Armando Herrera: Orgulloso de ser médico


(Primera de 2 partes)


Hoy en el marco Día del Médico, el reconocido doctor Armando Herrera expresó su orgullo y felicidad por su profesión y por pertenecer a un gremio de héroes que ha superado la pandemia más terrible y que han demostrado que lo dan todo por su vocación y la humanidad.

En entrevista con El Noticiero, Armando Herrera mencionó que es nacido en Colima, “a orillas del río Manrique”. Su padre era mecánico y su madre atendía el hogar. Es el primero de tres hijos: “Tengo dos hermanas, dos hijos y dos nietos. Casado actualmente con Adela Ramírez, que es la inspiración de estos últimos años y los que faltan”.

Indicó que estudió en la Universidad de Morelia, Michoacán, de donde egresó en el año 79;  se fue un año de interno a la Clínica 21 de León, Guanajuato y al siguiente año hizo su servicio social en la comunidad de Santana, municipio de Matehuala, San Luis Potosí, “donde nos llevaban a comer unas hermosas ratas blancas y unas víboras (risas)”.

Confesó que su deseo de estudiar medicina se afianzó luego de trabajar en el taller mecánico con su padre, donde al ver sus manos llenas de grasa y su ropa, le dijo que él no quería trabajar en el taller, “yo quiero otra cosa”.

“Yo andaba entre Arquitectura y Medicina, nada parecido, pero cuando vi el plan de estudio de Arquitectura como que no me gustó mucho. La física para mí era una materia que no se me daba mucho, me costaba trabajo entenderla y cuando vi en el plan Física uno, Física dos y dije ‘creo que no es lo mío”.

BENDITO SEGURO SOCIAL

Armando Herrera comentó en la entrevista que el Instituto Mexicano del Seguro Social (Imss) donde llevó a cabo su vida laboral, es una institución a la cual le debe mucho y que ha aprendido a valorar y querer.

Señaló que ingresó al Imss un 16 de marzo del 1982 como suplente y siete años más tarde le dieron la base como médico familiar.

“A pesar de que me ofrecieron trabajo allá en León, Guanajuato, de supervisor de pasantes, yo les decía “me quiero regresar a Colima”, sabía que tenía la oportunidad de ingresar al sindicato, me la jugué y me vine y me fue bien, ingresé a una institución a la cual le debo mucho”, dijo.

Agregó que del Imss se pueden decir muchas cosas, pero no se dice siempre lo bueno de las instituciones, “es de las mejores instituciones que hay y la que tiene más capacidad de dar respuesta a los problemas de la gente”.

“Antes tenía los mejores aparatos, los mejores médicos, no tenía tanto problema con los medicamentos como ahorita, pero el Imss siempre ha tenido la capacidad de resolver todos los asuntos”, refirió.

“Todas las benevolencias que me dio el Imss como recibir mucha capacitación y oportunidades como ser directivo, jefe de departamento, director de unidades de medicina familiar, subdirector del Hospital de Tecomán, turno vespertino, me forjaron a valorar y querer más a la institución”.