Con gran tarde de toros y fandango flamenco se festejó el aniversario de La Temporada Taurina


*Xavier Ocampo, Pepe Murillo, Juan Fernando y “El Sevillano”, tocaron pelo

*“El Calita” no tuvo suerte y perdió trofeos por pinchar

*Fuente y Caudal y Los Toritos amenizaron el festejo

Con el desarrollo de una gran tarde de toros y la celebración de una mejor noche flamenca, se llevaron a cabo los festejos por el XXV Aniversario de la Revista La Temporada Taurina, el viernes pasado desde las 16:00 horas (cuatro de la tarde), en las magníficas instalaciones del recientemente remozado Lienzo Charro Ignacio Zermeño de la Ciudad de Guadalajara, Jal.

Fungió como padrino de honor de este evento el Matador de Toros en retiro Eloy Cavazos y actuaron en el cartel respectivo los estetas Xavier Ocampo,  Pepe Murillo hijo, Ernesto Javier “Calita”, Juan Fernando y Oscar Rodríguez “El Sevillano”, quienes lidiaron cinco astados de diferentes ganaderías.

De esta forma, Xavier Ocampo, recibió al primero de la tarde de nombre “25 Años”, de 350 kilos, un castaño claro, bragado, meano, axiblanco y delantero, al que saludó con una serie de cuatro verónicas y una media; en tanto que con la pañosa en lidia natural por ambos lados (derechazos y naturales), entre oles y aplausos pegó ocho tandas de 4, 5 y 7 pases, se adornó con forzados de pecho y trincherazos; para culminar su labor de una entera en todo lo alto que hizo rodar sin puntilla al astado , por lo que obtuvo una merecida oreja.

Por su parte, Pepe Murillo hijo, lidió en segundo lugar a “Agradecido”, de 430 kilos, un negro mulato, meano y delantero, al que le pegó dos lances de tanteo, cuatro verónicas y una rebolera; para luego bordar un quite por cuatro gaoneras que remató con una vistosa rebolera.

Hacia el último tercio entre música y aplausos de los presentes, Pepe Murillo hilvanó ocho tandas de cuatro y cinco pases muy variados , las que inició con cambiados por la espalda, muletazos por alto y un forzado de pecho; para luego burilar series de naturales, derechazos y bernardinas, las que rubricó con molinetes, estatuarios, trincherazos, péndulos y muletazos de aliño por la cara; para dejar una entera en buen sitio que fue suficiente para que doblara el morucho y se le premiara con un apéndice.

En el tercer turno del festejo se presentó Ernesto Javier “El Calita”, a quien le tocó en suerte “Maestro” de 450 kilos, un negro saíno, meano, bien puesto; con el que   lamentablemente no tuvo mucha suerte, dado que fue el astado menos propicio del encierro. Aun así al abrirse de capa, bregó por dos lances de tanteo, tres verónicas y una media, de buen estilo.

Posando en la alfombra roja, en el orden acostumbrado, el matador Raúl Gómez “Campero”, director de la revista; el exnovillero puntero Gerardo Nuño “El Calesa”; Alejandro Rodríguez “El Cano”; Jesús Martínez, novillero jalisciense; el matador Pepe Murillo padre; Víctor Ledezma, novillero de Guadalajara y Benjamín Velasco Briceño, cronista de este rotativo.

Tomando la pañosa en sus manos intentó el torero de buen trazo, pero el torito que regateaba las embestidas, solo le permitió dibujar dos tandas con la diestra, dos por naturales y una de aliño por doblones y muletazos por la cara, para culminar su labor con una estocada tendida y cuatro golpes con la espada de cruceta; por lo que se retiró entre división de opiniones.

“Adriano”, fue el astado que lidió en cuarto lugar el joven esteta Juan Fernando, un negro listón, tocado del pitón derecho, de 450 kilos, al le pegó cuatro lances de tanteo y tres verónicas despatarrado, las que remató con una media. Llevó al morito hacia el caballo por chicuelinas andantes y lo dejó en suerte con un vistoso recorte del percal.

Luego estructuró una faena de cuatro tandas por el lado derecho y cuatro de naturales de tres y cinco pases, los que matizó con doblones, forzados de pecho, molinetes y muletazos por la cara en suertes de aliño. Dejó una entera en todo lo alto para obtener una oreja y recibir el aplauso del cotarro.

Oscar Rodríguez “El Sevillano” cerró este magnífico festival taurino, al enfrentarse a “Gracias” un negro multo, capacho, de 400 kilos, al que recibió con dos faroles hacia las tablas, tres lances de tanteo, tres verónicas y un remate soltando muy toreramente la punta de su capa; para luego llevar al cornúpeta hacia el caballo por chicuelinas andantes.

Esculpió luego un vistoso quite por una chicuelina, dos tapatías, una gaonera y una rebolera, escuchando el aplauso del respetable; para luego cubrir el segundo tercio dejando tres pares mal cuarteo en buen sitio.

Un tanto falto de bravura, “Gracias” solo posibilitó la ejecución de una faena breve cincelada por muletazos de tanteo, dos series con la de cobrar y dos por el lado izquierdo; así como muletazos por la cara que “El Sevillano” implementó para sacarlo de la querencia, a donde buscaba refugiarse en la salida de cada pase. Mató de una entera en lo alto y fue premiado con un trofeo del morucho.

Una vez terminado este festival, se dio paso a la celebración de un rumboso fandango en el que se contó con el marco musical del mariachi “Los Toritos” y la presentación del grupo flamenco “Fuente y Caudal”; quienes posibilitaron la participación espontánea de varios cantantes y otros guitarristas de esta especialidad ahí presentes.

Hacia el final de este magnífico sarao se ofreció una cena a base de platillos mexicanos, entregándose estímulos y reconocimientos para colaboradores y simpatizantes de este medio de información y difusión taurina.