*Principal impulsor fue Don Raúl Zuazo Ochoa, por parte de Acimán
*La estatua de bronce recuerda la visita de Don Benito Juárez en 1858
*Para tener material suficiente se hizo una colecta de llaves por 8 meses
UNA VISITA HISTÓRICA A UN PEQUEÑO PUERTO
El 9 de abril de 1858 quedó grabado con letras aureas en la historia de Manzanillo, cuando el Patricio de la Reforma, Don Benito Pablo Juárez García, llegó a nuestro Puerto de Manzanillo, entonces una pequeña población costera del pequeño Colima, enclave que entonces tenía únicamente 33 años apenas de haber nacido, heredero del antiguo puerto de Salagua.
A diferencia de muchas otras partes del país, Manzanillo abrazó la causa del Benemérito de las Américas, y simpatizó totalmente con su causa.
DEJANDO UNA HUELLA INDELEBLE EN MANZANILLO
Es por eso que la calle frente al lugar que se hospedó en la actualidad se llama Calle Juárez. Manzanillo fue, pues, asiento o albergue histórico del Gobierno Federal durante esta visita histórica, del 9 al 11 de abril de 1858.
A los pocos años, luego de desaparecer el mesón de Fermina donde Juárez se hospedó con otros destacados miembros de su gabinete, se construyó una pequeña escuelita en el lugar, que a falta de un nombre que la identificara, se llamaba “La Escuela del Tamarindo”, ya que estaba cobijada bajo la sombra de aquellos tamarindos que también le dieron sombra al llamado “Benemérito de las Américas”, y que fue germen de la Escuela Juárez, que actualmente continúa existiendo, aunque en una nueva dirección.

Don Raúl Zuazo fue uno de los principales impulsores del proyecto de la Plaza Juárez.
REMARCANDO EL HITO
Viéndose la importancia de esta fecha, desde el año 2001 se empezó a tratar en el seno de la Agrupación Ciudadana Manzanillense (Acimán) el tema de reforzar este hecho de nuestra historia local, gestionando una obra pública destacada en la ciudad acorde.
Fue entonces que uno de los más activos miembros de esta asociación civil, Don Raúl Zuazo Ochoa, propuso que, con miras a hacer una estatua de Don Benito Juárez, se iniciara una colecta masiva de llaves y otros objetos de bronce, y una vez que se tuviera la cantidad suficiente, se hiciera una estatua del Benemérito de las Américas.
Fue así que en el 2005 se tuvo el material suficiente para la estatua.
UNA ESTATUA Y UNA PLAZA EN HONOR DEL BENEMÉRITO DE LAS AMÉRICAS
Se determinó asimismo que el mejor lugar era un punto en el antiguo playón, donde Juárez esperó y luego abordó el barco que lo llevaría a Centroamérica, el cual era el buque norteamericano John L. Stephens.
Con el apoyo del entonces gobernador colimense, Fernando Moreno Peña, se determinó que el proyecto integral contemplaría una gran plaza cívica, cuyo punto central sería la estatua de Juárez, viendo hacia el mar y con una mano extendida, marcando el camino o sendero de la legalidad y la justicia.
También se determinó colocar en la base de la estatua un mapa con la ruta de Juárez que lo llevó hacia Manzanillo.
LA LLEGADA DE LA ESTATUA RECORDANDO EL RECORRIDO DE JUÁREZ
La estatua vino desde la Ciudad de México, y la asociación Acimán fue hasta la ciudad de Colima, capital del estado, a recibir la efigie de bronce, que venía recostada sobre una tarima en un tráiler, y se fueron en caravana acompañándola por todo el camino hasta Manzanillo, causando sensación en todo el camino, y haciendo una parada especial en Cuyutlán, punto en donde también estuvo Juárez, durante aquella histórica visita.
Ya llegó a Manzanillo empezando a caer la noche el 8 de abril, entrando por el antiguo camino por Campos, y luego pasando por el costado de la Unidad Padre Hidalgo, y luego recorriendo toda la Calle México, y al llegar al jardín Álvaro Obregón y dar vuelta hacia la calle Juárez, se hizo una parada especial frente a la Farmacia Guadalajara, para recordar la estancia en ese punto, en el Mesón de Fermina, de Don Benito.

Plaza Juárez, referente del Centro de Manzanillo desde hace 18 años
LA PLAZA CÍVICA JUÁREZ UN PUNTO ICÓNICO DE MANZANILLO
La estatua pernoctó en la plancha de lo que sería la Plaza Juárez, y al otro día, 9 de abril, llegó a Manzanillo el gobernador Fernando Moreno Peña, para hacer la correspondiente inauguración de la Plaza Cívica Juárez, ceremonia que se hizo al pie de la recién colocada estatua sobre su base.
Desde entonces este lugar es un referente del Centro Histórico de Manzanillo, donde se hacen muchos eventos y diariamente muchos porteños pasean sobre su plancha.