Hoy hago una excepción a mi manera de comentar, por lo general sobre un solo tema. Son tantos e importantes los sucesos y acontecimientos de carácter local o nacional que requeriría de varios espacios y días para comentarlos.
Desde hace años, los integrantes del Círculo de Analistas Políticos Colimenses, tenemos por costumbre dialogar con actores políticos de diversas tendencias partidistas, así como con legisladores, alcaldes y gobernantes. De acuerdo con esta práctica, el pasado jueves tuvimos la oportunidad de intercambiar comentarios sobre el escenario local y nacional, con el exgobernador Fernando Moreno Peña, durante años colaborador del Diario de Colima y actualmente comentarista semanal en prestigiados portales digitales, por lo que le reconocemos su calidad de informado analista político.
Su filiación y militancia priista es manifiesta y, por su calidad de exrector de la UdeC, le permiten hablar con propiedad de la problemática que enfrentan estas dos entidades públicas; por supuesto que en ese diálogo no podía faltar su visión de los actores políticos que aspiran a la gubernatura, a las alcaldías, así como a las diputaciones locales y federales. Sus puntos de vista contrastan o bien coinciden con la percepción de cada uno de los asistentes; cuando surgen discrepancias se discute o conversa con firmeza, siempre con respeto entre unos y otros; en este caso salimos del encuentro con información enriquecedora.
Nos confió que no obstante que su gobierno no era criticado, como después ha ocurrido con todos los que le sucedieron, porque no tenía un ambiente de crispación social como ahora ocurre, además de que su partido no tenía el apoyo presidencial, que por más de 50 años lo tuvo, (Fox era presidente) las condiciones para el relevo institucional de la gubernatura le eran favorables, sin embargo, no pudo, como era su intensión, influir para que Humberto Silva fuera designado como candidato a gobernador, no obstante su arraigo, trayectoria y simpatía.
Los analistas allí presentes salimos con la perspectiva del difícil panorama sucesorio local, para que la gobernadora pueda sacar adelante la candidatura de su favorita, pese a que su partido está encumbrado en el poder nacional, pero la polarización, el desgate y la efervescencia política nacional y local, más la presencia de los tres partidos de oposición que darán la batalla y el agregado de que el aliado Verde Ecologista jugará por separado con su propio candidato, hacen difícil y complicada la sucesión de la gubernatura. Situación que iremos comentando en entregas posteriores.
En mi anterior colaboración señalé la designación de Grecia Quiroz, viuda de Carlos Manzo, como alcaldesa sustituta supeditada a que el gobernador Bedoya no vetara su unción; celebro que la presidente Sheinbaum haya decidido su designación como un apagafuegos a la muy riesgosa situación que vive Michoacán, en especial Uruapan, esquivando cualquier impedimento. Ante la duda de lo conversado en el encuentro entre Claudia y Grecia, transcribo lo que se publica.
“Quiroz exigió a Sheinbaum reforzar la seguridad en Uruapan, combatir al crimen organizado y poner fin a las extorsiones que afectan a agricultores, comerciantes y otros sectores; enfatizó que las autoridades saben dónde están los líderes del crimen organizado”. Al otro día, Grecia asumió el cargo como presidente municipal con un fogoso discurso que compromete su lucha por el legado de su difunto esposo, entre otras cosas en forma enérgica dijo:
“Lamentablemente, Carlos tuvo que ser ejecutado para que voltearan a ver a Uruapan…sus manos se fueron limpias. Jamás pactó con nadie. Su lucha fue limpia y transparente, y el Movimiento del Sombrero seguirá así”, afirmó con lágrimas en los ojos. Acusó a las autoridades de no haber escuchado las advertencias del alcalde. “A Carlos Manzo ustedes dejaron que lo asesinaran”, expresó.
El viernes 7, como primer evento público, encabezó la multitudinaria marcha con casi 100 mil asistentes, en cuyo evento pronunció una encendida arenga, de donde reproduzco algunas expresiones: “Nuestro dolor se convirtió en fuerza. No permitiremos que nos sigan pisoteando, ni que se normalice la impunidad. Queremos paz, pero una paz con justicia, con memoria y con respeto a la vida. No estamos solos, y hoy lo demostramos. Ustedes van a saber todo lo que pasa en el municipio, quiero que sepan que la reunión con la presidenta de México no fue para doblar las manos, fue para exigir justicia. Fue para exigir que volteen a ver a nuestro municipio; fue para exigir que saquen a todos esos delincuentes que ellos saben en dónde se encuentran… porque no nos vamos a doblar, porque vamos a seguir el legado de Carlos Manzo y sabemos que él hablaba fuerte y claro”, afirmó la alcaldesa.
Para tranquilizar a Michoacán, Sheinbaum se sacó de la manga “El Plan Michoacán para la Paz y la Justicia”, que debería haber implementado antes, como lo pidió muchas veces Manzo; este domingo con el gabinete en pleno, en Palacio lo dio a conocer junto con el nefasto gobernador Ramírez Bedoya, atrincherados desde lejos por el temor a la ira popular, si lo hacen en suelo purépecha. Este sábado 15 será la prueba de fuego para Claudia, Bedolla y muchos gobernantes morenistas a quienes se exigirá su renuncia, durante la marcha que en casi todo el país se llevará a cabo.
