Doncic, el laker más letal de la historia


El esloveno Luka Doncic rompe el récord histórico de George Mikan al convertirse en el jugador más rápido en anotar 2,000 puntos con los Lakers

No fue únicamente un cambio de uniforme tras aquel frenético febrero de 2025; aquel traspaso que sacudió a la NBA fue una toma de posesión. Desde que Luka Doncic aterrizó en Los Angeles, no ha pedido permiso para entrar en los libros de historia: ha derribado la puerta. Al superar la barrera de los 2,000 puntos en apenas 65 partidos, Luka borró una marca de 75 años que pertenecía al pionero George Mikan.

Lo que impresiona no es solo el volumen, sino la velocidad. Ni el carismático Kobe Bryant, el poderoso Shaquille O’Neal, o el longevo LeBron James, líder histórico de puntos de la liga, lograron una combustión tan inmediata en la franquicia de basquetbol más exigente del planeta.

Doncic no juega para los Lakers; su paso está redefiniendo el significado de ser una leyenda en tiempo real, convirtiendo cada noche en el Crypto.com Arena en una exhibición de lo que sucede cuando el talento generacional se encuentra con el escenario más grande del mundo.

Con el más reciente de los brillos en la duela del esloveno se disolvió en el tiempo lo hecho por el legendario George Mikan, la primera gran estrella en la historia de la franquicia cuando jugaba en Minneapolis. El mítico centro superó la barrera de los 2,000 puntos en 72 encuentros hace 75 años, durante los años de la postguerra.

Desde su debut con los Lakers, Doncic ha sido un generador constante de hitos. En sus primeros partidos, estableció el récord de más puntos acumulados en los dos primeros juegos con el equipo (92 puntos), superando a Jerry West (81), otro de los pilares históricos de la franquicia.

Uno de los datos que mejor ilustran su impacto es que se convirtió en el primer jugador en la historia de la NBA en registrar más de 400 puntos y 100 asistencias en los primeros 12 juegos de una temporada. Esa combinación de volumen anotador y creación de juego lo distingue no sólo como un encestador de élite, sino como el motor absoluto de la ofensiva.

Además, Doncic se unió a un club extremadamente selecto al iniciar una temporada con los Lakers con tres partidos consecutivos de 40 o más puntos, una hazaña que solo habían conseguido figuras como Wilt Chamberlain, Michael Jordan y Anthony Davis.

El esloveno ha firmado actuaciones de 45 puntos y 10 asistencias, registros que dentro de la historia de los Lakers solo habían alcanzado jugadores como Kobe Bryant. Esa capacidad de producir a niveles extremos tanto como anotador como organizador confirma que su impacto va más allá del box score.

Lo que vuelve aún más relevante este momento es el contexto. Los Lakers son la franquicia más mediática de la NBA, donde siempre habrá espacio a la comparación con leyendas a lo largo de todas las épocas, y Doncic no ha necesitado años para justificar su lugar; lo ha hecho en meses, enfrentando directamente los registros de Mikan, West, Kobe y LeBron.