Alto consumo de drogas por confinamiento

El psicólogo Óscar Mireles explicó que este repunte es a causa de que los usuarios utilizan las drogas como forma de hacer frente al temor, la incertidumbre y el encierro que genera la pandemia del siglo. | Foto: Especial

El psicólogo Óscar Mireles explicó que este repunte es a causa de que los usuarios utilizan las drogas como forma de hacer frente al temor, la incertidumbre y el encierro que genera la pandemia del siglo.

Un efecto negativo por el aislamiento social por el Covid 19 ha sido el aumento en el consumo de drogas y alcohol, donde incluso se han duplicado los usuarios, coincidieron en señalar profesionales del Centro de Integración Juvenil (CIJ) y del Centro de Atención Primaria en Adicciones (Capa).

Antes del confinamiento, en el CIJ recibían diariamente de 3 a 5 usuarios, durante el encierro se están recibiendo de 6 a 8 diarios, lo que habla claramente de un aumento en el consumo de drogas principalmente tabaco, alcohol, mariguana, metanfetaminas y heroína. La edad de los consumidores va de 14 a 24 años.

El psicólogo Óscar Mireles explicó que este repunte es a causa de que los usuarios utilizan las drogas como forma de hacer frente al temor, la incertidumbre y el encierro que genera la pandemia del siglo.

“Incluso los familiares nos reportan que los usuarios ahora consumen más que lo que consumían previamente a la cuarentena. Las situaciones de crisis y ansiedad los llevan a buscar desahogos por estos medios”, dijo.

Incluso, los usuarios que ya estaban rehabilitados han sufrido recaídas, cuando, si no existiera la pandemia pudieran haberse mantenido estables.

A pregunta expresa por el sexo de los usuarios, comentó que en promedio de 10 casos, ocho son varones y dos mujeres.

Por su parte, el coordinador de Capa Colima, Édgar Abel Ramos González, mencionó que el consumo de alcohol va en aumento a causa del aislamiento, ya que “es un tiempo de estrés para todos, y muchos lo canalizan de manera errónea hacia el consumo de alcohol buscando su efecto ansiolítico”.

Además, previo a la pandemia ya se tenía en México la cultura de relajarse tomándose unas copas o acudiendo a bares cuando hay estrés, como por ejemplo después del trabajo o de presentar exámenes. “Tenemos la cultura de consumo de alcohol frecuente y se ha venido dado un aumento por la falta de alternativas al ocio”.

Sin embargo, comentó que luego que pasa el efecto de relajación, cuando hay abuso viene un estrés mayor y la angustia de las personas puede ser más grave.

Mencionó que lo recomendable es que para varones el consumo no pase de cinco copas estándar y no más de dos veces por semana; en mujeres tres copas y nomás de dos veces por semana. Debe dejar pasar una hora entre cada copa para que el hígado no se intoxique.