uno de los graneros de Europa y oriente medio, afectando en consecuencia a varios países musulmanes, cuya base de alimentación es la tortilla de harina literalmente hablando y que ya comenzaron a sufrir desabasto de este insumo esencial, (cuidado y te metes con el Islam); Rusia por la otra parte es el principal productor de maíz de Europa y principal proveedor de África con gran número de países cuya base de alimentación es la tortilla de o pan de maíz, (o sea que no somos el único país que las produce), y que pudiera jugar como una carta política de chantaje para Occidente, pues hambrear a millones le daría a Rusia una palanca de presión política formidable.

Recurrir al chantaje alimentario no solo es inhumano sino inmoral y peligroso, pues puede provocar hambrunas, como nunca se han visto, pues de por sí hay crisis en la agricultura mundial por la sequía y los efectos del cambio climático, lo está aprovechando Rusia para agravar la endeble situación del imprescindible abasto de alimentos sobre todo para países pobres como la mayoría de África y también de Latinoamérica, lo que es perverso pues no se puede jugar con la vida de cientos de millones de humanos que viven en condición de precariedad.

Putin como maestro del espionaje, (cuando era jefe de la KGB), se especializó en la instauración de la guerra digital, con sus ciberataques dirigidos sobre todo a Estados Unidos, pues hay evidencias de haber intervenido hasta en las mismas campañas presidenciales, como se ha denunciado públicamente en importantes medios de comunicación, y ahora está iniciando un nuevo estilo de guerra la del hambre  casi se podría parafrasear como “Juegos del hambre”, paradójicamente también nosotros nos podemos ver afectados por nuestra dependencia de la producción agrícola de los Estados Unidos, pues nos venden más de la mitad del abasto  de maíz que consumimos, no somos capaces de producirlo localmente, nos hemos alejado de la agricultura en gran escala mecanizada, como se da en las vasta praderas de nuestro vecino del norte.

Así es que el factor alimenticio va a jugar y ya está jugando un papel determinante en la geopolítica mundial, pero seguramente en México va a ser un factor que incidirá en la sucesión política para el 2024, pues el nuevo régimen deberá ofrecer como uno de sus objetivos principales el abasto de alimentos es decir la seguridad alimentaria que cada vez más se vuelve inestable e insegura por las nuevas circunstancias a nivel internacional, así como también el factor climático y también por la dependencia que tenemos de nuestro vecino y principal proveedor, quien también en ciertas circunstancias nos cortar el suministro , si así lo decidieran para obligar al régimen a adoptar políticas afines, como fue el caso del chantaje de Trump, para obligar a México a ser su virtual muro migratorio, so pena de alza de aranceles, ahora imaginen un bloqueo alimenticio, hambreando a la mitad de la población Mexica , por lo menos.

Ser dependientes de EU{ en alimentos nos hace vulnerables en las nuevas circunstancias provocadas por Rusia, por lo que en lugar de desgastarnos política y diplomáticamente, con nuestro principal socio comercial, en defensa de los autócratas caribeños, quienes por cierto también dependen de México para su alimentación, deberíamos ser solidarios con el presidente Zelensky, el heroico defensor de Ucrania para frenar al extorsionador en jefe el implacable Zar Putin, (mareado de soberbia se comparó recientemente con Pedro El Grande, pero para mí es Putin el pequeño), cosa que México no ha  hecho, siendo que circunstancialmente ambos países están en situación dependiente de sus vecinos gigantes, salvo que el nuestro, los  EU como democracia consolidada tiene un sentido más humanitario  que el sistema ruso, cuyo régimen autoritario es todo lo contrario y está provocando miles de muertes de inocentes, pero igualmente no les importaría matar a millones más de hambre.

Es por cierto en estas nuevas circunstancias  más aprecio y valoro, las magníficas condiciones de Colima para producción agrícola y  Manzanillo por su privilegiada ubicación podría contar con un corredor agroindustrial, orientado al mercado global y nacional, tenemos desde luego  a Marindustrias, la atunera Tuny, como ejemplo exitoso de una empresa alimentaria de clase mundial, como un modelo a seguir, para propiciar el establecimiento de nuevas inversiones en este rubro que es tan necesario y sensible por cuestiones de seguridad alimentario, ni más ni menos.