Los canales del Seguro Social, 63 años de historia


*Reserva natural habitada por las iguanas y los caimanes

*El Teatro Hidalgo, escenario de noches de risa y música

*Canchas deportivas y un tianguis que se niegan a morir

Los canales del Seguro Social, ubicados al costado de la Unidad Padre Hidalgo, son sitios con mucha historia, ya que hace sesenta y tres años se construyeran para evitar inundaciones anuales en cada temporada de lluvias en la recién construida colonia UPH.

TRAS EL GOLPE DEL CICLÓN

Como todo porteño sabe, aunque lo sea por adopción y no hubiera nacido aún, en el año de 1959 Manzanillo sufrió el peor desastre natural de su historia, cuando el 27 de octubre de aquel año un ciclón tropical del Pacífico, al que localmente se le bautizó como Linda, afectó fuertemente a la región.

Este azotó como categoría 5 al puerto colimense, causando muchas muertes, la mayoría de las cuales quizá nunca se conocerán, pues fueron tantos los fallecidos, que algunos fueron a la fosa común, mientras que otros quedaron sepultados por grandes capas de lodo.

Lo cierto es que las partes más golpeadas fueron la Pedregosa y los Sectores o asentamientos cerriles de la ciudad, donde la mayoría de las casas eran de madera y materiales endebles, y donde el terreno era inestable, sujeto a grandes deslaves.

VASO REGULADOR

El gobierno federal del entonces, encabezado por el Presidente Adolfo López Mateos, se puso las pilas y mandó construir una colonia en toda forma en la orilla de la ciudad, del lado de la laguna de Cuyutlán, paralela a La Pedregosa, extendiéndose los terrenos urbanos más allá de donde culminaba la calle México. Fue así que en tiempo récord se construyó la UPH, lista para inaugurarse y entregarse las casas en 1960; más, como las personas de los sectores no quisieron habitarla, la colonia se llenó de maestros, abogados y trabajadores del propio IMSS. Al lado izquierdo de la colonia se hicieron unos canales destinados a evitar que el nuevo asentamiento citadino, edificado sobre rellenos al mencionado vaso lacustre, se inundara.

Son cuatro canales, que forman un vaso regulador con salida a la laguna. A pesar que se han dado grandes inundaciones, y que hasta la fecha en las primeras tres cuadras de esta colonia aún se dan algunos anegamientos cuando caen lluvias torrenciales, si no existieran estos canales, los grandes encharcamientos serían mucho peores.

A lo largo del primer canal en el espacio entre los canales y la laguna se asentó el casino o lugar de fiestas del Club de Leones, sitio en el que en sus años de gloria se presentaron grandes artistas de fama nacional por aquellos tiempos, como Los Bukis, Chico Che y La Crisis y La Banda Machos, entre muchos otros.

Junto a los canales del Seguro hay una importante parada de camiones.

EL TEATRO MÉXICO

Por aquellos años existió un gran aprecio y afición por el teatro en Manzanillo, así como representaciones culturales, con cantantes y comediantes locales. Primeramente estos aprovechaban el teatro en la escuela Juárez que se ubicaba a un costado del antiguo jardín Galván, y luego se trasladaron al lado de la parroquia de El Carmen, donde en un terreno baldío el grupo cultural levantó un pequeño espacio para expresar sus necesidades culturales.

Eran liderados, entre otros, por Don Alfredo Cruz Torres, que lo mismo escribía y dirigía dramas y comedias, que recitaba emotivamente. También se presentaban comediantes e imitadores, principalmente fono-mímicos; es decir, los que hacían ademanes en base a la pista de algún cantante con gran maestría, disfrazados acordes a su acto. Cuando la parroquia peleó estos terrenos, ese grupo, antes Heliodoro Trujillo y Ángela Peralta, se trasladó a los canales del Seguro Social, bajo el nombre de Teatro México.

