Análisis Político


¿Para qué tantos partidos?

Abel González Sánchez.-

Los ciudadanos ya estamos hartos de mantener a tantos partidos políticos, tirando así a la basura miles de millones de pesos sin beneficio para el desarrollo estatal y nacional, ni fortalecer la democracia, porque los subsidios que se les otorga, que son del erario público federal y estatal, en su mayoría son para el bolsillo de sus dirigentes, que se mantienen controlándolos desde hace muchos años.

Nuestros legisladores federales y locales deberían de consolidar únicamente a tres fuerzas políticas a nivel nacional y local, como ocurre en muchos países desarrollados; sin embargo, el nuevo Instituto Nacional Electoral (INE) acaba de aprobar hace poco el registro de tres nuevas fuerzas políticas: Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que representa ahora Andrés Manuel López Obrador; Partido Encuentro Social (PES) y Partido Humanista (PH), quienes comenzarán a recibir prerrogativas, es decir, sus millones, a partir de este mes de agosto.

Para los dueños de varios partidos, porque parecen empresas privadas mediante socios permanentes, es un gran negocio lograr constituir una organización política y después hacer coaliciones con los grandes y mantenerse de lo que pagamos todos los contribuyentes, pues actualmente son ya cuatro mil 44 millones de pesos los que se les destinan; sin embargo, nuestros diputados locales y federales jamás nos piden opinión a la ciudadanía, ni hacen consultas de opinión para si aprueban o no más partidos.

Todo el sistema electoral le cuesta al país 20 mil 887 millones de pesos, éste fue el gasto en 2009, es una gran fortuna, el voto mexicano cuesta 18 veces más que la mayoría de los países de Latinoamérica.

Nueva Alianza, Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo (PT), Partido Verde Ecologista de México (Pvem), entre otros, además de los tres que se sumarán a la lista, no representan una opción verdadera para cambiar el rumbo del país, porque sólo hacen alianzas con los partidos grandes y se dedican a apoyar proyectos ajenos, porque no compiten solos. ¿Luego entonces se justifica su existencia?, curiosamente, quienes aprueban este sistema son los tres partidos que les conviene la simulación democrática.

Pero aun así, se sabe que oficialmente se tienen en lista de espera a 58 nuevas organizaciones políticas para obtener registro y recursos, definitivamente no hay orden ni profesionalismo en la aprobación de leyes, pues el interés de los partidos grandes pareciera que es mejor dividir a la sociedad mexicana aprobando más, repartiendo unos pocos millones a los líderes sociales que les cierran el paso en el PRI, PAN o PRD.

Nos gustaría que los dirigentes de estos partidos fuertes se abrieran más a la sociedad, incorporando nuevas caras y oxigenando democráticamente sus organizaciones, para acelerar el desarrollo nacional; que fueran electos en las urnas más democráticamente y no por dedazo del gobernante en turno o por unos cuantos que se aferran a la nómina sin trabajar investidos de consejeros o delegados, porque si analizamos fríamente, son los mismos grupos de amigos que tienen más de 30 años repartiéndose los cargos a nivel local y federal, y aprovechan sus reformas, así ya se autoaprobaron que pueden repetir cargos de legisladores federales, locales y alcaldes, acabaron con la no reelección, que hasta Madero en el PAN la aprovechó, falta que autoricen repetir a gobernadores y al presidente. ¿Qué bárbaros?

Cambiando de tema, deseamos hacer una pregunta: ¿Cuántos serán los que lleguen a la recta final como precandidatos del PRI y cuándo será el recorte?

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