El mango, la fruta que nos llegó para quedarse en el siglo XVIII


* Manzanillo tiene el clima adecuado para su producción en grande

* Desde tierras de cultivo rurales, hasta patios de las casas urbanas

* Se produce fruto para la exportación, el consumo nacional y local

Manzanillo es un puerto natural, ya que cuenta con dos bahías principales, hermosamente difuminadas, cuyas vocaciones bien marcadas han sido ya por toda una vida la carga y descarga de buques para el comercio en la bahía de Manzanillo y la turística en la bahía de Santiago.

UNO DE NUESTROS FRUTOS EMBLEMÁTICOS

Sin embargo, aunque estos dos giros son los más reconocidos, en Manzanillo también contamos con otras vocaciones, como lo son la pesquera, que se explota en ambas bahías, y la agricultura y ganadería en su extensa zona rural; aunque tristemente las tierras de cultivo poco a poco las hemos ido perdiendo, por culpa del desarrollo industrial y también por el crecimiento poblacional.

Lamentablemente, el campo lentamente se ha ido convirtiendo en patio para contenedores y fraccionamientos habitacionales, mientras que en otros casos, para la creación de nuevas vialidades, y extensión o ampliación de las existentes. Sin embargo, aún conservamos algunas hectáreas de tierras de cultivo, donde todavía se siembran algunos productos muy nuestros, entre los que destacan el plátano, el limón, la ciruela de Campos y, quizá lo más emblemático de Manzanillo: El  mango.

HISTORIA ASIÁTICA DEL MANGO, DESDE EL SIGLO XVIII HASTA HOY

Este fruto se da de marzo a septiembre, y las variedades de éste son muchas. Es de fácil producción, ya que es endémico de zonas de  clima caluroso, como el que tenemos en nuestro municipio. Sin embargo, hay que decirlo, Manzanillo no fue el primer lugar al que llegó.

A diferencia del coco, que así fue traído por el navegante Álvaro de Mendaña de las Islas Salomón, dado como gratificación a los habitantes de Salagua-Santiago que proveyeron a su tripulación de comida en aves y gallinas para sus embarcaciones, así como de agua en abundancia. El coco, en consecuencia, fue recibido y cultivado por los pobladores de aquellos entonces en el área de la bahía de Santiago.

Con el mango no sucedió así. Este fruto es asiático, y llegó a Manzanillo en 1779 a través de la famosísima Nao de China o Galeón de Manila, llegando primeramente al puerto de Acapulco, en lo que hoy es el estado de Guerrero, y dado que ese buque recorría el litoral del Pacífico mexicano, pisando Manzanillo como uno de sus recaladas para avituallamiento, el mango llegó también a lo que hoy es nuestro municipio en segundo lugar durante el Siglo XVIII, aclimatándose de inmediato a Manzanillo, y prosperando su producción.

Árboles de mango ya están cargados, porque es temporada de cosecha.

ESPECIES DE MANGO QUE SE CULTIVAN PRINCIPALMENTE EN MANZANILLO

Ese fruto asiático hoy en día presenta diversidad de variedades o especies, y a continuación mencionaré algunas.

El Ataúlfo, aunque es una especie que ya es conocida en todo nuestro país, en Manzanillo también se cultiva y exporta, siendo la variedad mexicana más aceptada en el mercado internacional. Lleva su nombre en recuerdo de quien lo descubrió y promovió, Don Ataúlfo Morales Gordillo. Esta fruta se caracteriza por ser amarilla con pequeños lunares o pecas coloraditas.

También existe el mango Diplomático, que es ese mango grandote, robusto, carnoso y fibroso que tanto gusta a los porteños (muy parecido a la variedad Kent, por cierto). Muy querido porque debido a su tamaño se pueden extraer fácilmente de esta fruta hermosas y grandes rebanadas, que ya como una tradición sazonamos con el clásico chilito, sal y limón. Se disfruta desde que su consistencia es verde, hasta que está ya maduro. Cada mango pesa en promedio cerca de 300 gramos, y cada árbol produce aproximadamente 166 kilos. A pesar de lo hermoso y sabroso que es el mango diplomático, es más preferido en nuestro país que en el extranjero (a diferencia del Kent ya mencionado, el cual es más grande y ovalado). También es conocido como mango petacón o mango fino. La principal temporada de cosecha de esta especie es de abril a mayo. Así que, como podemos ver, actualmente estamos empezando la temporada.

