San Luis Potosí: viaje alrededor de la nostalgia


Mi ecuación sobre el tiempo tiene dos aristas: el tiempo que vivimos y el tiempo que medimos. Referente a este último concepto se encuadran los acontecimientos que nos motivan para enriquecer un bagaje de recuerdos y vivencias. En el último de estos conceptos, anotamos la impresión anímica y cultural que nos motiva para seguir investigando y conociendo nuestras vivencias culturales, políticas y sociales, que conforman nuestra manera de pensar y de ser.

En el caso concreto me referiré a mi reciente visita a la ciudad de San Luis Potosí. Cabe señalar que regresé a esta colonial ciudad, después de cincuenta años aproximadamente. En aquellos años acudí en calidad de Regidor, con la representación del cabildo que presidió el Lic. Arturo Noriega Pizano, a una reunión nacional de vivienda, para exponer la necesidad de llevar a cabo un programa concreto referente a la construcción de viviendas populares, ya que se desbordaba la propagación de colonias irregulares, como en aquellos tiempos sucedió con la aparición de la colonia “cartolandia”, en el perímetro oriente de la ciudad de Colima.

En mi segunda visita a esta bella ciudad, en compañía de mi sobrino Julio Rodrigo, y mis hermanas María Guadalupe y María Leonor, tuve oportunidad de visitar el centro histórico, donde se puede apreciar la majestuosidad de su catedral metropolitana, llamada Nuestra Señora de la Expectación, construida en el año de 1670, con el trabajo de cientos de habitantes originarios de la región. Recorriendo sus calles puede el visitante encontrar una cantidad enorme de iglesias y suntuosas residencias de quienes explotaron las minas y extrajeron toneladas de metales preciosos como plata y oro, a costa del sufrimiento de cientos de indígenas, que dejaron sudor y sangre, e incluso su vida en la extracción de estos metales.

En mi recorrido por esta bella ciudad, no podía faltar la visita al imponente y majestuoso edificio que actualmente alberga el Centro de las Artes de San Luis Potosí, desde el 27 de agosto de 2008.  Este Centro se dedica a la producción, investigación y divulgación de las artes. En este recorrido, entré al Museo Leonora Carrington, en donde pude apreciar una colección de esculturas, grabados y objetos personales de esta artista inglesa que en México estableció estrecha relación con los pintores y pintoras surrealistas, como por ejemplo André Bretón, Benjamin Péret y Remedios Varo. En esta exposición pude apreciar que Carrington desde muy temprana edad sintió una gran vocación por la magia de la forma y el color.

Este soberbio edificio fue construido en el porfiriato y destinado para albergar a los reos que habían cometido algún delito, o que sus ideas políticas atentaran contra la continuidad del régimen. La construcción de este enorme edificio concluyó el 5 de mayo de 1890, y fueron trasladados los primeros 353 reos, 200 de ellos fueron enviados para terminar la construcción de este edificio.

En el año de 1910, en una estrecha celda de esta prisión, estuvo confinado Francisco I. Madero, apóstol de la democracia, en donde con la ayuda de carceleros, quienes le proporcionaron papel y lápiz, pudo redactar los prolegómenos de uno de los más valiosos documentos de nuestra democracia, que se denomina Plan de San Luis, en el cual se convoca al pueblo de México a llevar a la práctica el sufragio efectivo y la no reelección. El mencionado documento sentó las bases de la Revolución Mexicana.

Mientras observaba la celda en donde Madero permaneció privado de su libertad, vino a mi mente el relato que mis mayores contaban, sobre un mitin que él presidió en 1909, en el famoso barrio de El Rastrillo, muy cercano a la cantina El Molino Rojo, propiedad de Doña Daría, en la ciudad de Colima.

Incuestionablemente que nuestro pequeño estado ha participado en los acontecimientos históricos nacionales más importantes, como los son la independencia de México, la Reforma y la Revolución Mexicana.

Antes de abandonar la bella ciudad de San Luis Potosí, me percaté de la reciente protesta que los sectores más conservadores de la sociedad potosina hicieron a través de las redes sociales y en muchas bardas de la ciudad, oponiéndose a la presentación del cantante estadounidense de metal/industrial Marilyn Manson, a quien señalan como el demonio mismo.

Esta protesta encabezada por el clero nos habla de lo arraigado del fanatismo religioso que perdura en esa hermosa y conservadora ciudad. Por cierto, el Centro de las Artes se ubica sobre la Calzada de Guadalupe, misma que hasta le fecha es utilizada por hombres, mujeres y niños, para recorrerla de rodillas y llegar al santuario de la virgen de Guadalupe, con sus rodillas sangrantes.