Los tapancos de ixtle que dieron su nombre a Tapeixtles, pujante población de Manzanillo


Raíces prehispánicas y vocación de modernidad y desarrollo

Hace un tiempo, cuando estaba a punto de llegar a mi trabajo, me sonó el celular. Era una persona que me preguntaba cuál era el significado de Tapeixtles. Confieso que me agarró un poco en curva, pues la verdad es que lo había leído, pero no le había tomado la debida importancia como para memorizarlo, y solo tenía una idea vaga.

RAÍCES ANTIGUAS

Solamente atiné a decirle que eran una especie de tapetes que utilizaban los antiguos colimenses. Además le dije que, de lo que sí estaba seguro, es que la definición y etimología de la palabra se encontraba en el libro “Manzanillo, su historia, toponimia, política, sociedad y cultura”, del primer cronista que hubo en nuestro municipio de manera oficial, el Prof. Carlos Elio Brust Victorino, que era donde la había leído.

Le dije que tenía ese libro en mi casa, pero que en ese momento me encontraba en el trabajo; por lo que lo remití a su lectura, para buscar el párrafo donde se encontraba lo relativo a los Tapeixtles, pero prometí que lo investigaría y le daría a conocer la información sobre esto. Por lo tarde, pues, en cuanto llegué a la casa, me dispuse a investigar sobre los tales tapeixtles.

USOS VARIADOS EN LA ANTIGÜEDAD

Etimológicamente, Brust menciona que proviene de tlapechtli, que significa cama. Que son unas varas amarradas con cuerdas en sus orillas y al centro, los cuales se colocan sobre caballetes (“burros”), que se pueden enrollar. Investigué un poco más, y me encontré con que tiene más usos que solamente para dormir. Por ejemplo, un tapeixtle se pone sobre unos ladrillos que al centro tienen algún fuego, y sobre éste se pone algún pescado o carne para ahumarla.

También, por ejemplo, se empleaban para hacer paredes de las cabañas temporales de los trabajadores de las salinas. En Cuyutlán, el tapeixtle se convierte en un filtro sobre el que los salineros echan agua de la laguna y la salmuera. Una parte importante de la palabra es la terminación ixtle, que son las fibras tradicionales de algunas plantas que sirven para formar el tapete o estera. Se utilizan como varas los otates, carrizos o cañas.

De acuerdo a algunas informaciones, en la laguna aledaña a la población en los primeros años del siglo pasado hubo salinas, por lo que el uso de estos objetos era necesario. El material con el que se hacen los Tapeixtles se daba en abundancia al margen de la laguna.

En tiempos remotos el tapeixtle era utilizado en ciertos casos con fines funerarios (de acuerdo a la información proporcionada por Mirthea Acuña Zepeda) para envolver y enterrar a los muertos, como ahora los ataúdes. Estos eran envueltos en petates de tule o de palma. Muy ecológico, pues todo esto se reintegraba a la tierra con el paso del tiempo.

Los Tapeixtles tenían diferentes usos en la antigüedad, desde tapancos para dormir, camas para ahumar diversas carnes y alimentos y hasta incluso envoltorios para cadáveres.

INTEGRADO A LA MANCHA URBANA

Anteriormente, hasta los años ochentas, la carretera que comunicaba a Manzanillo con Salagua, Las Brisas y Santiago, pasaba al margen izquierdo de la laguna de Tapéixtles, cuerpo de agua que hoy se encuentra prácticamente desaparecido, de manera que esta población se encontraba separada del resto de la ciudad; para ir a Tapeixtles, había que ir a Tapeixtles, el cual tenía todas sus calles de tierra.

Esa carretera que se utilizaba para conectar el antiguo casco urbano con las poblaciones aledañas con el tiempo fue absorbida por el crecimiento del recinto portuario, y se construyó una nueva carretera en la margen izquierda de lo que era la laguna mencionada -lo que para entonces quedaba de ella-, de forma que ahora el puerto se quedó con la antiguo carretera y el espacio que correspondía al vaso lacustre (parte de lo que era la laguna de San Pedrito), y ahora Tapéixtles se integró a la mancha urbana, dándosele la categoría de delegación.

PRÓSPERA DELEGACIÓN

Tapeixtles es actualmente una delegación de las más importantes del municipio, ya que en sus contornos se localizan empresas que trabajan en el puerto interior, Peña Colorada, los bancos de materiales, Fondeport, la Terminal de Autobuses de Manzanillo (TAM) y el relleno sanitario, además de contar con un tráfico rápido y pesado, muchas oficinas de diferentes giros y una población nutrida.

Lejos quedaron aquellos tiempos que se veía circular por sus calles polvorientas a los tractores entre ladridos de perros y gallinas y gallos, y en algunas esquinas grandes cazos donde se estaban haciendo carnitas y chicharrones que las personas iban a la playa a veces llegaban a comprar, entrando por esta razón al apartado pueblito. Mi familia llegó a hacer esto cuando yo era niño.

Pienso que son muy pocas ya las personas que habitan esta delegación de nuestro municipio, algunas desde hace muchísimos años, que saben lo que significa el nombre de su pueblo. En realidad, ya pocas personas lo saben en cualquier parte en nuestro municipio, en nuestra entidad, región y cualquier parte del país.