Los Carrizos trajo la carne en su jugo a Manzanillo


Hoy es un lugar clásico, que cruceristas y turistas de chárteres buscan

Un plato de Jalisco entonces poco conocido

Aunque hoy en gran parte del país esta receta se conoce, y ha pasado a formar parte representativa de la gastronomía nacional, la carne en su jugo no es un platillo de antaño, sino más bien moderno, tanto que en ningún recetario antiguo se le tiene registrado. A pesar de todo, para estos tiempos ya ha sido reconocido como un platillo mexicano, que representa nuestra gastronomía a nivel internacional.

ORÍGENES RECIENTES

Se han investigado sus orígenes hasta la familia de la Torre, y se le asocia inmediatamente con Guadalajara, capital de Jalisco, primer lugar donde se ofreció su venta al público en 1958, y en donde su fama se afianzó para mediados de los años sesenta, compitiendo con otros platos muy típicos tapatíos por ser el más representativo, como la torta ahogada o la birria, que, desde luego, es mucho más antiguo.

Apenas en los años setenta el plato en mención, llamado a ser famoso a nivel nacional e internacional, empezó a salir fuera de las fronteras jaliscienses, y era lógico que, por su vecindad, el plato pasara a Colima. El hecho de ser nuevo no obstó para que se situara rápidamente a la par de la birria o la barbacoa, y se hiciera un infaltable en la oferta gastronómica del Parián de Tlaquepaque, al lado de cuyas mesas tocan en vivo los mariachis.

De madera y con muebles de equipal, Los Carrizos, un clásico lugar para degustar la carne en su jugo.

UNA INVERSIÓN ARRIESGADA

Es así que, en el año de 1975, Don Adolfo Zepeda decide invertir sus ahorros en la creación de un nuevo restaurante en Manzanillo, con preponderancia en las carnes asadas y los quesos, al que llama Asadero los Carrizos, ubicado frente al Parque de Las Palmitas y al Club de Leones de la Unidad Padre Hidalgo, al cual dota de algunos tintes de hacienda, con mucha de su construcción siendo de madera y muros de piedra, y teniendo como mobiliario rústicos y artesanales equipales.

Ya conociendo el señor Zepeda sobre de este plato en sus estancias en Guadalajara, decide incluir en la carta esta preparación, misma que por entonces tenía solamente quince años de haberse inventado. Pero, claro, en aquellos primeros años, casi nadie conocía que es lo que era la carne en su jugo; así que las ventas principales eran la carne asada y las quesadillas, un clásico de toda la vida en la gastronomía de todo el país; pero, poco a poco, algunos valientes empezaron a atreverse a probar esta nueva preparación que era la carne en su jugo, la cual aparecía en el menú, pero que nadie conocía.

CONVIRTIÉNDOSE EN EL PLATO ESTRELLA

Por aquellos entonces, Los Carrizos abrían desde la mañana hasta la una de la mañana en ocasiones. De boca en boca se empieza a recomendar la carne en su jugo, la que empieza a tomar preponderancia en la carta o menú. Pronto se equipararon las ventas con las de su plato estrella, que era la carne asada. Por aquellos entonces, como ya hemos dicho, era el único lugar en nuestro municipio en donde esta comida podía encontrarse y degustarse.

Viendo el potencial, empiezan a anunciar de manera más concreta la venta de carne en su jugo para llevar, y pronto, casi todas las ventas del mediodía, de la hora de la comida, recaen en la carne en su jugo para llevar. Se convierte por mucho en el plato número uno de Los Carrizos, y en su emblema o carta de presentación, como sigue siendo hasta la fecha.

PROPIOS Y EXTRAÑOS

Incluso los turistas norteamericanos que venían en vuelos chárteres en aquellos años ochentas y principios de los noventas, empezaron a acudir por la recomendación que se hacía de boca en boca. El éxito es tal, que se abrió un segundo restaurante ahora por el Boulevard Costero Miguel de la Madrid, también con altas ventas de carne asada y carne en su jugo, además de las quesadillas y quesos fundidos de toda la vida, así como otra sucursal en el municipio de Tecomán.

Viendo que el principal atractivo para el cliente es comer carne en su jugo, en gran parte para llevar, Los Carrizos modificaron el horario para cerrar a las 6 de la tarde. Al llegar al nuevo milenio en el cual nos encontramos, también empezaron a arribar a buscar este platillo los pasajeros de cruceros turísticos, cobrando cada vez más fama su preparación. Hoy, casi no hay alguien avecindado en Manzanillo que no haya probado alguna vez la carne en su jugo de Los Carrizos, ya sea comiéndola ahí sobre una mesa de rústicos equipales, servida en un plato de barro, o preparada para llevar con todas las de la ley; es decir, con todos sus ingredientes.

En Manzanillo, hay que decirlo, la carne en su jugo fue conocida primero que en muchas partes del país, y esto gracias al restaurante del señor Zepeda. Actualmente, la carne en su jugo es un clásico de Los Carrizos y una de las comidas más populares en Manzanillo, donde se le tiene casi como si fuera también un plato tradicional nuestro.