Opinión

¿Colima, lugar donde los sueños mueren?

No es sueño guajiro aspirar a tener un megapuerto que triplicaría la capacidad operativa del actual, para igualmente aumentar exponencialmente el efecto multiplicador en el resto de la economía y también la recaudación fiscal del gobierno federal.



El día más importante para el periodismo

El Día de la Libertad de Expresión es el acontecimiento más importante del ámbito del periodismo y la comunicación en nuestro país desde hace décadas, haciéndose oficial el día 7 de junio. Esta fecha es muy memorable y de regocijo para los comunicadores, sobre todo porque este derecho se reivindicó gracias a los profesionales de este oficio, luego de una relación difícil con el poder del Estado allá en 1951 durante el sexenio de Miguel Alemán.


Leyendas de la Armada

Los hombres que seguían a Porter incautaron todos los enseres útiles, en tanto que Johansson derramaba aceite por la cubierta, entonces tres marinos insolentes, atraídos por las cerámicas, los ornamentos, las sedas y las pieles que estaban a popa, empezaron el saqueo escandalizando y desacatando las órdenes de su comandante, al darse cuenta de tal insubordinación, los marinos leales al teniente neutralizaron a los transgresores amarrándolos al palo de mesana. Porter les advirtió que al menor grito serían eliminados, y con el fi n de mantener la disciplina, le ordenó al musculoso sueco castigarlos con el rebenque, diez merecidos azotes a cada uno, los latigazos desgarraron sus chaquetillas dejándoles las espaldas marcadas y sangrantes por las tiras del cortante cuero. La tranquilidad de aquella noche sólo fue interrumpida por los gemidos de dolor que salían de las gargantas de los indisciplinados. Después de haber sido azotados, Porter tomó una candente antorcha prendiéndole fuego a la fragata española; todos los marinos, incluyendo los facciosos, regresaron al bote.


Leyendas de la Armada

 El contacto de Johansson con el capitán Porter ocurrió cuando el jefe de la escuadrilla ordenó calafatear los bergantines ‘Bravo’, ‘Hermon’, y ‘Victoria’, así como la fragata ‘Libertad, para tenerlos en condición de combate. Se trabajaba apresuradamente convirtiendo en buque de guerra a ‘La Esmeralda’, un mercante capturado por aquella flotilla. La experiencia en el calafateo, su disciplina marinera y la buena puntería que Johansson había demostrado con los holandeses, y durante su estancia en San Bartolomé, fueron la carta de presentación ante el teniente David Henry Porter, comandante de ‘La Esmeralda’, y sobrino del capitán David Porter; desde entonces, el corpulento sueco formó parte de la tripulación, ganándose la confianza del joven teniente, a quien llegó a servir como guardaespaldas.


Leyendas de la Armada

El nuevo grumete, Johan Johansson, quedó sorprendido cuando el capitán del ‘Geertruyd’, con resplandeciente sable en la cintura, luciendo una casaca azul con puños rojos, charreteras y galones dorados, camisa de cuello alto, guantes, pantalón y medias blancas, ascendió por la pasarela del buque, siendo recibido con guardia de honor y una salva de 13 cañonazos. Johan trabajaría con la crema y nata del comercio marítimo. Al correr el tiempo, Johansson realizó varias travesías ultramarinas hasta Java, aprendiendo no sólo las rudezas de la vida a bordo y el arte de la navegación, sino también las estrategias para enfrentar y evadir a los buques piratas, ya que los navíos holandeses al retornar del Lejano Oriente, traían sus bodegas repletas de marfi l, especias, sedas, y hasta opio, siendo una presa muy codiciada de los corsarios.