Manzanillo, listo para nueva ola de buques gigantes chinos


El volumen y tamaño de los buques han aumentado representando un reto para los operadores portuarios.

 

El comercio marítimo entre México y China ha experimentado un notable incremento, trayendo consigo una serie de desafíos para los operadores portuarios mexicanos. Este fenómeno es especialmente evidente en el puerto de Manzanillo, Colima, que moviliza cerca del 70% del total de las importaciones asiáticas que llegan al país.

A medida que Asia, y en particular China, se consolidan como la “fábrica del mundo”, el volumen y tamaño de los buques que arriban a las costas mexicanas han aumentado considerablemente. Uno de los principales retos ha sido la infraestructura portuaria insuficiente para manejar los grandes buques que ahora llegan desde China.

José Antonio Contreras, director general de Contecon Manzanillo, describe cómo la llegada de barcos de hasta 400 metros de longitud, una rareza hace una década, hoy ya es parte del panorama cotidiano, lo que ha implicado la compra de infraestructura. “Si técnicamente no tienes un muelle diseñado para ese buque, una grúa que pueda operarlo, entonces México sufriría un poco, porque lo quitarías del tráfico internacional, a Manzanillo”, comenta Contreras.

Para enfrentar estos desafíos, Contecon Manzanillo, filial del grupo filipino International Container Terminal Services (ICTSI), ha realizado una serie de inversiones significativas. La empresa ha adquirido dos grúas STS, las más grandes en el continente americano, y ha invertido en la construcción de nuevos muelles y patios de almacenaje con capacidad para hasta 260,000 TEU’s (contenedores de 20 pies).

Estas inversiones, parte de un desembolso de 230 millones de dólares anunciado hace dos años, permiten a la terminal portuaria aumentar su capacidad anual de 1.4 millones de TEU’s a 2.2 millones.

La adquisición de estas grúas, fabricadas por la empresa china ZPMC, también ha involucrado la capacitación de 15 trabajadores de Contecon en Shanghái, lo que refuerza la creciente influencia de China en el puerto de Manzanillo. Estas grúas no solo facilitan el manejo de un mayor volumen de mercancías, sino que también permiten la descarga de contenedores con vehículos fabricados en China, un método que contrasta con otros puertos mexicanos como Mazatlán, donde los vehículos se descargan manualmente uno por uno.

Las nuevas grúas tienen la capacidad de mover contenedores con vehículos fabricados en China, una práctica de importación distinta a la de puertos como Mazatlán, donde los vehículos se descargan manualmente, uno por uno. Contreras destaca que, aunque la adquisición de esta nueva maquinaria no se debió específicamente al aumento de marcas automotrices chinas, sí se espera que este segmento crezca.