Análisis Político


Abel González Sánchez.-

La sucesión estatal que se realizará el próximo 2015 está despertando mayor interés popular a medida que se acercan los tiempos electorales, y motiva a la gente a valorar más el trabajo y los puntos de vista de los los precandidatos más viables para lograr la candidatura oficial a la gubernatura, pero surge una pregunta entre los colimenses: ¿Qué será mejor, gobernadora o gobernador?

Analizamos aquí que políticamente la senadora Mely Romero tiene una gran ventaja sobre los demás precandidatos por ser la única mujer que se ha lanzado en busca de la candidatura oficial, la mayoría son machos, digo muchos, pues según la lista del PRI son como siete hombres y una sola mujer, como si fuera Blanca Nieves y los siete enanitos; así, la competencia, políticamente, será primero entre ellos para dejar a uno o dos, pero ella como única mujer se mantendrá hasta el final, por conveniencia política del comité nacional y estatal del partido; es decir, forzosamente estará en la recta final y será parte estratégica de la sucesión de acuerdo al escenario.

Observamos también que nuevamente se está moviendo para repuntar en la lista de aspirantes y todavía ayer domingo apareció en EL NOTICIEROopinando sobre el modelo educativo alemán,este mediole ha brindado varios espacios en primera plana con lo que ratifica su proyecto, recordamos también que en su pasado informe como senadora, ante un abarrotado Teatro Universitario, prácticamente lanzó su precandidatura a la gubernatura con porras de mujeres líderes priístas seccionales, con la presencia personal de Gerardo Sánchez García, Líder nacional de la CNC, quien le manifestó abiertamente su apoyo y exhibieron videomensajes en pantalla de la secretaria general del CEN del PRI, Ivonne Ortega, y del coordinador de senadores priístas, Emilio Gamboa Patrón, quienes la calificaron como una mujer talentosa y activa, ofreciendo su respaldo.

Pero todavía faltan muchos meses para hacer un adecuado análisis a futuro porque son varios los factores y circunstancias que se presentan en política, que de un día a otro pueden fortalecer o tumbar candidaturas; en política nada es seguro y bastan dos ejemplos: Con el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo se cayeron dos posibles candidaturas de sus aliados del Snte, una en Oaxaca y otra en Querétaro. La política cambia todos los días porque está ligada a muchos factores, así que no se puede afirmar que alguno de los que se mencionan esté amarrado, tampoco es cierto que Peña Nieto o Mario Anguiano solos definirán al candidato o candidata; los tiempos cambiaron, quieran o no reconocer, el elegido será el que garantice el triunfo.

La determinación se dará en el momento oportuno y ante una serie de indicadores y factores locales y nacionales que influirán para determinar el escenario triunfador y destacará de manera decisiva el perfil del candidato, su trabajo en el estado, su propuesta, su estructura política de poder político y económico que le acompañe, los soportes de movilización ciudadana y del voto, así como las alianzas estratégicas estatales y nacionales que tenga.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, ¿será mejor tener una gobernadora o un gobernador? Si recordamos la labor de Griselda Alvarez, ha sobresalido mucho en comparación a varios gobernadores, a la mayoría se los lleva de calle, no únicamente en el cúmulo de obras, puntualidad, honestidad, honor a la palabra, valores morales, en el trabajo; quienes la conocimos sabemos que trabajaba desde las nueve de la mañana hasta las 11:00 de la noche.

Ahora los tiempos han cambiado, pues hasta los funcionarios menores llegan a las 11 de la mañana y se van a las dos a comer o “pistear” y casi todas las oficinas están cerradas por la tarde; antes no ocurría esto, nunca hay nadie por las tardes en oficinas de Gobierno del Estado ni en las delegaciones federales, ni una secretaria para contestar el teléfono; los ayuntamientos están peor, ahora los gobernantes citan a una determinada hora y llegan dos horas más tarde, como que vinieran de México, cuando el estado es pequeño, por eso estamos como estamos y hay cada vez más rechazo hacia los gobernantes.

Pero debemos también precisar aquí que no por este comentario consideremos que si llega Mely Romero a gobernadora volverá hacer lo que Griselda Alvarez, pues falta muchos otros factores que analizar en su oportunidad, pues dicen que ahora en los ayuntamientos y el gobierno estatal ya mandan los sindicatos, ellos imponen sus condiciones como comisionados y sus horarios laborales.

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