Alfredo Woodward, una vida de película, de la pesca a la política


El primer alcalde que despachó en el actual Palacio Municipal

UN INGENIERO LLEGADO DE INGLATERRA A OAXACA

El origen del apellido paterno es inglés, y se remonta a su bisabuelo William John Woodward, el cual vivió y murió en Inglaterra durante el siglo XIX. Él tuvo a un hijo de nombre William Woodward, quien estudió ingeniería civil, y siendo muy capaz en su profesión, fue traído por el gobierno mexicano, para encargarse de unas obras de modernización que se estaban haciendo en el estado de Oaxaca.

Hay que recordar que en ese tiempo nuestro país intentaba modernizarse a la par que las naciones más avanzadas del mundo, como su vecino del norte, la Unión Americana. Se mencionaba incluso la factibilidad de hacer un canal interoceánico a la altura del istmo de Tehuantepec, lo cual fue una posibilidad bastante seria. William Woodward llegó a México antes del gobierno de Porfirio Díaz. Mientras hacía su trabajo, conoce a una mexicana de la que se enamora, Josefina Téllez Gil. Se casan en la capital de aquel estado del sureste, y él adopta el nombre mexicano de Guillermo, equivalente a su natal William, siendo éste el inicio de una dinastía de gran trascendencia.

POLICÍA Y ACTOR DE CINE EN LA CIUDAD DE MÉXICO

En esa misma ciudad en el año de 1905 nace su hijo Alfredo Woodward Téllez. Don Alfredo Woodward Téllez tiene varios oficios, entre ellos el de policía y actor de cine, entonces una industria incipiente. Vino a Manzanillo en 1938 a trabajar en una agencia aduanal con patente aduanal en Veracruz, que hacía alijo de barcos petroleros, en el tiempo en el que aún no había muelles en Manzanillo. Él empezó a trabajar en su propia agencia con patente que le expidió el presidente Lázaro Cárdenas.

Sin dejar nunca de ser agente aduanal ni su naviera, Don Alfredo Woodward Téllez trabajó mucho en la pesca comercial, siendo pionero en esta actividad, trabajando como tiburonero, camaronero y en la pesca de escama y de caguama. Inició a muchos porteños en el oficio de pescador, enseñándoles los rudimentos, a navegar y les apoyó económicamente en la medida que le fue posible, por lo que muchas familias de viejos pescadores todavía lo recuerdan con cariño. En los tiempos de la Segunda Guerra Mundial, mandaba a los Estados Unidos tiburón para diferentes fines que tenían mucha demanda en ese entonces.

Don Alfredo Woodward Téllez, hombre de Mar y político.

ESTRENANDO EL NUEVO PALACIO MUNICIPAL

A partir de 1940 empezó a meterse en el ámbito político, porque tenía muchas amistades y contactos a todo nivel, por su carácter sencillo, amable y culto, ya que, aunque sólo había cursado la primaria, le encantaba leer cuanto material escrito y libros podía.

En el año de 1951 es electo presidente municipal de Manzanillo, para el período 51-54. En ese tiempo hizo una visita al puerto el Presidente de la República Adolfo Ruiz Cortines. Resulta que se acababa de terminar la construcción del nuevo edificio de la presidencia municipal de Manzanillo, que es el mismo que funciona hasta la actualidad, pero Don Alfredo seguía despachando en el edificio de la presidencia municipal ubicado sobre la calle México, entre Tacho Muñoz y los Lau. Ruiz Cortines le preguntó porque no se había mudado al nuevo edificio y el alcalde le contestó que es porque no se lo ha entregado al municipio la junta general de mejoras materiales. El presidente le contesta: “¿Pues quién es el que manda aquí? ¿Quién es el alcalde?” “Pues yo, señor”. “Pues entonces métase y ya”.

Y al otro día desde muy temprano, Don Alfredo Woodward Téllez entró a despachar al edificio, y fue el primer alcalde que gobernó desde ahí en la historia de Manzanillo.

