Alimento para el alma


Rebeca Mendoza Silis.-

ANTES de ir con nuestra reflexión de hoy, quiero enviar una felicitación muy cálida para mi cuñada Lety Topete, quien ayer estuvo de manteles largos. Que el Creador te bendiga en todas las aéreas de tu vida. Pues bien, vayamos con nuestra reflexión… Nada te ata, excepto tus pensamientos. Nada te limita, excepto tus miedos. Nada te controla excepto tus creencias. (Marianne Williamson).

Si nos ponemos a desmenuzar  la anterior frase paso a paso y la meditamos a fondo, nos iremos dando cuenta qué tipo de pensamientos, miedos o creencias son las que nos atan a situaciones, personas, lugares, hábitos, ideas, etcétera, y nos llevan a dejar de hacer infinidad de cosas, ya sea a ir por lo que en verdad queremos o estar en un nuevo y mejor lugar, sintiéndonos satisfechos con dicha elección.También el rodearnos de personas más sanas que nos aportan un mayor bienestar cuando nos encontramos junto a ellas.

El permitir que nuestras creencias tomen el mando, nos lleva a cederle a nuestros pensamientos y a los demás que nos aten y nos limiten por miedo a ser rechazados al qué dirán o a que se aparten de nuestro de lado, esta situación mal llevada, nos hace permanecer en un círculo vicioso que parece no tener fin. Cuando en primer lugar nos permitimos ser consciente de ello, y lo reflexionamos profundamente, el segundo paso es trabajar para abrir nuestra mente a otras maneras de pensar, de percibir, de ser, de actuar y por lo tanto de vivir, adoptemos la que mejor resultado nos dé, así la hayamos aprendido de una forma muy diferente, tal vez nos haga sentir mucho más cómodos, y eso no lo sabremos hasta averiguarlo, ya sea viviéndolo, experimentándolo o practicando para poder decidir con cuál nos quedamos, y cuál es la que mejor resultados nos da.

No importa la edad que tengamos siempre podemos ir modificando y ajustando nuestras necesidades al cambio para encontrarnos mejor, si no queremos sentirnos fuera de lugar todo el tiempo, el ser flexibles y el dejarnos fluir de verdad es la mejor opción, ya que no es cuestión de edad sino de apertura mental, emocional y espiritual. El cerrarnos de manera tajante sólo a lo que se nos enseñó, es cerrarnos a toda posibilidad de una vida mejor o el hacerlo por comodidad o rutina le va quitando la gama de colores a nuestra vida ¿Cómo pretendemos una vida llena de matices y colores, si nos cerramos a lo desconocido?  Necesitamos aderezarla o sazonarla de distintas maneras, y distinguir cuáles son los ingredientes que la hacen más atractiva y disfrutable y esto no se puede llevar a cabo haciendo o utilizando lo mismo siempre. Por ello estar al pendiente de la calidad de nuestros pensamientos debe ser prioridad en nuestra vida.

Reflexiona si tus miedos son reales o sólo son producto de costumbres o hábitos negativos, si tus creencias en este momento te son útiles o no, recuerda que lo que nos sirve en un momento dado, no quiere decir que siempre nos va a funcionar todo el tiempo. Te invito a que abras tu mente con responsabilidad a todas las posibilidades que el Creador pone a tu disposición y que por encontrarte distraído o ensimismado en tu mundo, no permites que entren nuevas y mejores ideas que te hagan disfrutar aún más de la vida y créeme que el estar vivos, ya es una de ellas. El hacer día con día algo diferente por pequeño, chusco o insignificante que parezca, te capacita para otorgarle a tu vida y a la de los demás, un sentido muy especial, que no te de miedo ser tú, aunque de vez en cuando en diferente presentaciones. Que tengas un excelente inicio de semana lleno de hermosas bendiciones, recuerda que es nuestra responsabilidad cuidar de nosotros, con respeto y con amor. Tus comentarios a [email protected]