Gaza: un lugar peligroso para los periodistas


El conflicto en Gaza, exacerbado por los ataques terroristas del movimiento islamista Hamás contra Israel en octubre de 2023, ha tenido un impacto devastador en la labor de los periodistas. Según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), más de 170 periodistas han muerto en el enclave desde el inicio de las hostilidades, y Reporteros sin Fronteras (RSF) eleva esa cifra a más de 200. Las condiciones de trabajo para los periodistas son extremadamente peligrosas, y muchos han sido víctimas de ataques directos.

Carlos Martínez, director de programa del CPJ, condenó los recientes ataques contra los periodistas, pidiendo a la comunidad internacional que intervenga para garantizar su seguridad y que se haga justicia por las muertes de Hossam Shabat y Mohammed Mansour, quienes podrían haber sido víctimas de asesinatos selectivos. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) acusaron a Shabat de ser un “francotirador terrorista”, pero las organizaciones de prensa han rechazado estas acusaciones, considerándolas infundadas y poniendo en riesgo la vida de los periodistas.

La comunidad de prensa también ha denunciado la tendencia a etiquetar a los periodistas como “terroristas”, lo que pone en peligro aún más a quienes intentan informar en medio del conflicto. El CPJ exige una investigación para aclarar si las muertes de los periodistas fueron deliberadas.

Mientras tanto, los periodistas palestinos locales se han convertido en los principales informantes sobre la guerra en Gaza, ya que el gobierno israelí mantiene una estricta prohibición de entrada para los periodistas extranjeros. Aunque algunos periodistas han sido permitidos en visitas militares, las restricciones siguen siendo severas, limitando la cobertura independiente de la guerra. Jodie Ginsburg, directora ejecutiva del CPJ, destacó la gravedad de la situación, señalando que la falta de acceso es un fenómeno sin precedentes para los corresponsales de guerra.

La guerra ha desplazado a casi todos los 2,3 millones de habitantes de Gaza, y las condiciones para los periodistas son cada vez más difíciles. La falta de comunicación, electricidad y la constante amenaza de bombardeos complican aún más el trabajo. Periodistas como Safinaz al-Louh y Salma al Qaddoumi han compartido sus experiencias desgarradoras, con al-Louh perdiendo a su hermano en un ataque y al Qaddoumi siendo herida mientras cubría el conflicto