Casi 100 arrestados en protesta propalestina

Manifestantes propalestina son arrestados en el vestíbulo de la Torre Trump en Nueva York.

Unas 98 personas fueron arrestadas tras una protesta en la Torre Trump en Nueva York, donde manifestantes exigieron la liberación de Mahmoud Khalil, activista propalestino detenido para su deportación

Un total de 98 manifestantes propalestina fueron arrestados el jueves dentro de la Torre Trump en la ciudad de Nueva York, luego de una masiva protesta en la que exigieron la liberación de Mahmoud Khalil, activista de la Universidad de Columbia detenido y enfrentando un proceso de deportación.
El edificio, ubicado en la icónica Quinta Avenida, fue tomado temporalmente por un grupo de alrededor de 150 personas que coreaban consignas contra la militarización de Israel y portaban pancartas con frases como “Los judíos dicen que dejen de armar a Israel” y “Oponerse al fascismo es una tradición judía”. Los manifestantes, muchos de ellos miembros del grupo Voz Judía por la Paz, vestían camisetas rojas y pedían la liberación inmediata de Khalil con la consigna “¡Traigan a Mahmoud a casa ahora!”.
Mahmoud Khalil, de 30 años, es un residente permanente de Estados Unidos, casado con una ciudadana estadounidense y sin antecedentes criminales. Fue arrestado el sábado pasado frente a su apartamento en Nueva York y trasladado a un centro de detención para inmigrantes en Luisiana, a más de 1,300 millas de distancia.
Khalil estudió en la Universidad de Columbia y había completado los requisitos de su maestría en diciembre. Participó activamente en protestas estudiantiles que pedían a la institución desinvertir en empresas relacionadas con el gobierno israelí, especialmente después de la ofensiva de Israel sobre Gaza tras los ataques del 7 de octubre. Sus defensores sostienen que su arresto es una represalia por su activismo y un ataque a la libertad de expresión.
Ramzi Kassem, abogado del proyecto Creating Law Enforcement Accountability & Responsibility (CLEAR) de la Facultad de Derecho de CUNY, denunció que Khalil había sido “identificado, perseguido y detenido debido a su defensa de los derechos palestinos”.
El presidente Donald Trump reaccionó al caso de Khalil asegurando que su arresto era solo “el primero de muchos por venir”. A través de redes sociales, prometió intensificar la deportación de estudiantes que, según él, participan en “actividades proterroristas, antisemitas y antiamericanas”.
Las declaraciones de Trump han provocado indignación entre grupos de derechos humanos y académicos, quienes advierten que se está criminalizando la protesta y violando derechos constitucionales. Organizaciones y estudiantes han convocado a más manifestaciones en distintos puntos del país, argumentando que el gobierno está usando políticas de inmigración para silenciar el activismo.
La manifestación en la Torre Trump fue una de las más visibles en la ola de protestas en defensa de Khalil. La policía de Nueva York ya había desplegado agentes dentro y fuera del rascacielos antes de que los manifestantes ingresaran al vestíbulo. Luego de advertirles que debían desalojar el edificio, los oficiales comenzaron a realizar arrestos en el lugar.
Las imágenes del operativo muestran a manifestantes siendo arrastrados por el suelo mientras gritaban consignas en apoyo a Khalil. Según el New York Post, un total de 98 personas fueron arrestadas y posteriormente trasladadas a distintas dependencias policiales.
Este tipo de protestas se han intensificado en universidades y otros espacios públicos en EE.UU., con la Universidad de Columbia como uno de los epicentros del movimiento propalestino. Durante el año pasado, más de 2,000 personas fueron arrestadas en protestas similares en campus universitarios.
Aunque un juez de distrito ordenó el lunes la suspensión temporal de su deportación, el futuro de Khalil sigue siendo incierto. Su esposa, quien está embarazada de su primer hijo, ha solicitado apoyo legal y mediático para evitar su expulsión del país.
La Casa Blanca aún no ha emitido comentarios sobre la manifestación en la Torre Trump ni sobre la detención de Khalil, aunque la presión de los manifestantes sigue en aumento.
Grupos de derechos humanos y líderes comunitarios advierten que este caso puede sentar un peligroso precedente para el derecho a la protesta en Estados Unidos.