A continuación tenemos el mango Manila, que, como su nombre lo indica, esta especie proviene de las Filipinas. Y, aunque muy poco se ve en Manzanillo y casi no se cultivó localmente, sí lo hemos llegado a ver tanto en el Mercado 5 de Mayo, como en las tiendas departamentales. Es un mango que para el gusto de los porteños no ha sido muy aceptado, ya que es de un sabor entre dulzón y amargo, y en algunos casos, hasta ligeramente agrio. Y ha sido precisamente su sabor lo que lo ha alejado de la preferencia de Manzanillo. Una de sus principales características es lo delgadísimo de su hueso y abundante carnosidad. Así que no sería raro que año con año este tipo de mango escasee cada vez más y, de hallarlo por ahí, posiblemente sea caro; pero no deja de ser una variedad que los manzanillenses hemos conocido.

También tenemos la especie más popular, conocida por todos como mango corriente o estándar, que se da con suma facilidad en los patios de muchas casas de la mayoría de colonias de nuestra ciudad. Éste es pequeño, verde en su cáscara, además de que esta es delgada y muy gomosa. Aunque es un mango abundante, es muy gustado por los manzanillenses por su exquisito sabor dulce. Esta variedad, como un dato curioso, casi no se vende en las tiendas, ni departamentales ni en los mercados; así que, para disfrutar de ellos hay que ir a alguna casa de un vecino, amigo o familiar y pedirlos o esperar a que quienes tienen árboles de estos frutos en sus casas, los regalen entre sus seres queridos, vecinos, amigos y conocidos. Descuide, que es muy frecuente, que esto es algo que se dé mucho entre los porteños.

Estas variedades que menciono son las más conocidas y consumidas por los mexicanos y especialmente por los porteños; sin embargo, hay otras especies denominadas exóticas y de exportación, como son Haden, Tommy Atkins, Keitt y Kent.

UN CULTIVO REDITUABLE Y CON MUCHAS PROPIEDADES NUTRICIONALES Y MEDICINALES

Ahora bien, una interesante pregunta: ¿Dónde se producen los mangos en Manzanillo, si ya casi no hay tierras de cultivo? Déjeme le digo que gracias a Dios y al amor de algunos agricultores porteños por el campo, todavía tenemos comunidades que siembran mango. Entre ellas, las más destacadas son: Venustiano Carranza, mejor conocido entre los manzanillenses como Cualata; Nuevo Cuyutlán, Santa Rita, San Buenaventura y La Central, aunque también los hallamos en menor medida en El Colomo y en Campos, a pesar de la abundante contaminación que lamentablemente sigue imperando en Manzanillo.

Actualmente México es el cuarto productor de mango a nivel mundial, detrás de La India, China y Tailandia, empatando con Indonesia. No cabe duda que Manzanillo ha recibido desde siglos pasados mucha influencia de Asia, desde antes que existieran los contenedores y el recinto portuario. El mango es un ejemplo de uno de los frutos que llegaron de Asia para quedarse, como ha estado sucediendo con otros que han sido cultivados más recientemente, como el carambolo y la yaca.

Por lo pronto, actualmente es la temporada de mango, y hay que disfrutarla; porque, este fruto, aparte de sabroso, tiene excelentes propiedades nutricionales, como Vitaminas A, B6, C y E, hierro, calcio y potasio, mismas que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, además de no contener grasa, sodio ni colesterol y, sobre todo, tener un alto contenido en fibra. Además, los mangos contienen fenoles, que son buenos para prevenir cáncer.

Como un dato importante déjeme decirle, estimado lector, que México le vende mango a países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Israel, Corea del Sur y a todo el continente europeo. En eso de la exportación es el país número uno.

A disfrutar del mango se ha dicho, con su chilito, ya sea molido o martajado, su sal y limón, o como a usted le guste. También puede prepararlo en dulce, con piloncillo y canela, además de poder hacer paletas, hielitos y agua fresca.

Le recuerdo que la temporada de cosecha es de marzo a septiembre.