Entre las palmeras

Algunos comerciantes sí han notado que en mayo bajan terriblemente las ventas, y muchos piensan que es precisamente por las Fiestas de Mayo.

Urge bajarle un poquito a la presión alta

A través de cierta red social me he dado cuenta que la Comisión de Agua Potable, Drenaje y Alcantarillado de Manzanillo (CAPDAM) ha estado visitando escuelas, por parte de personal de esa dependencia paramunicipal, con el fin de enseñar a los estudiantes a ahorrar agua.

Esta actividad me parece excelente; sin embargo, creo que los de la CAPDAM deben comenzar poniendo ellos mismos el ejemplo de lo que es el ahorro del vital líquido. A eso se le llama tener autoridad moral.

Resulta que en todo lo que va de este año 2025, en muchos hogares la presión de agua nos llega a nuestras llaves en grandes cantidades.

Da miedo tanta presión, porque a veces sobrepasa los límites de un lavabo o fregador; es decir, que abre uno las llaves y, debido a tanta agua que cae de golpe se moja todo alrededor, cayendo en el piso o hacia los lados.

Mandar agua en cantidades estratosféricas, por llamar de algún modo a la abundante presión, es una manera de despilfarrar a lo bárbaro el vital líquido.

Por eso digo que son los de la Capdam los que deben de poner el ejemplo en cuanto al ahorro del agua.

Creo que los porteños -no manzanillenses, porque no somos tóxicos ni venenosos- no necesitamos tantísima presión del vital líquido; con que se nos reduzca un veinticinco por ciento, o lo que corresponda a una presión normal, cuerda, es suficiente.

Generalmente, las válvulas que se utilizan en los hogares son para uso doméstico, no industrial; son para presión normal, y no para alta presión.

Resulta que ya en muchos hogares porteños se nos han ido descomponiendo nuestras válvulas, a tal grado que ya nuestras regaderas, lavabos, fregaderos o lavaderos, no dejan de tirar agua, aun estando cerradas.

En algunos casos se queda una pequeña gotera constante, y en otros casos, son ya de plano chorros, y hasta ha habido inundaciones domésticas, porque las mangueras alimentadoras truenan por la presión del agua.

Muchas veces esto sucede cuando las familias no están en la vivienda, por lo que, al llegar a casa, encuentran todo inundado y mojado, porque la manguera alimentadora de un fregador se reventó.

También ha habido quejas, porque se han averiado infraestructuras de tinacos, y todo por la extraordinaria o exagerada presión de agua que Capdam nos da, o se genera por tanta abridera y cerradera de válvulas, lo que ocasione el llamado golpe de ariete, que es muy dañino para las infraestructuras domésticas.

No hay estabilidad en el suministro de agua potable.

Lo más incongruente es que, mientras en unos hogares la presión del agua es exageradamente alta, en otros, apenas les llega una hebrita.

Ya estamos en noviembre, esquina con diciembre, lo que significa que la temporada de lluvias está pasando, y vienen tiempos de secas; no de sequías, sino de secas.

Es decir, que se aproxima una temporada en la que, por naturaleza, en Manzanillo casi no nos llueve, y hay que cuidar el aguar, para que nos dure hasta la próxima temporada de aguaceros.

Y, subrayo, mandar agua a alta presión, es despilfarrarla.

La sequía es otra cosa. Esta es cuando debió haber llovido en un lugar, y no llovió nada. Así que, este año no hubo sequía, y la temporada de tormentas es hasta mayo de 2026.

Pero, por experiencia, en Manzanillo viene lloviendo hasta agosto; por lo que, con todo el respeto que merecen las autoridades que nos gobiernan en Manzanillo, quiero hacer la petición para que instruyan a los de la Capdam en regular la presión de agua que nos mandan a los hogares porteños.

Porque, no se vale que se nos generen fugas domésticas por culpa de la alta presión del vital líquido.

Porque, todas esas reparaciones la Capdam no nos las va a pagar, ni su personal las va a reparar, porque la responsabilidad de ellos es de la puerta para afuera.

Hacer la reparación de una regadera cuesta como mínimo quinientos pesos; al menos, a una vecina en eso le salió tal reparación.

Ya en infraestructuras más difíciles de reparar, como los tinacos, podría costar más la reparación.

Actualmente, soy de las que mantienen mi llave de paso cerrada, porque la llave de mi regadera aún cerrada tira un chorro de agua, y pues, ni modo que Capdam me la vaya a reparar.

Si los de la Capdam no cuidan el agua, lo que haya en los mantos freáticos no va a alcanzar para llegar a otro año de lluvias, y, al rato, le van a llamar al período de secas, sequía; cuando no será sequía, sino pésima administración del agua.

Vuelvo a subrayar, que llegue a los hogares agua a alta presión es despilfarrarla a lo bárbaro, y abrir y cerrar constantemente las válvulas de la infraestructura hidráulica de la misma Capdam hace mucho daño, tanto a sus propias tuberías, como a las domésticas.

Solamente pido la reducción de la presión del agua que se nos proporciona, a un flujo equilibrado, cuerdo, coherente.

Ni muy bajita, que no alcance a llegar a las partes altas, ni con tanta abundancia que se dañen las infraestructuras hidráulicas domésticas.

Qué tenga un bonito día.