El organismo asegura que proyectos de inversión no están cancelados, pero esperan señales concretas para avanzar
La inversión industrial no está cancelada, pero sí detenida a la espera de definiciones, reconoció Alejandro Malagón, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), al señalar que diversos proyectos permanecen en pausa mientras el sector evalúa el entorno económico.
Malagón explicó que el compromiso del sector industrial es incrementar su participación en la inversión total.
“Nosotros debíamos estar poniendo el 20% de toda esa inversión. Y actualmente hemos estado alrededor del 16% o 17 por ciento. Hay que incrementarlo”, subrayó.
Pese a ello, aseguró que la industria está lista para ejecutar proyectos de forma inmediata.
“Tenemos nosotros las ganas de invertir, tenemos los especialistas, tenemos la calidad, sabemos operarlo y podemos ejecutar a partir de un día”, enfatizó.
No obstante, el propio líder industrial reconoció que la ejecución depende de señales concretas. Enfatizó que la inversión “se quedó estancada”, al admitir que el entorno y factores como el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) influyen en las decisiones. En ese contexto, la industria, aunque preparada, espera definiciones que le permitan avanzar con mayor certidumbre.
Para julio de este año se tiene programada la revisión del T-MEC, la cual se perfila como un proceso decisivo para la integración comercial de Norteamérica, en un entorno marcado por la presión de Estados Unidos frente al avance de China en la región, por lo que México, de acuerdo con especialistas, deberá capitalizar el nearshoring (relocalización de líneas de producción) y mejorar sus capacidades internas para consolidar su papel estratégico en la zona.
En materia laboral, Alejandro Malagón sostuvo que los cambios aprobados deben asumirse como parte del contexto global. Sobre la jornada de 40 horas fue claro: “eso ya está. Eso no se puede hacer nada. Hay que trabajar con inteligencia”, sostuvo.
Agregó que las empresas ya realizan proyecciones internas para adaptarse. “Claro, todas las empresas están haciendo escenarios, corriéndolos para ver”, precisó.
El pasado 11 de febrero, la Cámara de Senadores aprobó la reforma al artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para reducir de manera paulatina la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. La reforma busca mejorar la calidad de vida y equilibrar el tiempo entre trabajo y vida personal de los trabajadores, sin embargo, su aplicación dependerá de reglamentos específicos, supervisión laboral y ajustes en los distintos sectores productivos.
