Verifique que la información sea cierta

Octubre ya está a la vuelta de la esquina, y los porteños lo conocemos como el mes de los ciclones

Como ya todos sabemos, la semana pasada estuvimos bajo la amenaza del ciclón tropical Polo.

 

Había mucha incertidumbre debido a su desplazamiento errático. A veces le daba hacia el este, que es tierra o costa, y otras veces le llegó a dar hacia atrás, que es el sur; luego hacia arriba, que es el norte, y finamente, al oeste que es hacia mar adentro, y al noroeste, que es hacia arriba y abriéndose hacia el mar.

 

Actualmente este fenómeno está recurvando hacia Baja California Sur.

 

Es entendible que, debido a su desplazamiento errático, haya habido imprecisiones en los pronósticos; pero, lo que sí no se vale, es que muchas páginas en redes sociales, de esas que se creen importantes noticieros, solamente porque quienes las manejan tienen un buen dispositivo móvil o cámara, hayan publicado en cierto momento que el fenómeno estaba enfrente de nosotros, cuando no era cierto, sino que era una total mentira, falsa alarma.

 

Tal vez pudieron haber dicho que el ciclón Polo estaba en el punto de mayor influencia para Manzanillo, ya que, debido a su categoría, el diámetro del fenómeno, al parecer, era grande, o tal vez también que Polo se encontraba en el punto más cercano a Manzanillo; pero no decir que estaba enfrente, porque eso, subrayo, no era verdad.

 

Fue el jueves de la semana pasada, después de las 4 de la tarde, cuando varias paginillas, como si fueran niños copiones de escuela secundaria, replicaron la información errónea.

 

En ese día Polo estaba en la latitud norte 17, y Manzanillo está en la latitud norte 19. Además, pusieron que estaba a 246 kilómetros de nosotros, pero sin poner hacia donde, lo cual indica una imprecisión que no debemos aceptar.

 

Recuerdo a mi papá, que siempre me decía: Apréndete de memoria las coordenadas en las que se encuentra Manzanillo, para que no te hagan maje con los boletines de los ciclones, y ahora veo ¡cuánta razón tenía!

 

Ese consejo se lo doy yo a ustedes. Con que se aprendan nada más la latitud norte de Manzanillo, que es la 19, ya podrán saber si un fenómeno hidrometeorológico verdaderamente está enfrente, abajo o arriba en el mapa, y con ese dato sabrán la verdad.

 

Para que un ciclón esté frente a nosotros debe estar en la latitud 19 y al oeste; pero este último dato lo pueden omitir o modificar para decir: A tantos kilómetros de Cabo Corrientes.

 

Esta mala información ocasionó, por los comentarios de la gente que mi móvil me leía audiblemente, muchos pensaron que ya la habíamos librado; que qué bueno que ya estaba pasando el fenómeno, y así, por el estilo, cuando todavía no la librábamos.

 

Fue hasta el sábado que Polo pasó por la latitud norte 19, o sea, por enfrente de nosotros; nada más que muy abierto, tanto que sus efectos ya fueron imperceptibles, cuando verdaderamente, subrayo, nos pasó por enfrente.

 

Pero, ahí no para todo en cuanto a la información de las páginas pseudo noticiosas.

 

Este pasado lunes por la madrugada se registró un sismo, que algunos lo sintieron hasta fuertemente, pero también hubo quienes no lo percibimos, gracias a Dios.

 

Inmediatamente en las redes, esos mismos que anduvieron diciendo que el ciclón Polo pasaba frente a nosotros, postearon que el sismo había sido de 5.1, aprovechándose de que todavía no había información oficial, y queriéndose llevar la primicia, sin importar que su información tuviera datos falsos.

 

El sismo, según dio a conocer el Servicio Sismológico Nacional (SSN), que es la fuente oficial por excelencia en Mexico, un poco después fue de 4.5 Richter, a 26 kilómetros al sur de Manzanillo, con una profundidad de casi 8 kilómetros, lo que, para un movimiento telúrico se trata de una escasa profundidad, lo que explica porque se sintió tan fuerte.

 

Hasta el momento de escribir este artículo, las paginillas pseudo noticiosas no han salido a corregir el dato que habían dado, y siguieron empecinados en que fue de 5.1. Y, como siempre, copiándose la información entre ellas.

 

¿Ve por qué las autoridades de gobierno nos instan constantemente a que consultemos fuentes oficiales, y a que no hagamos caso a páginas alarmistas o amarillistas?

 

Para asuntos del clima tenemos al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a Protección Civil, a la Coordinación Nacional de Protección Civil, a la Secretaría de Marina (SEMAR).

 

Para sismos y terremotos en México tenemos al Servicio Sismológico Nacional (SSN).

 

No se deje apantallar ni les crea tanto a las páginas de redes sociales, porque ahorita ya todo el mundo se cree periodista, reportero, corresponsal y experto.

 

Si es seguidor de esos perfiles o páginas no comparta la información que brindan hasta no verificar su veracidad en fuentes oficiales, porque, no vaya a ser que le saquen un susto de a gratis, rumorando que el mar se está saliendo, por ejemplo, sin que sea cierto.

 

Una vez más insto a los padres de familia que tengan hijos adolescentes a que usen su propio criterio, y si ven que está lloviendo muy feo, no los manden a clases, aunque las haya.

 

Porque, podrían tener problemas para regresar de las escuelas por aquello de calles o vialidades inundadas, ríos o arroyos desbordados, sin servicio de transporte colectivo urbano o limitado, etc.

 

Ya habrá tiempo para ponerse al corriente, y los docentes lo deben comprender.

 

También aprovecho para pedir que Protección Civil Manzanillo nos avise con antelación en donde se ubicarán los refugios temporales en caso de desastre; porque, los estados de Jalisco y Michoacán habilitaron varios, muchos, con bastante anticipación, poniéndonos la muestra, porque en Manzanillo nomás no se hace nada al respecto.

 

Octubre ya está a la vuelta de la esquina, y los porteños lo conocemos como el mes de los ciclones; por eso nos preocupan los refugios temporales.

 

-Qué tenga un bonito día