Si vamos con el PRI: PAN Colima
La Comedia de Colima. De manera asombrosamente reveladora, la diputada federal Julia Licet Jiménez Ángulo —también flamante presidenta del Comité Directivo del PAN en Colima—, con palabras más o menos crípticas, confirmó el jueves 30 de octubre a los miembros del Círculo de Analistas Colima lo que ya todos sabíamos, pero que por alguna razón era un gran secreto: que el PRI y el PAN, cual pareja predestinada, irán juntos en las elecciones del 2027. Esto, por supuesto, es la inyección de vida fresca que necesita la poderosísima oposición en la entidad. Compartió, con su infinita sabiduría, que no era el momento para “divisiones”. ¡Qué considerada!
Pese a que la mayor parte de los críticos aplaudió esta decisión como la cosa más innovadora de Acción Nacional —porque, claro, mezclar lo mismo de siempre garantiza “mayor competitividad”—, la diputada federal mantuvo el misterio sobre la orden tomada en el centro del PAN. Sobre su posible participación en la alcaldía de Villa de Álvarez, a la pregunta directa de si quería ser candidata, ella, con la elocuencia de un político en campaña, “precisó, sonrió y no dijo sí”. Aclaró, sin que nadie se lo preguntara, que tiene una maravillosa y transparente comunicación con Sofía Peralta, otra diputada que milagrosamente suena para la misma posición. ¡Qué coincidencia tan democrática!
Los cibernautas, ese grupo tan ingenuo y curioso, compartieron una “inquietud” que se la hicimos llegar a la dirigente: si el PAN estaría dispuesto, entre los dueños de la membresía, a ceder un espacio a alguien de la sociedad civil. Obviamente, no dio una respuesta inmediata. En su lugar, contestó con una joya totalmente relevante al tema: “Mi hija tiene un espacio bien ganado por esfuerzo propio”. Intentó disuadirla, ¡pobrecita!, pero la niña tiene un espíritu de servicio tan fuerte que no pudo evitar que se colará en la política. Agregó, con la emoción de una madre orgullosa: “No me sentí tranquila de que mi hija fuera mi suplente”, pero milagrosamente fue decisión de los concejales. ¡Qué alivio que la meritocracia funcione tan bien en su familia! Y en Acción Nacional, tal como sucede con Morena y la familia en el poder.
Sobre las candidaturas externas, nos iluminó: “Claro que sí”. De hecho, la prueba irrefutable de la apertura panista es que la mayoría de sus candidatos en Colima en las pasadas elecciones ¡ni siquiera eran del PAN! (Y ya sabemos cómo terminaron esas elecciones, pero ese es otro tema). En cuanto a Movimiento Ciudadano (MC), nos tranquiliza saber que tiene una excelente relación con su coordinadora estatal. Están “conscientes” de que cuantos más partidos se unan —léase: más gente se reparta el pastel—, mejor para enfrentar a Morena en el 2027. Lógicamente, la dirigencia nacional de MC tendrá que decidir si a Colima le permiten ser parte de este fabuloso pacto de supervivencia.
Para reflexionar. La presencia de Julia Jiménez en Villa de Álvarez ha aumentado dramáticamente en actividades del ayuntamiento. Y claro, como ella dice que están siendo más “precisos”, auguramos que sí… pero solo en ese municipio. Una cibernauta, seguramente, alguien que difiere de la dirigente de Acción Nacional, agrega que en el resto de la entidad hay “cero trabajo y presencia”. ¡Qué barbaridad! ¿Acaso no saben que la militancia en el estado es tan importante como la militancia donde uno quiere ser alcalde?
La decisión de unirse al PRI es, por supuesto, acertadísima. Sería aún más genial si se anuncia la mega alianza con MC y el Verde Ecologista; un verdadero dream team de la política colimense. Y es que, si el gobierno estatal sigue “atacando” a los dirigentes de MC y el ecologismo (¡qué malvados!), forzarán a estos nobles partidos a unirse a la “oposición”. La única verdad es que el PRIAN sigue siendo la primera fuerza a seguir en la zona conurbada. Eso sí, cuidado, porque, a diferencia de la fuerza ciega de Morena, esta es una fuerza que sí sabe a quién sigue, o al menos a quién le toca la candidatura.
Para Villa de Álvarez, el PAN tiene dos “cartas”: Sofía Peralta y Julia Jiménez, ambas con fuertes posibilidades de triunfo (porque solo hay dos opciones, en Morena seguirán esperando). Para la capital, milagrosamente, ni el PRI ni el PAN tienen a un candidato fuerte. Así como en los restantes otros ocho municipios están de igual forma. La idea de la hija de Fernando Moreno como candidata es un chismecito fascinante que los medios y ciudadanos se inventaron porque, claro, los buenos políticos nunca hablan de sus aspiraciones.
MC tiene a Margarita Moreno, una candidata fuerte que solo tiene oportunidad para la alcaldía de Colima. Pero ¡ojo! De ir sola, la coordinadora estatal de Morena se arriesga a no llegar ni a regidora otra vez. ¡Qué triste! Para que MC siga siendo una “oferta política” necesita de sus viejos amigos, el PRI y el PAN. Finalmente, la figura del Dr. Christian Torres Ortiz Zermeño, rector de la UdeC, se está agigantando por sus propios méritos, pero sobre todo por la maravillosa gestión del estado en materia de violencia y sus geniales errores contra la clase media. Un opositor fuerte, ¡qué emoción!
Para despedirme. El sábado primero de noviembre, tras unos hechos poco claros en Uruapan, un ex alcalde se atrevió a grabar un video donde sugería que las autoridades federales y estatales estaban coludidas con el narco y la ejecución de su amigo. Pues bien, este valiente ciudadano ahora está “desaparecido”, según la Fiscalía General de Michoacán. La narrativa de ejecución y el discurso de la presidenta de México, irónicamente, no convenció ¡ni a sus propios seguidores! De continuar en Michoacán las inconformidades pueden comenzar a darse en la Ciudad de México. Eso sí sería grave. Nos vemos en otra entrega, si las circunstancias lo permiten.
