Deja de actuar tan pequeño. Tú eres el universo entero en movimiento. (Rumi)
Tenemos sospechas de lo que queremos pero nada más, porque vamos transformándonos en esclavos de hábitos, rutinas y de otros vicios más hasta podría nombrar también las pasiones. Actuamos a medias no generalizo en mis opiniones pero si muchas veces actuamos como pequeños sabiendo que somos el universo entero en movimiento en vibración.
Nos postramos lentos en el momento que evitamos viajes, lecturas, amores, en la música entre otros y más aún con nuestro amor propio, sin dejarnos ayudar y dejando pasar el tiempo quejándonos del día soleado, de la mala suerte, de la lluvia bueno de todo lo que se nos ponga enfrente.
Actuamos lentos cuando no arriesgamos lo cierto para ir detrás de nuestros sueños de nuestras metas huimos de los consejos sensatos que no nos permiten por lo menos una vez en la vida a escucharlos para no abandonar a la mitad del camino el sueño, el proyecto deseado para dejarlo en incierto. Vivimos en suaves cuotas sin recordar que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho que respirar; reconocer a comenzar de nuevo sin miedo, sin prisa saber que todo empieza cuando todo acaba palabras célebres de personas que con su ardiente paciencia llega a conquistar cumbres inalcanzables .
Definitivamente tenemos que buscar otra estación cuando el tren no llega porque no hay mayor error que seamos nuestros propios enemigos sin importar salvarnos sin pasión a lo que deseamos. Ser felices es nuestra misión, cuando nacemos somos felices a nosotros mismos a nuestros sentimientos, necesidades y capacidades; pero transcurriendo el tiempo queremos complacer a otras personas e iniciamos a ser infieles a nosotros mismos para lograr complacerlos apagando nuestra llama interna y dejar poco a poco de escuchar nuestra intuición.
No olvidemos nunca que nacemos para ser felices porque la verdadera felicidad es nuestra intuición para no perder la autenticidad. Dejar de temerle a nuestras tristezas y las tristezas de los demás es cuestión de nosotros no olvidarlo ni por un instante, no tapar nuestras emociones para vivir la libertad de nuestra misión es primordial. Sé que el amor a la familia nos hace seguir un patrón establecido y perder la confianza en nosotros , no sucede en todas las personas me lo he de imaginar pero cuando se llega ese despertar que nos lanza a seguir y conseguir lo que verdaderamente queremos se llama crecer voluntariamente para sostener nuestro ser creativo y evolutivo.
Nada dura para siempre eso es sin lugar a duda, pero necesitamos descansar y respirar porque tenemos un corazón vibrante que reconoce el verdadero poder de nuestra misión. Saludos.