Este año se cumplen 70 años de torneos de pesca deportiva en Manzanillo


Gran cantidad de capturas de velas, marlines y dorados

Este año, se cumplen 70 años de que se inauguró el primer torneo oficial de pesca de pez vela en Manzanillo, destacando nuestro puerto de tal forma en el ámbito de la pesca deportiva, incluyendo especies como el dorado y el marlín, que su fama ha trascendido fronteras, y somos conocidos como la Capital Mundial del Pez Vela, debido a las altas capturas de esta bella y veloz especie marina que aquí se han logrado. En este mes de noviembre, el día 3 del año 1954, el norteamericano Leroy H. Dorsey, impulsor de la pesca deportiva en nuestro país, inauguró el primero torneo que se celebró en nuestra costa.

Ostentar un lema como Capital Mundial del Pez Vela es un título que Manzanillo obtuvo a pulso en 1957, por el alto número de capturas que se alcanzó en este año, no atendiendo este récord al tamaño de los ejemplares pescados, sino a la sorprendente cantidad. Ese año, las embarcaciones participantes pescaron 336 peces vela. Se inscribieron 124 concursantes. Eso da un promedio increíble, prácticamente insuperable de casi tres peces por embarcación participante en el torneo de aquel año.

Pero no vaya usted a creer que esto fue un garbanzo de a libra, una chiripa. Esta situación se repitió, refrendándose con creces el título, cuando en 1967, diez años después de la primera gloriosa jornada, en el certamen correspondiente a esa edición, se capturaron 487 velas, teniéndose 154 participantes compitiendo. A lo largo de la realización de los certámenes, se presenta un promedio de captura de casi un pez por embarcación, lo que es una muy buena estadística, que nos permite asegurar que seguimos siendo La Capital Mundial del Pez Vela, porque las cifras nos avalan, no por el capricho de llamarnos nosotros mismos con ese nombre.

Desde el año de 1954 se realizan certámenes nacionales y más recientemente internacionales, organizados por el Club Deportivo de Pesca Manzanillo, Asociación Civil, que además fomento la pesca deportiva incluso entre los niños, ya que celebra desde hace unos años un torneo de pesca infantil que tiene el récord de más niños participando a nivel mundial.

Pez vela cazando.

El torneo internacional también fue conocido en sus primeros años como Copa Dorsey, debido a que quien fue el promotor de su celebración fue el norteamericano Leroy H. Dorsey. El mismo se encargó de dar a conocer el torneo en otras latitudes, y desde entonces cada año no dejan de venir a participar muchos pescadores deportivos norteamericanos y canadienses, algunos de ellos haciéndolo a bordo de modernas embarcaciones, que dejan apantallados a los locales con sus barcos modestos, pero esto no les garantiza el triunfo.

Se supone que las especies de vela, marlín y dorado, que son categorías que participan en los torneos deportivos nacionales e internacionales de pesca en Manzanillo, deben ser protegidas especialmente para esta disciplina, pero sin embargo, es posible ver en cualquier recorrido por los puestos del mercado en el área de pescaderías, que donde quiera se le vende.

Como símbolo de Manzanillo se erigió una hermosa escultura en el crucero que une a Manzanillo con la parte rural alta y el vecino municipio de Minatitlán, en la parte en la que también se unen las dos bahías por carretera. Era una postal característica, famosa, sobre todo por su belleza. A veces le ponían color, pero generalmente se le veía solamente blanca. El vela sale del mar en medio de la espuma que generaba su salto. Durante los años 70 y 80 fue uno de las imágenes más conocidas de Manzanillo a nivel nacional e internacional.

Pero empezó el boom portuario, moviéndose cada vez más contenedores. Se empezó a llenar de oficinas el Parque Industrial Fondeport y construcciones a los lados de la escultura, que se fue empequeñeciendo. El tiro de gracia fue la construcción del distribuidor vial o puente elevado frente al puerto a la altura de Fondeport, que dejó enano al otrora majestuosa Pez Vela. Ahora pasaba inadvertido. Por eso, desde finales de los años 90 se empezó a pensar en renovar la escultura con la efigie del símbolo de nuestro puerto.

En el 2001 se inauguró la nueva escultura del Pez Vela, monumental, con cerca de 25 metros de altura, obra de Sebastián, enclavado en el corazón del centro histórico de Manzanillo, en el centro del jardín Álvaro Obregón. A falta de conocimientos de arte moderno de la gente de Manzanillo, que no entienden más allá del arte realista figurativo tradicional, no han captado su estilo modernista, estilizado, geométrico, casi cubista, de gran dinamismo y estética.

Muchas personas quisieran ver la fotografía o imagen exacta a escala de un pez vela en ese lugar. El turismo internacional, sin embargo, sí ha valorado la categoría artística de esta escultura, que ha cobrado ya gran renombre. Todos los cruceristas van a buscar tomarse la foto a un lado de él. El pez vela así como el marlín, está presente en la mayoría de souvenirs de nuestro puerto. Pero quizá lo más bello es tener uno entero disecado, como el que se puede apreciar en la Ferretería Adachi. El señor Guillermo Adachi Naitoh, ya fallecido, fue un pescador deportivo destacado. Claro que uno de estos trabajos artísticos, un pez vela entero disecado, listo para ponerse como decoración en una pared de la casa, es un adorno bastante caro.

Pez vela recién instalado en el jardín Álvaro Obregón.

Hay que aclarar que el pez vela no vive en Manzanillo, sino que es una especie migratoria, que incluso para capturarle es necesario alejarse de la costa, donde se acerca algunos meses al año, por lo que en el mes de noviembre se realiza el torneo internacional. Sin embargo, pese a no habitar en Manzanillo de manera exclusiva, aquí se refugia y se le captura en mayor número, quien sabe porque razón. El pez vela es uno de los peces que se mueven más rápido en los mares del mundo, en distancias cortas, de ahí la dificultad de su captura. Se ha calculado que nada a 110 kilómetros por hora, sólo superado en nado de velocidad por el tiburón mako, que lo hace a 124. Su aleta dorsal o vela corta el agua. Recuerda la apariencia de la vela de un barco antiguo. Da saltos fuera del agua, igual que el marlín o pez espada, con los que el ojo poco entrenado en distinguirlos los llega a confundir. Cuando muerde el anzuelo de un pescador deportivo, lucha por zafarse gracias a su gran fuerza, nadando a gran velocidad, y luego saltando fuertemente, hasta que ya no puede escapar, pues el anzuelo le atraviesa la mandíbula, aunque a veces sí logran escapar. El marlín tiene la aleta dorsal más pequeña.

Es un espectáculo año con año asistir al muelle del Club de Pesca Deportivo Manzanillo, ubicado en la Playa de San Pedrito, el balneario popular de Manzanillo, cuando ya por la tarde de cada jornada de concurso se acercan las embarcaciones de pesca deportiva. Bajan los pescadores, algunos cabizbajos porque no sacaron nada importante, y otros eufóricos porque lograron una buena presa, la cual cuelgan para ser medidas y que el público les tome fotos. Son animales hermosos. Y han escogido a Manzanillo como su Capital Mundial.

Antigua escultura del pez vela.