Arturo Saucedo, experto en políticas públicas, cuestionó la falta de gestión de recursos por parte de la Secretaría de Cultura federal ante la Presidencia y la Secretaría de Hacienda para dotar de un presupuesto suficiente al sector.
Esto, luego de que Hacienda entregara a la Cámara de Diputados el Proyecto del Presupuesto de Egresos (PPEF) 2025, en el que se observa una reducción en cifras nominales del 27.8 por ciento, y en términos reales del 30.9 por ciento, respecto de lo aprobado para 2024.
“México es el país que tiene el mayor patrimonio cultural en todo el continente americano y eso no lo ven nuestras autoridades. Ya veremos qué peso le dan (a la cultura) en el Plan Nacional de Desarrollo y en los diferentes proyectos de política gubernamental”, expresó Saucedo.
Además, consideró que esta inercia exhibe la falta de un proyecto nacional de cultura, debido a que el titular de la SC sólo se enfoca en un proyecto sexenal, “como ocurrió con Alejandra Frausto con el Proyecto Chapultepec”.
Saucedo también lamentó que se mantenga la inercia de gobiernos anteriores, respecto a la creación de más espacios culturales, sin incrementar el número de plazas en las dependencias, como ocurre en el Complejo Cultural Los Pinos y el centro cultural Chapultepec.
Cuando abrió el Centro Nacional de las Artes (en 1994) no se crearon plazas, sólo se las quitaron al INBA, igual que cuando nació la Biblioteca Vasconcelos; y ahora ocurre lo mismo con Chapultepec, un elefante blanco, con una infraestructura prácticamente insignificante, que carece de alguna obra reconocida, como el Museo Nacional de Antropología”, apuntó.
Incluso, el investigador recordó que el costo mínimo para operar Chapultepec ronda los 500 mdp. “Estaba entre 500 y 1000 mdp, lo que significa que tan sólo el presupuesto de la Subsecretaría de Desarrollo Cultural (que dirige Marina Núñez Bespalova) sería para ese tema; así que, a nivel nacional, esto es un desastre.
¿Qué pueden atender con ese presupuesto? Y aquí es donde se cierra el ciclo y la serpiente del centralismo se muerde la cola”, añade.
Por último, advirtió que “este tipo de reducciones son lesivas y demuestran la poca importancia y el escaso peso de la cultura a nivel de gobierno, producto de funcionarios como Diego Prieto, Lucina Jiménez y Alejandra Frausto; aunque aún no opinaría sobre la nueva directora del INBAL, que va iniciando, y en el caso de Claudia Curiel, titular de la SC, ya veremos qué sucede”.