El auge de la inteligencia artificial ha cambiado la forma en que interactuamos con la tecnología. Desde chatbots hasta generadores de imágenes, millones de personas utilizan estas herramientas diariamente sin considerar los riesgos asociados al uso de sus datos.
Recientemente, con la llegada de GPT-4o, miles de usuarios se sumaron a la tendencia de subir fotos para obtener ilustraciones al estilo Studio Ghibli. Sin embargo, lo que parece un simple juego visual puede tener implicaciones más profundas: al compartir una imagen, los datos biométricos del rostro quedan expuestos, lo que podría alimentar bases de datos o ser utilizado para otros fines sin consentimiento expreso.
Para proteger tu privacidad, es fundamental conocer qué información nunca debe compartirse con una IA. Aquí te presentamos cinco datos clave que debes mantener en reserva.
1. Imágenes con datos biométricos
Subir una foto propia o de otra persona puede parecer inofensivo, pero en realidad estás proporcionando información valiosa: tu rostro, expresión, estructura ósea e incluso edad aproximada. Las plataformas de IA pueden utilizar estas imágenes para entrenar modelos de reconocimiento facial o alimentar bases de datos sin que lo sepas.
El riesgo no está solo en la plataforma en sí, sino en posibles filtraciones o accesos no autorizados a estos datos. Lo mejor es evitar compartir imágenes personales, especialmente si incluyen información identificable.
2. Datos personales
Tu número de identificación, dirección, fecha de nacimiento o cualquier información que permita rastrear tu identidad nunca debe compartirse con una IA. Aunque la mayoría de los chatbots aseguran contar con medidas de seguridad, no hay garantías absolutas de que estos datos no sean almacenados o utilizados en futuras actualizaciones.
Además, si en una conversación mencionas tus rutinas diarias, los lugares que frecuentas o datos sobre familiares, podrías estar proporcionando información que facilite la suplantación de identidad o el seguimiento no autorizado.
3. Información médica
Muchas personas recurren a la IA para obtener respuestas rápidas sobre síntomas o enfermedades. Sin embargo, compartir resultados de análisis, diagnósticos o tratamientos puede ser riesgoso.
Primero, porque ChatGPT no es una herramienta médica certificada, por lo que su información podría ser incorrecta o engañosa. Segundo, porque la información de salud es altamente sensible y no debería almacenarse en plataformas que no garanticen privacidad absoluta.
Si necesitas asesoramiento médico, la mejor opción siempre será un profesional de la salud calificado.
4. Datos bancarios
Nunca debes compartir números de tarjetas, contraseñas, códigos de acceso o detalles de transacciones con una IA. Estas plataformas no están diseñadas para manejar datos financieros, y cualquier filtración podría resultar en fraudes o robos de identidad.
Incluso si una IA parece segura, los ataques cibernéticos o errores en los sistemas pueden hacer que esa información termine en manos equivocadas. Para cualquier operación bancaria, usa solo los canales oficiales de tu entidad financiera.
5. Información corporativa
Si utilizas IA en el ámbito laboral, debes ser especialmente cuidadoso con los datos que compartes. Documentos internos, estrategias de negocios, información sobre clientes o cualquier tipo de material confidencial de tu empresa pueden ser vulnerables si se ingresan en una plataforma de IA.
Aunque sea tentador usar un chatbot para redactar un informe o resumir documentos, recuerda que muchas IA almacenan y analizan las interacciones para mejorar su rendimiento, lo que significa que tu información podría ser utilizada fuera de tu control.
Uso responsable: la clave para proteger tu privacidad
La inteligencia artificial no es un riesgo en sí misma, pero su uso sin precauciones sí puede serlo. La clave está en saber qué compartir, por qué y con quién.
Si bien estas herramientas ofrecen beneficios enormes en productividad y creatividad, es fundamental mantener un uso consciente y responsable. La mejor manera de protegerte es tratar cualquier interacción con IA como si fuera pública, evitando compartir información que no querrías que otros conocieran.
La IA sigue evolucionando, pero la verdadera inteligencia está en quien la utiliza.
