Albañiles se convierten en pepenadores


José Gilberto Ibáñez Anguiano.-

A decir del arquitecto Héctor Bayardo Noriega, la temporada de lluvias suele dejar severos estragos a los albañiles, ya que se tienen que convertir en pepenadores para obtener percepciones económicas, para satisfacer sus necesidades más apremiantes.

Añadió que las fuertes precipitaciones pluviales que se registran, el trabajo se les escasea en demasía por lo que se ven en la necesidad de recoger por las calles o lotes baldíos botes de aluminio, cartón o fierro viejo, para venderlo en los establecimientos y sacar unos pesos para coadyuvar en la economía familiar.

Indicó que muchos de ellos, se convierten en comerciantes temporales, otros recogen botes de aluminio, botellas de plástico y fierro mientras el tiempo climatológico se compone.

Señaló que los sueldos en el ramo de la construcción han mejorado de manera satisfactoria, ya que un ayudante de albañil percibe un salario de entre mil 200 a mil 400 pesos semanales y de 2 mil a 2 mil 200 pesos aproximadamente los oficiales.