UN VERDADERO HONORABLE AYUNTAMIENTO

Por aquel tiempo Manzanillo tenía alrededor de 15 mil habitantes. El gobierno municipal casi no hacía ninguna obra, pues el dinero que se manejaba era muy poco, y quien se hacía cargo de las obras en el puerto era la junta de mejoras materiales.

Se decía Honorable Ayuntamiento, porque el cargo de presidente municipal se consideraba en verdad honorario, ya que no tenía sueldo como alcalde; no cobraba nada. Otros funcionarios municipales sí tenían salario, pero no el alcalde, que, en cambio, al igual que su familia, tenía muchas canonjías. En el año de 1954 fue diputado local y después de esto se enfocó más a su gran pasión, el mar.

CONOCEDOR EMPÍRICO DE CARTAS DE NAVEGACIÓN, COMPÁS, SEXTANTE Y POSICIÓN DE LAS ESTRELLAS

Desde un principio, como fundador, participó en Torneo de Pesca de Pez Vela, que en sus primeros años se llamaba Dorsey, en honor del norteamericano que lo promovió.

Por ese tiempo, la empresa Servicios Marítimos compró el buque Sinaloa, que en ese momento se convirtió en el barco más grande en México, y fueron a traerlo hasta Nueva Orleans y quien se lo trajo como timonel fue Alfredo Woodward Téllez, formando parte de la primera tripulación de esa legendaria embarcación, que se hundió durante el ciclón de 1959.

Como navegante era completamente empírico, pero cualquiera hubiera podido equivocarse y pensar que era egresado de la escuela náutica, ya que sabía leer las cartas de navegación, conocía el compás y el sextante, y podía guiarse por la posición de las estrellas en el firmamento.

La presidencia municipal en la calle México desde Don Alfredo Woodward fue el último en gobernar.

AVANZA NEGOCIACIÓN LEGAL POR LA HERENCIA WOODWARD

Actualmente, se encuentra en desarrollo el caso por la herencia Woodward, entre las familias Woodward Crespo y Woodward Jiménez, con el cual se está buscando llegar a un acuerdo económico a través de una negociación entre los miembros de ambas familias, para hacer una justa repartición del legado de Alfredo Woodward Téllez entre ambas ramas de su descendencia.

Este importante juicio se ha llevado a efecto desde hace treinta años, el cual llevó primeramente el abogado Francisco Ceballos de Tijuana, y actualmente un abogado penalista egresado de la Unam lleva el caso, que en muchos detalles se lleva en secrecía, pero del que se sabe que ya lleva un gran avance y está por resolverse de haber voluntad de las partes.

El legado económico Woodward salió principalmente de la agencia de Don Alfredo Woodward Téllez, quien obtuvo la concesión en los años treinta de parte del presidente de la república del entonces, Gral. Lázaro Cárdenas, la cual con los años se consolidó como la agencia aduanal más importante de nuestro municipio. También están inmiscuidos en este juicio de los Woodward Rojas, los únicos miembros que quedan  con vida, que son José Luis y Ana Rosa, quienes también están involucrados en este litigio.

Don Alfredo Woodward tuvo dos familias, los Rojas y los Jiménez con mismos derechos y todo se está manejando con documentos y pruebas fehacientes, incluyendo cartas notariales y testamentarias que favorecen el acuerdo económico, de la mano del señor Alfredo Woodward Téllez.

De acuerdo a las declaraciones vertidas por el señor Jorge Woodward Jiménez, están en toda la disposición de llegar a un acuerdo que beneficie equitativa y justamente a las partes involucradas, y que también hay elementos de la parte contraria que han expresado que también están a favor de llegar a un buen convenio, que ponga fin a un conflicto legal tan largo dentro de una familia tan connotada en Manzanillo.

Hasta el momento, los Woodward Jiménez no han recibido los beneficios que debieran haber tenido de la herencia de su padre, lo cual fue posible en el pasado por actos indebidos de algunos funcionarios a favor de la otra parte de la familia, pero que en los últimos años han encontrado eco en las autoridades judiciales y el caso está avanzando con éxito durante los últimos tres años.