A pesar que se trataba de un espacio menor y en un edificio nada elegante ni bonito, vivió también su etapa de gloria, donde también destacara el popular “Fígaro”, Ángel Mora Flores, conocido peluquero y activista social, que también tenía inquietudes culturales. Cuando allá por los años ochentas empezaron las luchas de los colonos por hacer propio el patrimonio que tenían en la UPH, las reuniones de estos se verificaban cada semana o cada dos en el local del Teatro México.

Los vecinos fueron encabezadas en su lucha por su líder, Don Humberto Jaramillo, conocido popularmente por “El Pulpo”, quien buscó la manera de que los colonos pudieran comprar sus casas, primero logrando que se congelaran las rentas, y después descubriendo que para ese entonces el dueño de la colonia ya no era el IMSS, sino el Banco Obrero, al que finalmente se le pagó cada predio. Uno de los últimos grandes eventos ahí, fue cuando se presentó por una temporada la Carpa Ofelia con gran éxito.

EL IGUANARIO

Posteriormente, decayó el interés por el teatro en Manzanillo, y el lugar pasó a ser un taller, donde un joven, Ramón Medina Archundia, empezó a alimentar a las iguanas que llegaban a alimentarse de los frutos que había en los árboles al pie de los canales. Al empezar a alimentarlas con sobras de alimentos y fruta que el mismo conseguía, el número de iguanas empezó a aumentar.

Hay que decir que durante los años setentas y ochentas, los niños de la colonia tenían la costumbre de ir a apedrear a las iguanas a la salida de sus clases en la primaria Padre Hidalgo, sitio en el que también vivía un conocido indigente conocido como “El Pato Buzo”. Pero el señor Archundia empezó a proteger a las iguanas y alejar a los niños que cometían estas travesuras mal encaminadas que tanto daño le causaban a la fauna, pues en el lugar también había otras clases de especies de animales.

Al fondo del último canal se puso el Observatorio Meteorológico de Manzanillo, que lanzaban globos para medir la presión atmosférica y otras señales del tiempo, además de estar conectados a la red nacional por medio de radio, satélites y computadoras rudimentarias. Entre esos meteorólogos podemos señalar a Jorge Carrizales y Antonio Ramírez. Cuando las familias de Manzanillo querían saber al momento el parte del tiempo, muchos acudían en sus vehículos o incluso en bicicleta hasta las puertas del observatorio, para preguntar directamente a quienes estaban de guardia como se encontraban las condiciones del tiempo, y estos les informaban amable y detalladamente.

REFUGIO DE LA FAUNA

Cuando el tianguis, que se colocaba primeramente en la prolongación Madero, bajó el número de comerciantes y clientes por diversas razones, ya por mediados de los años noventa, estos decidieron trasladarse a los canales, donde aún continúan instalándose cada semana.

El 9 de octubre de 1995 hubo un fuerte terremoto que dañó al antiguo mercado municipal “5 de mayo”, por lo que todo el tiempo que duró la construcción del nuevo, del actual, el mercado subsistió en el área de los canales del Seguro Social, tiempo en el que se hizo famoso un cocodrilo que salía a asolearse al pie de un canal, y era alimentado por los locatarios. Ahí se construyeron canchas deportivas de futbol y basquetbol, como parte de las instalaciones de esta clase que se construyeron entre la UPH y la Alameda.

Así pues, este espacio entre los canales y la laguna se ha convertido en un sitio de amortiguamiento para el impacto urbano sobre la fauna que ahí se resguarda, ya que en su parte primera se arremolinan las iguanas, en las aguas hay muchas aves y reptiles, como son los caimanes o cocodrilos. Y al fondo, en el espacio que es conocido como el Pastito del Seguro Social, hay una especie de selva, donde hay mapaches, tejones, culebras, roedores de toda clase como topos y ardillas, aves, caimanes, etc.

Hace sesenta y tres años que estos canales existen, como un rincón de la ciudad que muchas de las veces pasa desapercibido y que debemos protegerlos para que sigan cumpliendo su función.