Análisis Político


Urge frenar el maltrato infantil

El maltrato infantil en el hogar, en las escuelas, en el deporte infantil y en las actividades extraescolares continúa dañando mucho a la integridad mental, psicológica, inclusive sexual de las y los menores de edad, así como a los adolescentes, afectándoles en su sano desarrollo emocional y su vida futura, inclusive vemos hoy en día a infantes que sus mamás los llevan a pedir cooperación o limosna a la gente que llega en sus vehículos a los semáforos en las diferentes ciudades de nuestro estado y lo que es peor, traen las madres aunque sean de otros estados, a sus bebes cargados irresponsablemente en sus rebosos en la espalda con riesgos de asfixia.

NIÑOS EN LOS SEMÁFOROS Los menores de edad hacen peripecias con pelotitas por indicación de sus mamás para llamar la atención al público, “los obligan a trabajar y generar sensibilidad para que la gente suelte la lana” en lugar de enviarlos a las escuelas, se observa también que ninguna autoridad hace nada al respecto, dejan pasar esta problemática social. Aunque, reconocemos que este asunto es menor en la entidad a lo que ocurre en muchas escuelas de los diferentes niveles, tanto en preescolar, primarias, secundarias y hasta bachilleratos debido a los docentes agresores contra estudiantes.

LA VIOLENCIA FAMILIAR La violencia contra niños, niñas y adolescentes ocurre de muchas formas y en distintos ámbitos, aunque el más importante es el que ocurre en su seno familiar y se hace en gran parte por los padres emocionalmente abusivos, que tuvieron una infancia similar, pues les gritan cosas hirientes o transmiten sentimientos que pueden afectar profundamente a un niño, hacer que el menor se sienta no deseado, tal vez afirmando o insinuando que la vida sería más fácil sin él, pues a la fecha existen padres o madres que reprochan a su hijo, hiriéndolos con sus palabras: “Ojalá nunca hubieras nacido” “Eres un menso, tonto o estúpido” es un abuso verbal constante.

NO HAY ESCUELAS PARA PADRES El comportamiento de un padre, madre o tutor emocionalmente abusivo, generalmente proviene de lo que le enseñaron sus padres, no favorece el desarrollo sano y el bienestar del niño. Por el contrario, crea un ambiente de miedo, hostilidad, ansiedad, enojo o malestar, hasta hoy ninguna institución de los tres niveles de gobierno no han sido capaces para organizar pláticas o diálogos para la capacitación para los padres jóvenes ni hay material oficial por las redes sociales.

MAESTRAS Y MAESTROS AGRESORES La violencia de docentes hacia los alumnos no se ha desterrado porque algunos maestros pareciera que traen traumas emocionales debido a su mal trato que hacen con los estudiantes y se identifican fácilmente en los diferentes planteles, son los que se burlan, les ponen apodos ofensivos y exhiben a los estudiantes en el aula, cometen actos intencionales y repetidos hasta de tipo físico, verbal o psicológico, aunque en forma recurrente usan las humillaciones en sus grupos como presión mental, pero que dañan la integridad y autoestima del estudiante. Se manifiesta también mediante el abuso de llamarlos con apodos, con discriminación, castigos injustos o acoso, provocando inclusive su deserción o un bajo desempeño académico y traumas emocionales.

Lamentablemente los directores de los planteles, las altas autoridades de la Secretaría de Educación y también los sindicatos del magisterio no han asumido la responsabilidad que les corresponde para resolver y desterrar esta problemática del sector educativo, es un tema poco o nada valorado, pero cualquier encuesta en un plantel rápido identifican a las y los maestros prepotentes y agresores que dañan a los estudiantes.

NIÑOS VIOLENTADOS POR ÁRBITROS Y ENTRENADORES Vale la pena mencionar por último que también los menores de edad que juegan futbol, basketbol o volibol o cualquier otra actividad deportiva extra escolar, también sufren allí, de vez en cuando violencia infantil, debido a que también hay entrenadores y árbitros muy abusivos y prepotentes, que no deberían de estar en las actividades infantiles, porque varios de ellos no son profesionales, ni tienen el nivel educativo básico ni el adecuado para tratar profesionalmente a los menores de edad, pues algunos son muy groseros y abusivos tratándolos con falta de respeto y con apodos y humillando a los menores, ¡Córrele panzón! ¡Salte Pazguato! ¡Aguas con la pulga!, etc.

Vale la pena hacer mención por último que trascendió la semana pasada en las redes sociales el conflicto que se generó al final de un encuentro deportivo de futbol entre estudiantes menores de edad, en donde hubo un altercado menor, pues aseguran tres madres de familia que escribieron a esta columna que presenciaron los hechos y que todo se generó porque el árbitro no se condujo con respeto a un menor de edad, al cuestionarlo mientras jugaba, -pero que el niños tiene problemas de autismo-, y difícilmente trata de superarse.

Quizás el entrenador no lo sabía, pero ese no es el problema, sino que todos los menores deben ser tratados igual, con respeto, pero que al final del partido, el padre del niño intentó saber el motivo de su reacción fuerte contra el menor en la cancha y el árbitro fue grosero y altanero, lanzándole una silla al padre quejoso, lo que se provocó una riña personal. Dicen que el video de todos los hechos dice más que mil palabras, revelando todo, pero el tema no es estar a favor del padre o del árbitro, simplemente advertir aquí que todo empezó por el mal trato de que fue objeto el menor, que es el tema que estamos tratando hoy y que las instituciones están obligadas a reorganizarse porque es un problema social.

Pues hasta en los divorcios los menores de edad son los más afectados, porque se convierten en rehenes de una de las dos partes porque también los tribunales les dan un mal trato infantil, al no permitirles su convivencia con sus padres, por ello “Urge frenar el maltrato infantil”.