Análisis Político


Y siguen las quemazones de la caña en Colima

Y sigue las quemazones de la caña de azúcar en forma irresponsable en Colima, ante una gran negligencia y desinterés gubernamental porque nunca en Colima ha existido un plan contra la quema de la caña o para la modernización de la industria de la caña de azúcar, jamás han existido planes estratégicos ambientalistas en ninguna zafra en los últimos 40 o 50 años en la zona norte de Colima.

Todas las autoridades de los tres niveles del sector agrícola y social local han actuado irresponsablemente permitiendo la quema de la caña en forma tradicional, absurda y sin control, con el argumento de que el cultivo es más rentable que el maíz y que el ingenio representa a una gran empresa que industrializa miles y miles de toneladas, aunque genere daño social a la capital y zona conurbada, mientras en que otros ingenios está prohibido y en otros países les aplican multas fuertes.

El impacto de la quema de la caña en la capital no ha sido valorado en su justa dimensión ni por las autoridades del sector, ni por el sector salud, ni por la misma empresa del ingenio, la realidad es que el cultivo y su corte o zafra debe ser bien controlado para evitar dañar a la población, y pasan gobiernos y gobiernos, y el conflicto se agrava, sobre todo porque creció la población y también las superficies cultivadas están hoy cerca de las colonias y ya es un problema de la salud su quema en forma absurda, dañando al medio ambiente y genera mucha basura y tizne en la capital y zona conurbada Colima- Villa de Álvarez.

LA CAPITAL ESTÁ TIZNADA Pareciera que vivimos ante una ingobernabilidad del sector agrícola porque cada año la población está tiznada e irritada por la quema irresponsable de la caña, tenemos verdaderas lluvias de cenizas en las mañanas o en las tardes y todo mundo se molesta y critica, pero nuestras autoridades son indolentes y desinteresadas ante este problema cada vez mayor, porque según el colegio de los médicos, es ya un problema de salud ambiental, porque está generando muchos problemas respiratorios especialmente a los niños de preescolar y primaria.

Quienes se molestan más con la lluvia de cenizas son las mujeres, porque ellas hacen la limpieza del hogar, pues la basura o ceniza ensucia en el día a las cocheras, recámaras, salas, oficinas, techos, etc. y cada año sucede lo mismo en la temporada del corte de la caña, y nadie del gobierno dice nada. Aparece diariamente “la capital bien tiznada”, no hay una planeación agrícola estatal, hay negligencia para ejercer el control efectivo y mantener el orden para la siembra y el corte de la caña, resultando un verdadero desgarriate. Jamás algún directivo o socio del ingenio de Quesería, saldrá a explicar en que están apoyando para evitar tanto daño a la población, pues son parte importante del problema.

De todos los funcionarios del área agrícola, de ecología o del medio ambiente no hay solo uno que aborde el tema, que saque la cara, ni la cabeza del sector agrícola dice nada, cuando pueden planear las siembras por ley, evitarán así sembrar caña o quemarla cerca de la ciudad y de las colonias o que van a obligar el corte de caña solo en verde, sin quemarla, como lo hacen actualmente en el ingenio de Tamazula o en otros países, sobre los terrenos cercanos a las viviendas.

¿HABRÁ ALGÚN DIPUTADO QUE LEVANTE LA MANO PARA PROTESTAR? ¿Qué les pasa a nuestros legisladores locales? ¿No representan a la ciudadanía? La quema de la punta de caña no controlada provoca diariamente una densa capa de humo y una “lluvia de partículas y cenizas volátiles” que afectan a la salud pública de miles y miles de habitantes, ensucian también a miles de hogares y contaminan el aire, pero los diputados tampoco ven, “ni oyen ni quieren hablar sobre la queja de la gente” pero recuperarán el interés por el ambiente y la ecología al pedir el voto en 2027.

¿Y LAS ORGANIZACIONES EN DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE? Desafortunadamente a los grupitos ambientalistas de Colima, son más bien grillos oficialistas, porque se hacen de la vista gorda de esta problemática en toda la región norte del estado, que se genera con la constante quemazón de la caña, que no respetan los horarios adecuados para dañar menos, cuando el viento es menor o cuya dirección no afecta, porque traen un verdadero desgarriate.

ERNESTO PASARÍN EXIGIÓ CUMPLIR LA NORMA AMBIENTAL, son muy pocos los funcionarios ambientalistas que se han atrevido a exigirle al ingenio quesería poner orden, inclusive evitar recibir las cargas de la caña si algún productor quemó la caña irresponsablemente, recuerdo que Ernesto Pasarín Tapia siendo Secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales hasta acudió a investigar la queja de los habitantes de Quesería por la contaminación que hacía el Ingenio en la cabecera municipal y los conminó a los habitantes a presentar una denuncia formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente para exigir el cumplimiento de la norma y fue en año del 2013. Urge pues poner orden, y buscar la alternativa de cortar la caña en verde como ya se hace en la mayoría de los ingenios en el mundo, sin tiznar a nadie.

¿Quién podrá defendernos? pues hasta “Chapulín Colorado” ya se murió.