Inclusión con RRUMBO, retos y liderazgo para una paridad participativa
La inclusión, palabra rimbombante que ha resonado como una expresión político-social en la generación actual, especialmente en la última década. El discurso político ha tomado este eje del sector social como escudo y abanderamiento para la “transformación”; buscando innovar para la gestión venidera del desenvolvimiento participativo, sin embargo, no se ha logrado el objetivo causa y efecto de los discursos.
Analicemos, la inclusión social al igual que la cultura son ramas sociales que engloban un contexto global participativo de voluntad, creatividad, razón e ideas. Más allá de un simple discurso, la inclusión social lo es todo, grupos sociales de carácter vulnerable, discapacidad, étnicos, culturales y el que más peso toma en nuestros días, del que debemos sentirnos orgullosos, la comunidad LGBTQ+; misma que toma peso y prestigio gracias al sacrificio y la inmolación de los mártires que dieron su vida por la causa, dando vida a las leyes y garantías individuales que nos protegen hoy en día. Sin el sacrificio de estos “santos sociales” las leyes regulatorias de derechos humanos no hubiesen sido posibles, leyes que van de lo general a nivel federal; como la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, Ley General de Desarrollo Social, Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación; art. 1, 3, 6 de la CPEUM, etc. a lo particular con las leyes estatales; como la Ley que Previene, Combate y Elimina la Discriminación en el Estado de Colima, Decreto 44. Por el que se propone reformar y adicionar diversas disposiciones del Código Civil para el Estado; y el Decreto 103. Reformas a los artículos 145 y 147 donde se reforma el Código Civil para el Estado, en el Título Quinto De las relaciones matrimoniales, brindando la posibilidad para contraer matrimonio, legalmente estipulado como enlace conyugal para las personas del mismo sexo.
Se habla de inclusión social y se abandera principalmente la causa de comunidad en discursos políticos, especialmente los izquierdistas, a lo que la sociedad pregunta ¿realmente se está trabajando en pro de la comunidad y paridad de género?
Sin lugar a dudas la comunidad es un estrato social que tiene un gran reto para ser escuchada, porque; si bien es cierto que el avance para su desarrollo social ha sido satisfactorio por medio del marco teórico y legal, la aplicación está lejos de llevarla a la praxis real. Como lo relató en mi ópera prima titulada “Efímero” la comunidad lleva más de un siglo en movimiento, que comenzó sigilosamente y hoy por hoy es momento de alzar la voz; el hartazgo político es una realidad más cruel, que muchas veces frena movimientos sociales y la oportunidad de hacer un cambio. Es comprensible, ya que la política mexicana siempre ha estado devaluada por los actores políticos que la rodearon en el pesado, pero es importante comprender que sin voluntad, creatividad, razón e ideas de la sociedad, como lo mencioné anteriormente, los cambios y proyectos sociales no pueden ser reales; los mártires hicieron lo suyo en el pasado y ahora como sociedad empoderada toca hacer lo propio, desde otra trinchera, creando, ideando, gestionando y organizando un proyecto que permita el desarrollo de la inclusión social en el estado.
Así nace Inclusión Social con RRUMBO, una red de participación ciudadana como organización de la sociedad civil, dispuesta a trabajar en la gestión y enlace para hacer el cambio de los grupos vulnerables y comunidad en el estado, tomando en cuenta que el rumbo es una sociedad empoderada y participativa donde todos, todas y todes estemos en armonía y paz.
Agradezco a los actores públicos y privados que se han interesado en sumar al proyecto y apoyado a la causa desde su inicio, ya que sin ellos la gestión no sería posible, por una sociedad participativa, Inclusión Social con RRUMBO llegó para quedarse.
Recordando la frase célebre de una de las primeras personas sobresalientes de la inclusión en el país “entre los individuos y las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz” Benito Juárez.
