Don Miguel de la Mora Anguiano, un hombre de pluma y acción en el Manzanillo del siglo XX


Por cumplirse 86 años de su nacimiento

El 11 de julio de 1936, nació en la ciudad de Colima, capital del estado, quien sería todo un personaje del puerto de Manzanillo, destacando en varias áreas por sus muchas habilidades y talentos. Me refiero a Don Miguel de la Mora Anguiano. Se dice que nació en una casa frente al Jardín Hidalgo, por donde estaba la estación del tren. Sus padres fueron Jesús de la Mora Anguiano y María Anguiano Ibáñez, de quienes fue su hijo primogénito.

Su abuela era quien se encargaba de la fonda de la estación del convoy de acero, el cual comunicaba a la capital con el puerto de Manzanillo y Cuyutlán, en dirección a la costa, y con Guadalajara, la Perla Tapatía, y Ciudad Guzmán o Zapotlán, siguiendo hacia el vecino estado de Jalisco a través de la zona de barrancas.

Ahí Miguel dio sus primeros pasos y tuvo sus primeras experiencias que lo fueron forjando en su vida como adulto; aunque permanecería poco tiempo en aquella ciudad, ya que en 1948, al cumplir los doce años de edad, se trasladó con su familia al nuevo polo de desarrollo que estaba descollando en la entidad, que era el puerto de Manzanillo.

Desde 1933, tras los terremotos del año anterior y el fenómeno natural conocido localmente como la Ola Verde, que golpeó a Cuyutlán y lo destruyó, Manzanillo empezó a despuntar como un destino turístico, y ya para inicio de la década del cuarenta, aquello se consolidaba rápidamente. Todo esto, aunado al movimiento portuario que venía en aumento desde los tiempos de Don Porfirio.

El matrimonio de Don Miguel de la Mora y Doña Chuy Solís fue siempre muy respetado, aquí frente a la escuela Miguel Hidalgo en la México.

Cuando llegó el momento de estudiar la secundaria, Miguel lo hizo en la única que por entonces funcionaba en el puerto, que era la 3, además que trabajó en una carnicería. Luego, una vez terminada, pasó a estudiar contabilidad en la ciudad de Colima, a donde iba y venía todos los días en camión pasajero.

Aunque no terminó esos estudios por las dificultades económicos en que se encontraba, gracias a los conocimientos adquiridos fue contratado como contador de todas las Tortillerías Núñez, y en 1959 empezó a trabajar como inspector fiscal en la tesorería del Mercado Reforma, el cual se encontraba en la calle México o Principal, antecedente de lo que hoy es el 5 de mayo.

La esposa de Don Miguel, con quien fundó una familia, fue Doña María de Jesús “Chuy” Solís, con quien formó un matrimonio en la calle 2 de la Unidad Padre Hidalgo del Seguro Social, con la cual procreó cinco hijos, a saber: María Victoria “Vicky”, Rafael “Pey”, Miguel Augusto “Tito”, Claudia Marcela (quien vive en Guadalajara) y Juan Carlos “Juanito”, todos de apellido de la Mora Solís. Ellos se casaron el 8 de enero de 1959.

Fue por ese tiempo que empezó a escribir, y se recuerda que por ese tiempo gustó mucho una crónica que realizó del evento de 15 años de una hija de “El Negro” de los Santos. A partir de entonces empezó a escribir para Don Marcelino Núñez. En el año de 1974, Don Miguel fundó el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Manzanillo (SUTSAM), además de fungir como catedrático del Bachillerato 8 en San Pedrito, dando la materia de Historia de México y Métodos de Investigación.

En esos años setenta fue también el presidente de la liga de beisbol en Manzanillo, recordándose que por entonces este deporte era el favorito de los estibadores y trabajadores portuarios en general, y que incluso el baloncesto y el voleibol eran más populares en Manzanillo que el futbol. Por su destacada labor que ya para entonces llevaba dentro del periodismo, por ese tiempo fue también nombrado director de prensa del Instituto Oceanográfico de Manzanillo, en Las Brisas.

En el año de 1982, funda el periódico El Correo de Manzanillo en la oficina de su casa en la calle 2, siendo el director del cotidiano. Dejó material escrito para la publicación de varios libros por su aportación a los espacios Los Popis del Puerto, Aquí entre nos, Columna por dos (Alfa y Omega) y muchas otras más, además de conducir por varios años un exitoso programa radiofónica en la estación local XECS, La Grande, llamado: “Los caballeros de la Mesa Redonda”, en compañía de Javier Montes Camarena y José Luis Navarrete Caudillo, más un invitado diferente en cada programa, mismo que duró alrededor de tres años al aire.

El 11 de diciembre de 2001 Manzanillo se enlutó al darse a conocer que uno de sus hijos destacados había fallecido, aunque su recuerdo perdura hasta el día de hoy, transcurridos ya veintiún años de su partida de esta vida.