— ¿De qué se habla en una sala de espera?
— De todo. Sólo es cuestión de escuchar
y aguardar el momento.
Humanismo y ciencia en “El hipocampo olvidado”
Dejo aquí unas reflexiones que en su momento compartí públicamente, al presentar mi libro “El hipocampo olvidado y otros relatos”, en el marco del Festival del Libro Colima 2024, organizado por la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores.
“En ‘Las pequeñas memorias’ nos decía José Saramago, al referirse precisamente acerca del ovillo enmarañado de la memoria, que esta era un hilo largo, que era ‘un río, donde navegan barcos, y nadan peces, y donde se funden, en una sola verdad, los recuerdos confusos de la memoria’.
“Así, comprender la dimensión real de cualquier padecimiento, como podría ser, por ejemplo, el Alzheimer, o la ceguera, o la discapacidad; se requiere necesariamente de conocer las historias personales, con su impacto biológico, personal, humano e íntimo.
“De esta forma, al hablar de una condición donde se pierde la memoria, se hace evidente el impacto humano, como puede leerse en el libro que hoy, aquí, presento:
‘Tiene el ser humano un par de hipocampos en su mente, para con ellos guardar, por siempre, el más hermoso tesoro que la vida ha de dejarnos: los recuerdos’.
“A partir de aquí, cada relato nos permite comprender la ansiedad que invade a quienes hoy no recuerdan ya, por ejemplo, a las personas que una vez fueron importantes en sus vidas; dice el libro:
‘El abuelo está perdiendo todo eso: por eso le visito siempre y le muestro a diario el álbum familiar y juego dominó con él, porque sólo así se ejercita su memoria; le pido que complete crucigramas o que lea, que recuerde fechas, que identifique a viejos amigos y a sus nietos, y a mis hijos; porque hoy las cosas son distintas para él. Se está llenando de viejos desconocidos. Debo a veces preguntarle qué hace ahí, de pie, en el pasillo de la casa, con la mirada perdida, como si resolviera un enigma, y le escucho decir que no recuerda a dónde iba… Quién sabe por qué los olvidos llegan para siempre.’
“‘El hipocampo olvidado y otros relatos’ es un libro que se escribió a la luz de la nostalgia y los recuerdos, abrevando de la sabiduría popular de quienes dieron al autor –generosamente- la oportunidad de conocer un poco más sobre sus vidas y cómo estas fueron transformadas, de modos muy diversos, por algún padecimiento. Es un libro en el que se ha plasmado el recuerdo de los tiempos idos, aunados a experiencias vividas: propias y ajenas.”
“Cada historia es un ensamble que podrá leerse a la luz de la mirada de alguien que explica las cosas de la vida y la maravilla de los fenómenos biológicos, con conceptos cercanos al pensamiento científico, pero del modo más sencillo posible, sin caer en la tentación de tecnicismos:
‘¿Por qué ya no encuentra su destino el viejo navegante? ¿Qué hizo tan larga la espera de un hijo por nacer? ¿Por qué el mercurio mata a quien lo toca? Y esas respuestas estarán ahí, en un viaje desde la mente y los recuerdos; desde la infancia y los sentidos; con hermosos relatos que nunca olvidará’.
“Pero, el propósito mayor de todo esto, no fue tan solo el develar conocimientos para explicar lo padecido, sino el resaltar la maravilla de la gesta heroica que tiene todo ser humano cuando, de sobrevivir, se trata. Doy un ejemplo de este ensamble entre nostalgia y conocimiento de las cosas, entre heroísmo humano y supervivencia, con fragmento del relato ‘El hipocampo olvidado’:
‘El abuelo era marinero, era el navegante que surcaba el océano embravecido manejando con bronceadas manos el timón; rompiendo con la quilla de su barco los mares del Pacífico, para regresar –feliz- de nuevo a casa… Y aquel hombre que fuera intuitivo navegante, que prescindía de la brújula del barco, sólo usando el astrolabio y mirando las estrellas, llevando a recios hombres de nuevo a tierra firme; ya se pierde ahora en un rincón de su casa.’
‘—Por el Alzheimer —dijeron con voz grave los doctores—.
«Por la ironía de la vida» digo yo. Porque la vida fue acumulándole en su mente los olvidos, un ovillo de olvidos del cual no regresó.’
“Así cada relato es un ensamble entre la visión humana y el conocimiento objetivo de las cosas. Este es un libro cuyo propósito principal es contar, con humanismo, los conceptos que a veces son fríos o lejanos si sólo se da el punto de vista de la ciencia y se olvida su repercusión íntima, personal y social, no sólo en las vidas personales, sino también en las vidas de quienes les rodean”.
“Yo los invito a hacer conmigo un viaje lleno de humanismo y también, conocimiento. Con personajes tan vivos, tan nuestros, como el abuelo navegante que el Alzheimer dejó sin rumbo; o como la hija del pintor que no puede mirar la luz del día, por su padecimiento; o como el migrante aquel, que trabaja ilusionado, para volver un día de nuevo, hasta su casa”.
“Al leer sus historias, habrán de tener una visión distinta de lo que es el ser humano y de sus luchas por la vida; y así como nos decía Gabriel García Márquez que ‘La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado’, le doy las gracias por haber hecho, con su presencia en esta tarde, -para mí- una tarde de recuerdos que habré de llevarme, en la memoria del corazón.
