Club de Ciclismo Saltamontes Manzanillo y el legado de Leonardo Vega


* El 22 de febrero pasado Leo, profesional de la bicicleta, falleció en un accidente

* Porteños de todas las edades se reúnen para rodadas en grupo y disfrutar su sana afición

UNA AFICIÓN SALUDABLE Y RELAJANTE EN MEDIO DE UNA VIDA ACELERADA

La bicicleta es, más que meramente un medio de transporte o incluso un apoyo para algunos oficios, es también una herramienta para traer paz, salud y diversión a quienes gustan de utilizarla para pasear, conocer y convivir con otros que mantienen la misma afición por darle a los pedales por caminos, calles y carreteras.

Con la vida moderna, cada vez más personas en ciudades como Manzanillo optan por los vehículos particulares a motor o por desplazarse en unidades públicos por necesidad de movilidad, dejando de lado el caminar o usar la bicicleta, como antaño, para pasear y relajarse, además de hacer ejercicio.

Leonardo “Leo” Vega.

LOS SALTAMONTES Y SUS RODADAS SEMANA A SEMANA

Sin embargo, hay algunos porteños rebeldes a la inercia social generalizada, y salen a rodar para ver atardeceres o amaneceres, pasear bajo la luz de las estrellas y la luna y salir de la rutina estresante del trabajo, los estudios o las obligaciones cotidianas.

Es el caso del grupo local Club de Ciclismo Saltamontes de Manzanillo, con más de treinta años de haberse conformado con inicios modestos, que se ha ido afianzando con el paso de los años, compartiendo todos sus integrantes la pasión por la bicicleta, desde los aficionados hasta los ya profesionales, que participan de forma destacada en distintas competencias de las diferentes especialidades y categorías de ciclismo.

Es presidido por Gilberto Valdovinos Contreras, el cual tiene su domicilio en la colonia Lomas Verdes de la delegación de Santiago, sobre la calle Cedros sin número, Manzana 210, Lote 1, en el municipio de Manzanillo.

CONOCIENDO PARAJES DE LA REGIÓN Y CONVIVIENDO ENTRE AMIGOS Y FAMILIARES

En 1994, hace veintiocho años ya, el club empezó a fomentar el ciclismo de montaña hacia Jalisco, el cual continúan, con una gran participación año con año.

Otras actividades que tienen son las llamadas Bici Aventuras Domingueras, con recorridos especiales durante el primer día de la semana, que es cuando la mayoría de los integrantes tienen tiempo libre. Hay que resaltar que en algunos casos, varios miembros de una familia, o incluso todos ellos, participan en estas actividades, saludables, recreativas y de conocimiento de nuestra región.

Hay que decir también que hay muchos lugares bonitos e interesantes donde no es muy fácil llegar para conocer y apreciar en otros medios, como puede hacerse a bordo de una bicicleta, por medio de brechas, caminos y sendas angostas y poco frecuentadas, por lo que las aventuras y vivencias que se consiguen de esta forma, son únicas.

AFICIONADOS Y PROFESIONALES CODO A CODO, LADO A LADO

Esto incluye el subir a montañas accesibles a las bicicletas, por lo que se organizan cada semana los Martes Montañeros Nocturnos, donde se hacen recorridos diseñados para conocer y convivir, a un horario en el que disminuye drásticamente la presencia de automóviles, camionetas y tráileres en las calles y carreteras del municipio, por lo que se facilita grandemente a los ciclistas del club el poder circular sin riesgos.

También participan año con año en el evento Rodada por la Amistad, en la que se convive en un trayecto a recorrer con integrantes de otros clubes de ciclismo del estado, la región e incluso de otras partes del país que quieren venir a pedalear con ellos.

Aclaran los Saltamontes que no es necesario tener equipo sofisticado o caro en cuanto a cascos, lentes para viento y sol, guantes, ropa aerodinámica especial, tenis o incluso bicicletas profesionales de alto precio; sino que cada miembro del club es aceptado a participar de las rodadas que se organizan con el equipo del que se disponga, solamente con que acudan con su bicicleta y toda la disposición y el ánimo de divertirse, explorar y ejercitarse.

