Es quizá el locutor y activista social más conocido de nuestro municipio, el cual a sus ochenta y cuatro años de edad, sigue manteniendo el ímpetu e interés por ayudar al prójimo y orientar al que lo requiera. Me refiero a Alfredo Campos Gómez, conocido popularmente como “El Charal”, debido a que en su adolescencia y juventud, cuando se inició en el mundo del micrófono y las ondas hertzianas era muy delgado.
Es oriundo de nuestro puerto, habiendo nacido el 28 de noviembre de 1938, siendo vecino del Sector 1, al estar la casa paterna en lo que hoy es la extensión del curato en la iglesia de Guadalupe. Poco después de su nacimiento vivió en la enfermería naval, en la casa 2, ya que su padre, el Enfermero J. Refugio Campos Urzúa, era el responsable de este lugar. Su madre era ama de casa, de nombre María Gómez de la Rosa. Seis fueron los hijos de aquel matrimonio.
LLEGA LA RADIO A MANZANILLO
Gracias a la amistad que hizo con Heriberto Estrada fue que conoció la radio, pues por ese tiempo, 19 de septiembre de 1953, fue que se puso la primera radiodifusora, que fue la XECS, la cual estaba ubicada en la calle Hidalgo. Como Heriberto fue a la inauguración, Alfredo lo acompañó.
También en esa ocasión conoció al gerente de la emisora, Don Carlos Rogaciano Pérez, y a un gran locutor mexicano, Héctor Martínez de la Rosa, hoy en Radio Centro, y que estuvo en Radio Mil, muchos años en la XEW y en Piedras Negras.
Cuando arrancó actividades la XEAL acudió a decir poesías por las noches los primeros días, sin pago de por medio. Al ver que podía hacerlo, fue a pedirle una oportunidad a Don Carlos Rogaciano en la XECS, radio pionera en Manzanillo, conocida como La Grande. Le dieron los turnos de noche para practicar, lo que él aceptó. Al mismo tiempo, estudiaba, iba a la cooperativa de Choferes y Cobradores, era ejidatario de Nuevo Cuyutlán y era locutor radiofónico por las noches.
EN LA XEW, EN LA CIUDAD DE MÉXICO
Campos Gómez visitó varias veces a su amigo Martínez de la Rosa en la W, y “El Charal” incluso tuvo el honor en algunas ocasiones de estar transmitiendo en la W en la Ciudad de México, la cual es la estación más importante de América Latina.
Martínez de la Rosa era de los principales locutores del país, recuerda Alfredo Campos, que estuvo en un programa de Amanecer Ranchero, conducido por Martínez de la Rosa, acompañándolo en la conducción en la XEW. Hizo prácticas ahí.
Al hacer su examen se encontró con “El Bachiller” Álvaro Gálvez Cifuentes, toda una celebridad radiofónica, el cual era muy amigo de Héctor Martínez de la Rosa. En esa ocasión hacía muchísimo frío, y el porteño bailaba temblando por las bajas temperaturas en febrero de 1967. Gálvez Cifuentes le dijo: ¿Tiene miedo? Alfredo respondió: No, tengo frío.
El 27 de febrero de 1968 obtiene la licenciatura de locutor, expedida por la secretaría de educación audiovisual.

Con “el enmascarado de plata” El Santo, en una de sus presentaciones de la Arena del Crucero.
POLÍTICOS Y ARTISTAS
Tomó clases y muchos cursos de capacitación y talleres audiovisuales. Martínez de la Rosa y otros locutores le daban orientación Al mismo tiempo, estudiaba la preparatoria.
Condujo muchos programas con música romántica por las noches e hizo entrevistas a políticos y artistas. Conoció a Manolín y Schilinsky, María Victoria, María Luisa Landín, Los Tecolines y muchos otros, pues también fue presentador y maestro de ceremonias en eventos y casinos, pues le contrataban para ello.
SEMBRANDO EL DESEO DE SERVIR
También ha dado mucha capacitación sobre cómo responder en caso de desastres naturales y provocados, y tiene la intención de dar algunas capacitaciones en el futuro sobre estos temas a los actuales rescatistas. En 1992 fue nombrado Ciudadano del Año por el Ayuntamiento de Manzanillo, en sesión solemne de cabildo.
Ha sembrado en su familia también el deseo de ser sociables y ayudar al prójimo, de manera que tiene un hijo que es enfermero y una nieta que está en Protección Civil. Se casó el primero de septiembre de 1967 con la maestra de corte, confección y manualidades, Susana Osorio Reyes. Es vecino de la Unidad Padre Hidalgo desde 1968, teniendo su domicilio particular en la calle 4.
Don Alfredo Campos Gómez, conocido cariñosamente por muchos como “El Charal”, es una persona muy querida por los manzanillenses, porque les ha acompañado a través de la radio, y ha auxiliado a la población en los momentos más difíciles que le ha tocado vivir.

“El Charal” con los grandes cómicos Manolín y Schilinsky en una de sus presentaciones aquí.