Fuentes Danzarinas y Propela, gran atractivo turístico desde hace 16 años


*Nombre de su plazoleta recuerda a la ilustre figura de Don Raúl Zuazo

*Fuente similar a una existente en Las Vegas, de donde se tomó la idea

*La propela de barco simboliza el impulso, potencia y avance portuario

EL VIEJO PLAYÓN, SITIO DE ACTIVIDAD PORTUARIA

Originalmente, el frente de mar del primerísimo cuadro de Manzanillo no tenía mucho atractivo, conocido como El Playón. Originalmente era en efecto una playa de arena, que tras crecer las operaciones portuarias iniciales a partir de 1825 –tras el traslado del puerto del viejo Salagua- en el área de La Perlita, se fueron extendiendo hacia la izquierda, donde está el primer cerro que abre la primera bahía, la de Manzanillo –la otra es la de Santiago, y son casi gemelas.

Ahí se hicieron bodega y precarios patios y áreas de maniobras, donde los estibadores manejaban la carga con rudimentario equipo, y en muchos casos, simplemente llevándola sobre sus espaldas y hasta metiéndose al agua marina.

Posteriormente, aquello se pavimentó todo con concreto, siendo el epicentro de aquella actividad portuaria reducida –si la comparamos con la actual- el muelle de la vía hundida y posteriormente el muelle fiscal.

UN PLAYÓN SIN GRAN ATRACTIVO Y POCO USO

A partir de los años setenta, con la apertura del Puerto Interior en San Pedrito, aprovechando la laguna con el mismo nombre para hacerlo, la actividad relacionada se fue yendo al interior del recinto fiscalizado en la abierta laguna con un canal de navegación de grandes dimensiones. Los primeros años se compartía actividad de esta índole en el Muelle Fiscal y el Puerto Interior, hasta que definitivamente, la segunda opción fue la que prevaleció, y el antiguo muelle pasó a ser una Terminal de Cruceros.

El Playón tenía varias canchas de baloncesto o voleibol y pocas cosas más. El enorme tanque de almacenamiento de mieles cristalizadas dejó de utilizarse y las bodegas, que ya no tenían el uso para el que fueron creadas, desaparecieron. Fue así como se utilizó este espacio para la creación de una gran plaza, que le diera continuidad al jardín Álvaro Obregón, para tener un frente de mar más bonito y digno de ser recorrido por propios y extraños, pero aún quedaba una parte  la derecha de la Plaza Juárez a la que no se le daba uso.

LA GRAN VISIÓN DE DON RAÚL ZUAZO

Fue así que Don Raúl Zuazo Ochoa, activista incansable y con gran visión, desde el interior de Acimán, donde se destacó como uno de sus miembros más prolíficos en cuanto a proyectos en beneficio de Manzanillo, empezó a proponer que sería muy hermoso que Manzanillo tuviera unas fuentes que lanzaran chorros de agua al aire de manera coordinada, al ritmo de música ex profeso, coronado todo esto por luces adecuadas que hicieron un deleitoso espectáculo visual en todo aquel que lo presenciara, siendo una idea que tomó de una fuente parecida que opera en la ciudad de Las Vegas, Nevada, en los Estados Unidos.

Al principio, aquello les pareció a muchos una idea descabellada, pues decían, Manzanillo no es Las Vegas, y esta fuente no tiene mucho que ver con nuestro puerto. Es entonces cuando Don Raúl Zuazo expresó que la cereza en el pastel de aquellas fuentes que proponía sería el colocar al centro de estas una enorme propela de barco, que simbolizara el impulso, potencia y avance del puerto marítimo de Manzanillo, ya que la principal vocación de Manzanillo es la actividad portuaria-comercial, y la segunda la turística, estando a unos pasos el muelle de arribo de cruceros internacionales.

Las fuentes danzarinas en todo su esplendor.

UN SÍMBOLO DEL CRECIMIENTO Y LIDERAZGO PORTUARIO DE MANZANILLO

Algunos pensaron que tal vez podría hacerse una escultura de gran tamaño en forma de propela, y es entonces cuando se investigó que en la Aduana de Manzanillo había una propela de barco asegurada de gran tamaño, pues había pertenecido a un buque de grandes dimensiones, la cual nadie recogió pasado mucho tiempo, por lo que estaba ahí abandonada, sin uso.

Los miembros de Acimán estuvieron de acuerdo en que esta era perfecta para coronar aquel proyecto, por lo que empezaron las gestiones necesarias para hacerlo realidad. Primero que nada, se consiguió que la Aduana donara la propela. Para lograr que esto se concretara y pasara del papel y los sueños a la realidad, hubo mucho apoyo por parte de la Armada de México, y el gobernador colimense de aquel tiempo, Silverio Cavazos Ceballos.

Fue así que aquello se hizo, y fue posible inaugurarlo en octubre del 2008, por parte del gobernante de la entidad Cavazos Ceballos, con la presencia de las autoridades de aquel tiempo y Acimán, que fue la organización en donde germinó el proyecto y se hicieron las gestiones para hacerlo posible.

Y aunque muchos de esta agrupación trabajaron de forma destacada en la concreción de esta plaza con fuentes danzarinas y una propela, se reconoció de forma especial el trabajo de Don Raúl Zuazo Ochoa, de manera que al inaugurarla y entregarla al pueblo de Manzanillo, se le impuso el nombre de Plazoleta Raúl Zuazo Ochoa. De esta manera unió a la Plaza Juárez con La Perlita.

TODO UN ÍCONO DEL CENTRO HISTÓRICO DE MANZANILLO

En la actualidad, todas las noches se ve a muchos porteños y visitantes que visitan esta plaza para sentarse a ver los surtidores de la fuente moverse al ritmo de música folklórica mexicana, y cuando hay atraque de cruceros en el muelle al frente de la plazoleta, los pasajeros de estos barcos de placer se quedan asombrados con el espectáculo que estas dan.

Sin lugar a dudas, esta pequeña placita de Manzanillo es un imán para las visitas al Centro Histórico

La plazoleta frente a la terminal de cruceros lleva su nombre en su honor ya que el gestionó la colocación de la propela y las fuentes danzarinas.