Todo a su tiempo


Para todo viene el momento oportuno, un tiempo para todo lo que se hace en la Tierra, bajo del cielo. Un tiempo para nacer, un tiempo para morir; un tiempo para plantar y un tiempo para cosechar lo plantado; un tiempo para matar y un ti para sanar; un tiempo para destruir y un tiempo para construir; un tiempo para llorar y un tiempo para reír; un tiempo de luto y un tiempo para danzar; un tiempo para esparcir piedras y un tiempo para recogerlas; un tiempo de abrazarse y un tiempo para dejar de abrazarse; un tiempo para buscar y un tiempo para perder; un tiempo para guardar y un tiempo para desechar; un tiempo para rasgar y un tiempo para coser; un tiempo para guardar silencio y un tiempo para hablar; un tiempo para amar, un tiempo para odiar; un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz… (Corintios).

Quien no escucha sus tiempos acaba no usando la razón porque se deja llevar por sus emociones y suele equivocarse, a su vez, verá un sin número de cosas que causan daño, ansiedad, celos, envidias por nombrar algunas que ya sabemos cuáles son las demás que nos dejan exhaustos en tiempos de desesperación, todo lleva su tiempo no apresurarse es conveniente para nuestro estado de salud físico y emocional.

Vencer nuestros miedos de espera es esencial para volver a empezar dejando atrás nuestras limitaciones empezando a crear en nuestra mente grandes posibilidades de autoayuda, no debemos de estar ansiosos por lo que viene, vendrá sin pedirlo parar así de claro como el agua un dicho muy popular que nos descansa la mente. Que nuestro espíritu sea más creativo y aprenda a que para todo hay un tiempo y aprovechar el momento oportuno para lograr lo que estamos pidiendo, a su vez, reconocer poco a poco nuestras cualidades que nos enseñan todo lo que podemos hacer en la vida.

Darnos el tiempo para las cosas y nuestros asuntos nos hace cada día más maduros para los deberes cotidianos comprometiéndonos que todo lo que hagamos lleva un tiempo de espera.  Cuidarnos de pensamientos mal infundados, haciendo nuestras propias historias sin que sea una realidad es muy recomendable, así pues los invito a que estemos tranquilos, respirar y concentrarnos a una espera inminente porque ella nos está esperando a nosotros. Saludos.