Causa asombro altar a La Santa Muerte en la Av. Rey Colimán


Karla Gabriela Gómez Torres

 

En un local ubicado en la Avenida Rey Colimán a una cuadra antes de llegar a la glorieta, se encuentra instalado desde dos meses un altar de la Santa Muerte, lo que ha ocasionado curiosidad y asombro de los vecinos y personas que circulan por esa zona.

En el altar luce una figura de entre 1.50 y 1.60 metros con sus enormes alas negras desplegadas elaboradas con un plumaje natural y a sus costados, dos figuras menores también de la Santa Muerte una de color rojo y la otra de color blanco.

Los seguidores de La Muerte, dicen que es dual, es para el bien y para el mal y el bien lo ubican con la Santa Muerte Blanca y la roja, es para el amor y la Santa Muerte Negra, para dominar a las personas.

Al altar acude una señora para limpiar el lugar, la cual nos dijo que sólo trabaja ahí y no puede dar información, por ello desde afuera apreciamos el gran altar que causa extrañeza, portando principalmente ofrendas con rosas rojas en su mayoría, también, amarillas, rosas y blancas, además de pan, cajetillas de cigarros, -algunos consumidos-, chocolates finos, además de manzanas y cocos con un poco de incienso.

Los vecinos del lugar prefieren no opinar,  algunos que se atreven dicen que sí les da temor, que de recién que la ubicaron ahí, pero que no se meten y es mejor retirarse.

Otros comentan que nadie sabe quién es el propietario, han visto gente pero no ubican quiénes son, lo cierto que el fervor a La Santa Muerte crece.

Con este altar ya se han ubicado tres en la zona conurbada de Colima y Villa de Alvarez, uno cercano a un centro escolar y otro en la calle Cristóbal Colón, del mismo municipio y este por la diagonal Rey Colimán, los cuales están a la vista del público, como aparadores y con costosas ofrendas.

Se dice que el culto a esta imagen es una figura popular mexicana que personifica la muerte y la relacionan con las peticiones de amor, afecto, suerte, dinero y sobre todo protección y se dice que si la quieren usar para hacer daño, será imposible pues es justiciera y no vengativa aunque diversas iglesias como la católica, bautista y presbiteriana entre otras, rechazan su veneración, incluso algunos como la católica la considera diabólica.

Algunas corrientes cristianas (incluyendo el catolicismo) se oponen a que se le adjudique el título de Santa, pues carece de las características tradicionales para recibirlo, en ocasiones su culto es vinculado a distintos tipos de delincuencia como el narcotráfico, prostitución, asaltantes y personas de distintos estratos sociales que se dedican al comercio informal, ambulantaje o piratería.