Riesgo por buque con 24 mil toneladas de combustible y tanques de 100 mil litros cada uno
Sucedió hace 51 años que se cumplen en este día, el 13 de marzo de 1972. Siendo las 7: 40 de la mañana entró a Manzanillo el buque-tanque Mary Ellen Conway, de 24 mil toneladas de capacidad, para almacenar combustible. Este buque ostentaba bandera panameña y tripulación italiana.
Atracó en el muelle de Pemex a las 8 a.m., siendo unido por mangueras a los depósitos de combustible en tierra, una de las cuales al parecer no fue debidamente asegurada, por lo que se registró una importante fuga de gasolina que se extendió rápidamente hacia el mar, con rumbo hacia el Rompeolas.

Incendio desde San Pedrito.

Remolcador Escorpión después del incendio.
Y TODO POR UN CIGARRO
En este lugar, un pescador que pasaba por la punta arrojó un cigarro al agua, provocando que empezara el fuego, que envolvió totalmente al barco, amenazando a la población, pues se temía que el fuego se comunicaría a los enormes tanques de almacenamiento de PEMEX, en cada uno de los cuales, asentados en las laderas del Sector 1, se almacenaban alrededor de 100 mil litros de combustible.
Los barcos, dándose cuenta del peligro, empezaron a hacer sonar sus sirenas y también hicieron lo propio las locomotoras del ferrocarril y las campanas del templo de Guadalupe, alertando a la población, que de inmediato empezó a dirigirse a las primarias a sacar a sus hijos de clase, para luego dirigirse a toda velocidad hacia Campos y El Colomo.
Los ferrocarrileros armaron un convoy en el que sacaron de la ciudad a los alumnos y profesores de la escuela primaria Primero de Junio y vecinos de los alrededores, llevándoselos hacia Campos, y luego regresaron dos veces para seguir llevando a más personas de todas las colonias del centro y sus alrededores.
Trabajadores de Pemex lograron taponar las mangueras que conectaban al buque en llamas Mary Ellen Conway con los tanques de almacenamiento de combustible, apoyados por ciudadanos voluntarios, pero el riesgo de una tremenda explosión no había cesado, ya que el enorme buque, cargado de combustible, seguía ardiendo con intensidad.

Capitán Leoncio Ucha Mora con héroes que salvaron a Manzanillo del incendio del Mary Ellen Conway.
SURGE EL HÉROE SIN CAPA NI ANTIFAZ
Siendo las doce del día, el fuego en los alrededores de la punta del Rompeolas y en torno al Mary Ellen Conway alcanzó su apogeo. Fue entonces cuando el Capitán Leoncio Ucha Mora, apoyado por marinos profesionales y voluntarios, tomó el remolcador Escorpión, llegándose hasta el barco en llamas y amarrándolo, para empezar a remolcarlo.
Siendo las 12 horas con 45 minutos, el remolcador Escorpión llevó al Mary Ellen Conway hasta el centro de la bahía, donde lo abandonaron al garete, continuando éste ardiendo frente a la colonia El Pacífico y siendo lanzado hacia la tarde por los vientos con rumbo a Playa Azul.
Siendo la una y media de la tarde arribó a la playa de La Perlita el remolcador Escorpión, severamente dañado por las llamas, siendo recibidos el Capitán Ucha Mora, los marinos y voluntarios que lo acompañaron como héroes por la agradecida población. Horas después se apagó por fin el buque tanque Mary Ellen Conway, que quedó a la deriva entre Las Brisas y Playa Azul.
CON LETRAS DORADAS
Entre los héroes cívicos de la jornada estuvieron, al lado del Capitán Ucha, Alberto Carrizáles, Jorge Silva Méndez, Salvador Muñoz Anguiano, José García Bayardo, Gilberto García Vizcaíno, David Escalante, Eduardo Silva Méndez, Margarito Isordia Cervantes, David Amezcua, Francisco Pineda, Ubillaldo Díaz Jiménez, Joaquín Reyes Gamboa y otros. Ese día también se recuerda que la gran mayoría de las tiendas del centro de la ciudad quedaron solas, con las cortinas abiertas, y también muchas casas con las puertas de par en par, y nadie se robó nada.
En honor a quienes arriesgaron su vida para conjurar la amenaza que vivió nuestra ciudad, existe un monumento alusivo a héroes de aquella jornada, e igualmente sobre el Paseo Espíritu Santo, donde existe otro obelisco que conserva restos del legendario Escorpión, que por años permaneciera varado en La Playita de En Medio, en el sitio por donde hoy se encuentra el Mercado de Pescadores.

Incendio del Mary Ellen Conway en el muelle Pemex.
Por años fue parte del paisaje, y como una plataforma para que los muchachos de ese barrio se aventaran clavados; más el paso de los años fue haciendo su trabajo y averiando el viejo remolcador, que tuvo que ser retirado del sitio, pero no de la memoria de los porteños de cepa.
Injustamente en un primer instante las autoridades del puerto trataron con rigor y dureza por su decidida acción, sin esperar indicaciones ni permiso alguno, que llevó a cabo el Cap. Mora, pero la magnitud de su hazaña y el respaldo popular hacia el valiente hombre de mar fue mucho mayor, y fue imposible regatearle su enorme mérito de valor cívico y profesional.
Si no hubiera sido por la valiente acción que encabezó, apoyado por civiles, también valientes, altruistas, desinteresados y decididos, quizá todo el Centro Histórico de Manzanillo habría desaparecido aquel día, señalado en el calendario local con letras indelebles por su importancia. Honor y reconocimiento a todos los héroes de aquella jornada.

Mary Ellen Conway quemándose en el muelle de Pemex.