LEO VEGA, UN CICLISTA PROFESIONAL Y DEDICADO

Entre los miembros del Club de Ciclismo Saltamontes de Manzanillo destacaba con brillo propio Leonardo Vega, un porteño que era todo un ciclista profesional, quien tenía un historial de muchos torneos, competencias, carreras, recorridos, viajes y rodadas a lo largo de una trayectoria de muchos años, y por lo tanto era muy apreciado y respetado por los ciclistas locales.

El pasado 22 de febrero, al igual que muchos de los integrantes del Club Saltamontes de Manzanillo, se encontraba participando en la ruta semanal del Martes Montañero Nocturno, recorriendo la ciudad por la noche con rumbo hacia el Faro de Campos, al sur de la ciudad, lo que pintaba para ser una experiencia única y divertida para todos, sin que nadie esperaba el desenlace inesperado que se presentaría.

Club de Ciclismo Saltamontes.

UN ACCIDENTE QUE ENLUTÓ A LOS BIKERS PORTEÑOS

Tras pasar en grupo sobre la carretera frente a Tapeixtles, y luego frente a las colonias 16 de septiembre, Benito Juárez, Bellavista, Las Joyas, Banrural, San Pedrito y La Burócrata, el grupo de ciclistas empezó a trepar por el puente a desnivel frente a los bachilleratos de la Universidad de Colima, dejando a un lado el túnel ferroviario en la ladero del cerro del barrio de El Tanque y todo parecía que saldría a pedir de boca.

Hay que señalar algo antes de proseguir, que es el hecho que Leo Vega, siempre tratando de innovar y mejorar en su desempeño como profesional del ciclismo que era, ese día estaba estrenando una bicicleta con grapas en los pedales; es decir, que el ciclista se sube a su unidad y mete los pies en unos zapatos que están adheridos fijamente al vehículo de dos ruedas, por lo que se dice que los pies quedan engrapados, formando el ciclista y su bicicleta una sola unidad, lo que hace que vayan a más velocidad, aunque sin poder sacar los pies de ese molde para meter sus pies.

También hay que decir que normalmente este tipo de bicicletas que llevan grapas para los pies son más usuales para pista cerrada, o sea, en circuitos dentro de unidades deportivas o estadios, y no en carreteras o calles, donde se convive con vehículos y no se tiene la garantía que haya una superficie pareja sobre la cual desplazarse.

Lo cierto es que de esta manera el grupo de ciclistas Saltamontes empezó a bajar a toda velocidad del puente a desnivel de San Pedrito a la altura de La Playita de En Medio, y al desembocar en la carretera paralela al malecón “Espíritu Santo”, frente al Mercado de Pescadores de Manzanillo, Leonardo Vega, quien venía bajando a toda velocidad, se encontró con un desnivel entre las placas que conforman la carretera en ese punto entre el puente y el plan, teniendo un borde o cuchilla muy notoria, que hizo que el experimentado ciclista perdiera el equilibrio dando un salto, y aparte de la sorpresa, el hecho de no poder sacar los pies rápidamente de la bicicleta, hizo que cayera contra el pavimento y se golpeara fuertemente la cabeza.

Las unidades de atención de emergencia llegaron al poco tiempo y lo llevaron a atender, diagnosticando un trauma cráneo encefálico, que le ocasionó muerte cerebral, enlutando tanto a sus familiares y amigos, como a la familia de ciclistas de Manzanillo, y muy en especial a su Club de Ciclismo Saltamontes de Manzanillo.

CONTINUAR RODANDO POR ESPARCIMIENTO, SALUD, CONVIVENCIA Y AVENTURA

Dejó un importante legado y ejemplo de profesionalismo en su deporte, por lo que continúan con su afición con renovados bríos, pidiendo también el que se tengan mejores carreteras que eviten accidentes tan lamentables como el del Saltamontes Leonardo “Leo” Vega.

El Club Saltamontes es un ejemplo de un grupo de personas que se dedican a impulsar una actividad sana, que trae esparcimiento y salud, la cual debe ser más protegida, apoyada y estimulada para que no desaparezcan los bikers de las carreteras y caminos de nuestro municipio, entidad y región.